
La minera mantiene como objetivo completar la operación antes de terminar 2026, aunque trámites pendientes podrían desplazar el debut bursátil de su nueva compañía aurífera hasta enero. El vehículo reunirá activos de gran escala como Nevada Gold Mines y Pueblo Viejo.
Barrick Mining abrió la posibilidad de que la oferta pública inicial de su negocio de oro en Norteamérica se desplace hasta enero de 2027, introduciendo un eventual ajuste al calendario de una de las operaciones corporativas más relevantes que prepara actualmente la industria aurífera mundial.
El presidente y CEO de Barrick, Mark Hill, abordó el cronograma durante el Mining Forum Americas realizado en Colorado. La compañía continúa trabajando para concretar la operación antes del cierre de 2026, pero todavía debe completar una serie de formalidades asociadas al proceso previo a la cotización.
El eventual cambio, por ahora, no representa una modificación de la estrategia. Barrick mantiene su intención de colocar en bolsa una participación minoritaria de una nueva sociedad que concentrará sus principales activos auríferos norteamericanos, mientras conservará una participación controladora.
El proyecto apunta a crear una compañía enfocada exclusivamente en oro y respaldada por operaciones de gran escala, principalmente Nevada Gold Mines en Estados Unidos y Pueblo Viejo en República Dominicana.
Un portafolio que produjo cerca de 2 millones de onzas
La configuración de la futura empresa comenzó a tomar forma durante 2026. El portafolio contempla la participación y operación de Barrick en Nevada Gold Mines, su interés en Pueblo Viejo y propiedades de exploración asociadas en Norteamérica.
Cuando Barrick presentó formalmente la estructura de la operación en abril, estimó que los activos que formarían parte de North American Barrick habían generado aproximadamente 2 millones de onzas de oro atribuibles a la compañía durante 2025.
La escala productiva explica buena parte de la relevancia de la transacción.
Nevada Gold Mines reúne operaciones como Carlin, Cortez y Turquoise Ridge y constituye uno de los principales complejos auríferos del mundo. Barrick mantiene el 61,5% de la empresa conjunta, mientras Newmont posee el 38,5% restante.
Pueblo Viejo, en República Dominicana, representa el segundo gran eje productivo de la futura sociedad y mantiene proyectos orientados a extender y sostener su capacidad operacional en el largo plazo.
Barrick había planteado inicialmente que la nueva empresa tendría su cotización principal en Nueva York y una cotización secundaria en Toronto, sujeta a los procesos regulatorios y bursátiles correspondientes.
El acuerdo con Newmont despejó un obstáculo clave
Uno de los factores que condicionaba el avance de la salida a bolsa era la relación entre Barrick y Newmont dentro de Nevada Gold Mines.
Ese frente cambió en agosto, cuando ambas compañías alcanzaron un acuerdo que resolvió las disputas pendientes relacionadas con la empresa conjunta y obtuvo el consentimiento de Newmont para la operación bursátil.
El entendimiento también reorganizó activos estratégicos alrededor del distrito de Nevada. Barrick acordó incorporar Fourmile a Nevada Gold Mines, mientras Newmont aportará las propiedades Fiberline y Mike.
Como parte de la transacción, Newmont acordó pagar US$1.950 millones en efectivo a Barrick para compensar la diferencia de valor entre los activos incorporados.
La estructura mantiene sin cambios las participaciones de ambas compañías en Nevada Gold Mines: 61,5% para Barrick y 38,5% para Newmont.
Para el futuro vehículo bursátil, la resolución de este frente redujo una de las principales incertidumbres corporativas asociadas a su activo más relevante.
Fourmile es particularmente significativo porque Barrick lo considera una de sus principales oportunidades de crecimiento aurífero. Su integración con Nevada Gold Mines también abre alternativas para aprovechar infraestructura existente y evaluar capacidad adicional de procesamiento en el distrito de Cortez.
La fecha pasa a ser el principal punto de atención
Hasta agosto, Barrick seguía señalando que la oferta pública inicial estaba encaminada para completarse antes del término de 2026. La posibilidad planteada ahora por Hill amplía esa ventana hasta enero de 2027.
La compañía no ha detallado qué formalidades específicas podrían provocar el desplazamiento.
La diferencia de algunas semanas no altera por sí sola los fundamentos mineros del proyecto, pero sí resulta relevante desde la perspectiva de los mercados de capitales. Una oferta de esta escala depende tanto de los procesos regulatorios como de las condiciones existentes al momento de fijar precio y colocar las acciones entre inversionistas.
Barrick ya había establecido que el cierre de la operación estaba condicionado, entre otros factores, a las aprobaciones necesarias, las condiciones de mercado y los procesos de registro correspondientes.
El escenario adquiere mayor relevancia considerando que la nueva sociedad estará estructurada como un negocio concentrado en oro, lo que aumenta la importancia del entorno del metal y de la valoración que los inversionistas asignen a activos de larga vida ubicados en Norteamérica y República Dominicana.
Nevada concentra el crecimiento futuro
La salida a bolsa ocurre mientras Barrick incrementa su actividad alrededor de sus activos estadounidenses.
En Fourmile, durante el segundo trimestre de 2026 había 20 equipos de perforación activos, con trabajos destinados tanto a conversión de recursos como a exploración. La compañía proyecta completar un estudio de prefactibilidad del proyecto en 2028.
La incorporación de Fourmile, Fiberline y Mike también amplía la plataforma mineral de Nevada Gold Mines. Barrick ha situado el complejo resultante cerca de los 100 millones de onzas de recursos de oro, reforzando el peso de Nevada dentro de la estrategia de crecimiento de la futura compañía.
La actividad exploratoria seguirá siendo otro componente central. La administración anticipa una elevada asignación de capital hacia exploración en Norteamérica durante 2027, en línea con la intención de desarrollar nuevas fuentes de mineral alrededor de infraestructura ya instalada.
Esta estrategia es relevante para la economía de proyectos auríferos maduros: descubrimientos cercanos a plantas, caminos, energía y desarrollos subterráneos existentes pueden reducir las necesidades de nueva infraestructura frente a proyectos completamente independientes.
Pueblo Viejo completa la plataforma norteamericana
El otro activo fundamental será Pueblo Viejo, operación ubicada en República Dominicana donde Barrick mantiene una participación de 60% y actúa como operador.
Durante 2026 continuaron allí los trabajos vinculados a su expansión y a la infraestructura necesaria para sostener la operación futura, incluyendo instalaciones de manejo de relaves, tratamiento de efluentes y gestión de agua.
La combinación de Pueblo Viejo con Nevada Gold Mines entrega a la nueva empresa una base productiva respaldada por activos ya operativos, mientras Fourmile representa una de las principales alternativas de expansión.
El modelo busca además separar con mayor claridad el negocio aurífero norteamericano del resto del portafolio internacional de Barrick, que continuará incluyendo operaciones y proyectos de oro y cobre fuera de esa plataforma.
Entre ellos permanece el proyecto cuprífero Reko Diq, en Pakistán, cuyo desarrollo está siendo revisado antes del inicio de la construcción a plena escala debido a requerimientos adicionales relacionados con seguridad.
Una operación que reordena la estructura de Barrick
La eventual postergación hasta enero no cambia, hasta ahora, el diseño central de la transacción. Barrick pretende conservar el control de North American Barrick después de la oferta pública, manteniendo exposición financiera a los activos y colocando únicamente una participación minoritaria en el mercado.
Para la industria, el proceso será observado principalmente por la valoración que el mercado asigne a una compañía aurífera independiente respaldada por algunos de los activos de mayor escala del portafolio de Barrick.
También entregará una referencia para otras mineras que evalúan separar operaciones maduras o regionales mediante vehículos especializados, especialmente en un escenario donde los productores buscan que el mercado reconozca de manera más directa el valor de activos individuales.
El calendario definitivo dependerá ahora del avance de las formalidades pendientes y de las condiciones existentes durante la ventana de colocación. Barrick mantiene el cierre de 2026 como objetivo, pero enero de 2027 ya aparece como una alternativa concreta para completar el debut bursátil de su negocio aurífero norteamericano.






