
El metal volvió a retroceder en Shanghái al cierre de septiembre, presionado por compras cautelosas, menor dinamismo del acero inoxidable y una oferta que todavía entrega suficiente holgura al mercado chino.
El níquel cerró septiembre bajo presión en China. El contrato más negociado en la Bolsa de Futuros de Shanghái (SHFE) cayó cerca de 1% durante la sesión del miércoles 30, mientras los precios físicos del níquel refinado también retrocedieron. El movimiento confirma que la demanda industrial todavía no entrega una señal suficientemente fuerte para absorber la disponibilidad de metal y revertir el sesgo bajista que domina al mercado.
La corrección ocurre en un escenario particularmente sensible para la cadena del níquel. China sigue siendo el principal centro mundial de consumo del metal, especialmente por su enorme industria de acero inoxidable, mientras Indonesia mantiene una posición dominante en la producción global y en el suministro de materias primas intermedias hacia las acerías asiáticas.
Al 30 de septiembre, el contrato SHFE de níquel para octubre se ubicaba en torno a 121.760 yuanes por tonelada, con una caída cercana a 0,9%. En el mercado físico de Shanghái, el precio promedio del cátodo de níquel grado 1 se situó alrededor de US$16.263 por tonelada, con una baja diaria superior a US$140 por tonelada.
La demanda china sigue sin entregar soporte
El principal problema para el níquel no está únicamente en la disponibilidad de metal, sino en la velocidad con que los consumidores están dispuestos a comprarlo.
La actividad previa a las vacaciones por el Día Nacional de China mostró transacciones contenidas y una reposición de inventarios menor a la esperada. En el segmento de nickel pig iron (NPI), materia prima fundamental para la fabricación de acero inoxidable, las acerías mantuvieron una estrategia prudente de abastecimiento ante las expectativas de menor producción durante octubre.
La ausencia de una recuperación contundente del consumo aguas abajo también está afectando otros productos de la cadena. El mercado de sulfato de níquel, estrechamente vinculado a los materiales utilizados en determinadas químicas de baterías, registró igualmente señales de menor actividad comercial antes del período festivo.
La situación contrasta con las expectativas habituales de septiembre, período que tradicionalmente concentra una mayor actividad industrial en China. La recuperación estacional no alcanzó la intensidad necesaria para generar una presión compradora sostenida sobre las materias primas.
Ese comportamiento ayuda a explicar por qué las interrupciones productivas registradas en Indonesia tampoco han conseguido cambiar significativamente la dirección del mercado.
Indonesia reduce producción, pero el mercado todavía tiene metal
La oferta indonesia continúa siendo una de las variables decisivas para cualquier escenario de recuperación del níquel.
Indonesia representa actualmente más del 60% de la producción mundial del metal, después de varios años de fuerte expansión de capacidad minera y metalúrgica. Ese crecimiento transformó profundamente el mercado internacional y aumentó la disponibilidad de productos como NPI, matte y otros intermedios utilizados tanto por la industria siderúrgica como por la cadena de baterías.
Durante septiembre surgió un factor que, en otras condiciones, habría podido entregar mayor soporte a los precios. Restricciones de agua en instalaciones del Indonesia Morowali Industrial Park (IMIP) obligaron a algunas plantas RKEF productoras de NPI a reducir sus cargas operacionales entre 30% y 40%. Una interrupción prolongada podría recortar más de 100.000 toneladas acumuladas de NPI, equivalentes a más de 11.000 toneladas de níquel contenido bajo determinados supuestos de ley.
Sin embargo, el impacto sobre los precios ha sido limitado.
Los inventarios disponibles y la debilidad de las compras de las acerías chinas han funcionado como amortiguadores. El mercado, por ahora, no enfrenta una escasez física suficientemente severa como para transformar las restricciones indonesias en un impulso alcista sostenido.
Acero inoxidable pierde impulso
La industria del acero inoxidable sigue siendo fundamental para entender el comportamiento del níquel.
Durante las sesiones previas al feriado chino, los futuros de acero inoxidable también retrocedieron. El contrato más negociado terminó el período del 28 al 30 de septiembre en 13.695 yuanes por tonelada, una baja de 0,47%, mientras el níquel acumuló una caída bastante mayor durante el mismo intervalo.
Las acerías, además, están aprovechando el debilitamiento de las materias primas para presionar por menores precios de compra.
En el caso del NPI indonesio de alta ley, con contenido de níquel de entre 10% y 12%, el precio entregado en China descendió hasta aproximadamente 1.045 yuanes por unidad de níquel hacia el cierre de septiembre. La reducción de costos permitió que parte de la industria siderúrgica recuperara márgenes, aunque las plantas que mantienen inventarios adquiridos anteriormente a precios superiores todavía enfrentan presión.
Este comportamiento genera una dinámica poco favorable para una recuperación rápida del níquel: las acerías tienen incentivos para negociar agresivamente sus materias primas y evitar acumulaciones importantes mientras las perspectivas de demanda final permanezcan débiles.
Un mercado condicionado por la sobreoferta
La debilidad actual también debe observarse desde una perspectiva más amplia.
Durante la primera mitad de 2026, el níquel mostró una fuerte volatilidad. Los contratos más negociados en Londres avanzaron desde niveles cercanos a US$14.000 por tonelada al comienzo del año hasta aproximarse a US$20.000 en mayo, antes de retroceder nuevamente hacia el rango de US$16.000 a US$17.000 durante julio.
El mercado continúa intentando determinar cuánto puede modificar Indonesia su trayectoria de producción y hasta qué punto eventuales restricciones de oferta conseguirán compensar el crecimiento acumulado de capacidad.
Ese equilibrio es particularmente relevante porque el país asiático pasó de ser principalmente un proveedor de mineral a convertirse en un complejo integrado de producción de níquel, NPI, matte y productos intermedios para baterías.
Para China, esa expansión asegura una fuente considerable de materias primas, pero también mantiene presión sobre los precios cuando el crecimiento de la demanda industrial pierde velocidad.
Qué observará el mercado después del feriado chino
Las primeras sesiones posteriores al Día Nacional serán relevantes para determinar si la caída de septiembre respondió principalmente a la cautela previa al feriado o si refleja una debilidad más persistente.
El comportamiento de los inventarios, las compras de las acerías y los programas de producción de acero inoxidable durante octubre entregarán las principales señales.
También será determinante la duración de las restricciones productivas en Indonesia. Una normalización rápida reduciría uno de los pocos factores de soporte disponibles actualmente para el níquel. Una interrupción prolongada, en cambio, podría comenzar a retirar volúmenes suficientes como para modificar gradualmente el balance físico.
Por ahora, el mercado chino muestra una combinación difícil para los productores: demanda contenida, compras industriales prudentes y disponibilidad suficiente de materias primas, pese a las interrupciones parciales observadas en Indonesia.
La evolución del níquel durante octubre dependerá, por tanto, menos de movimientos especulativos puntuales y más de una señal concreta desde la industria china: que las acerías vuelvan a comprar con mayor intensidad y que el consumo aguas abajo consiga absorber una oferta global que todavía mantiene al mercado bajo presión.






