Minería Internacional

Gold Fields detiene trabajos en Windfall tras vencer permiso en Quebec mientras espera autorización ambiental

Gold Fields ha suspendido temporalmente las actividades en su proyecto Windfall en Quebec tras la expiración de un permiso de exploración, mientras aguarda la aprobación ambiental para continuar.

Gold Fields detiene trabajos en Windfall tras vencer permiso en Quebec mientras espera autorización ambiental
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La minera suspendió parte de las actividades en su proyecto aurífero canadiense tras expirar una autorización de exploración. Windfall contempla una inversión de hasta US$1.900 millones y es uno de los principales proyectos de crecimiento de Gold Fields.

Gold Fields detuvo trabajos en el proyecto aurífero Windfall, en Quebec, Canadá, después de que expirara una autorización que permitía desarrollar determinadas actividades en el yacimiento, mientras la compañía continúa esperando la aprobación ambiental necesaria para avanzar hacia la construcción de la futura mina.

La situación introduce una nueva pausa en el desarrollo de uno de los proyectos considerados estratégicos para el crecimiento de la minera sudafricana. Gold Fields estima actualmente que la inversión necesaria para desarrollar Windfall se ubicará en el extremo superior de un rango de US$1.700 millones a US$1.900 millones, expresado en términos reales de 2025.

La expiración del permiso no supone el rechazo del proyecto ni de su evaluación ambiental. Sin embargo, impide continuar con las actividades cubiertas por esa autorización mientras la compañía sigue a la espera de una decisión provincial sobre la Evaluación de Impacto Ambiental.

El permiso ambiental sigue pendiente

El principal trámite que condiciona el avance de Windfall corresponde a la autorización ambiental de Quebec.

Gold Fields esperaba originalmente alcanzar antes algunos de los principales hitos regulatorios durante 2026, pero los plazos se han extendido. En agosto, la compañía indicó que proyectaba recibir la aprobación de la Evaluación de Impacto Ambiental durante el segundo semestre de 2026.

Una vez obtenida esa autorización, la minera podrá avanzar hacia la decisión final de inversión (FID), instancia en la que deberá confirmar formalmente el desarrollo del proyecto, su presupuesto actualizado y el calendario definitivo de construcción.

El proceso está siendo revisado por el Comité de Evaluación de las Repercusiones sobre el Medio Ambiente y el Medio Social de Quebec (COMEX), organismo integrado por representantes designados por el Gobierno de Quebec y la Nación Cree.

Las audiencias públicas relacionadas con Windfall ya concluyeron durante 2026, como parte del procedimiento previo a una recomendación sobre la iniciativa.

Gold Fields reconoció previamente que los retrasos regulatorios habían reducido el tiempo disponible para ejecutar trabajos durante los meses de verano canadiense, una ventana relevante debido a las condiciones climáticas más exigentes que enfrenta la región durante el invierno.

Un proyecto de hasta US$1.900 millones

Windfall está ubicado aproximadamente 115 kilómetros al este de Lebel-sur-Quévillon, en la región de Nord-du-Québec, sobre territorio tradicional de la Nación Cree de Waswanipi.

El proyecto contempla el desarrollo de una mina subterránea de oro junto con instalaciones de procesamiento y manejo de residuos mineros.

La propuesta presentada ante las autoridades considera una capacidad aproximada de extracción de 4.950 toneladas de mineral por día, mientras que la planta podría procesar alrededor de 4.080 toneladas diarias. La vida útil planteada para la operación es cercana a diez años, aunque la compañía continúa realizando estudios destinados a optimizar el proyecto y evaluar extensiones de los recursos conocidos.

Gold Fields proyecta que Windfall podría producir alrededor de 300.000 onzas de oro al año una vez que alcance su régimen operativo.

La empresa ha destacado el depósito por sus altas leyes de oro. Estudios históricos elaborados antes de la adquisición total del activo estimaron reservas probables de aproximadamente 3,2 millones de onzas con una ley media de 8,1 gramos de oro por tonelada.

Gold Fields, sin embargo, todavía no incorpora formalmente los recursos y reservas de Windfall dentro de sus actuales cifras consolidadas. La compañía ha señalado que actualizará estas estimaciones después de completar los estudios correspondientes y obtener las principales autorizaciones ambientales.

Gold Fields tomó el control total en 2024

Windfall pertenecía originalmente a Osisko Mining y posteriormente pasó a ser desarrollado mediante una asociación entre Osisko y Gold Fields.

En octubre de 2024, Gold Fields completó la adquisición de Osisko Mining y obtuvo el 100% de Windfall, además de una amplia superficie de exploración en los distritos de Urban-Barry y Quévillon.

La operación permitió a la compañía controlar cerca de 2.500 kilómetros cuadrados de terrenos de exploración en Quebec.

El proyecto ya contaba entonces con una importante cantidad de infraestructura desarrollada durante las campañas de exploración. Entre las instalaciones construidas se encontraban kilómetros de labores subterráneas, galerías de perforación, sistemas de ventilación, infraestructura para manejo de agua y dependencias para trabajadores.

También dispone de una línea eléctrica de aproximadamente 85 kilómetros conectada a la red hidroeléctrica provincial, construida y operada por una empresa vinculada a la Nación Cree de Waswanipi.

Durante el primer semestre de 2026, Gold Fields destinó además C$24,5 millones a exploración regional alrededor de Windfall, como parte de su estrategia para identificar nuevas zonas mineralizadas que eventualmente puedan aprovechar la infraestructura del futuro complejo.

Acuerdo con la Nación Cree

Uno de los principales hitos alcanzados este año fue la firma de un acuerdo de beneficios e impactos con la Nación Cree de Waswanipi, el Gobierno de la Nación Cree y el Gran Consejo de los Cree.

El entendimiento constituye una pieza relevante del proceso de desarrollo del proyecto debido a que Windfall se encuentra dentro del territorio tradicional de esa comunidad.

A nivel federal, el proyecto también fue analizado durante 2026 después de una solicitud para que fuera sometido a una evaluación de impacto bajo la legislación canadiense. En agosto, la Agencia de Evaluación de Impacto de Canadá determinó que no era necesaria una designación federal adicional.

La autorización provincial de Quebec, sin embargo, continúa siendo necesaria.

La primera producción sigue proyectada para 2029

Pese a los retrasos, Gold Fields mantiene como referencia una primera producción de oro durante 2029.

El calendario inicial contemplaba avanzar durante 2026 con la aprobación ambiental, permisos secundarios y la decisión final de inversión, para posteriormente iniciar las principales etapas de construcción y comenzar la puesta en marcha de las instalaciones durante 2028.

El retraso regulatorio obliga ahora a ajustar parte de esa programación.

Gold Fields ya anticipó que entregará un nuevo calendario de ejecución y una estimación actualizada de capital cuando obtenga la autorización ambiental y confirme la decisión final de inversión.

La suspensión de trabajos provocada por el vencimiento del permiso agrega presión al cronograma, aunque el factor determinante continúa siendo la resolución de la evaluación ambiental provincial.

Para Gold Fields, Windfall forma parte de los activos destinados a sostener el crecimiento de su producción durante los próximos años. Por esa razón, cualquier extensión adicional del proceso regulatorio puede traducirse en nuevos ajustes de costos y en el desplazamiento de actividades de construcción, especialmente si se pierden ventanas estacionales claves en el norte de Quebec.