
La minera vendió más de 2.400 onzas de oro a un precio neto promedio superior a US$4.200 por onza. La operación de óxidos en Pará ya trabaja con sus circuitos seco y húmedo durante las 24 horas y mantiene como objetivo alcanzar producción comercial durante el cuarto trimestre de 2026.
Cabral Gold dio un paso decisivo en la puesta en marcha de la mina de oro Cuiú Cuiú, en el estado de Pará, Brasil, al completar su primera venta de doré y comenzar formalmente la generación de ingresos desde la operación de lixiviación en pilas correspondiente a la Fase 1 del proyecto.
La transacción involucró más de 2.400 onzas de oro, vendidas a una refinería brasileña a un precio neto promedio superior a US$4.200 por onza. Considerando esos parámetros, la operación representa ingresos por más de US$10 millones, aunque el monto definitivo depende del volumen exacto comercializado y del precio final realizado.
La primera venta se produce apenas semanas después del primer vertido de oro realizado en septiembre y confirma que Cuiú Cuiú ya completó la cadena operacional desde la extracción y procesamiento del mineral hasta la producción de doré, despacho, refinación y comercialización.
El siguiente desafío será elevar progresivamente el procesamiento hasta la capacidad de diseño y estabilizar recuperaciones y costos antes de declarar la producción comercial, prevista para el cuarto trimestre de este año.
De la primera producción a la generación de ingresos
El avance de Cuiú Cuiú ha sido acelerado durante los últimos meses. Cabral completó en julio la puesta en marcha del circuito seco y posteriormente avanzó con el circuito húmedo y la planta ADR —adsorción, desorción y recuperación— destinada a recuperar el oro contenido en las soluciones provenientes de las pilas de lixiviación.
El 10 de septiembre la operación produjo su primer doré, con aproximadamente 1.130 onzas de oro, marcando el ingreso efectivo de Cuiú Cuiú a la etapa productiva.
La venta de más de 2.400 onzas anunciada ahora representa una etapa adicional: el proyecto dejó de limitarse al proceso de comisionamiento y comenzó a transformar mineral procesado en flujo comercial.
La operación de Fase 1 está diseñada para explotar principalmente material aurífero oxidado mediante lixiviación en pilas, una configuración que permite iniciar producción sin recurrir inicialmente al circuito de procesamiento de roca fresca que formará parte de una eventual segunda fase de desarrollo.
Este esquema es relevante para la estrategia de Cabral Gold porque permite anticipar generación de caja mientras continúa el trabajo destinado a ampliar recursos y evaluar el desarrollo del componente de roca dura del distrito.
Planta entra en operación continua
Uno de los principales cambios operacionales registrados durante el ramp-up es la transición del circuito seco a un régimen de 24 horas diarias, utilizando dos turnos.
Inicialmente, la prioridad estuvo puesta en estabilizar la tasa de apilamiento del mineral sobre las plataformas de lixiviación operando un turno diario. Tras alcanzar esa condición antes de lo previsto, se adelantó la incorporación del segundo turno.
Como resultado, tanto el circuito seco —que incluye preparación y apilamiento del mineral— como el circuito húmedo operan actualmente durante las 24 horas.
La extracción minera, en cambio, continúa funcionando principalmente bajo un régimen de 12 horas. Durante la noche, la planta seca es abastecida mediante inventarios de mineral ROM previamente acumulados.
El objetivo durante los próximos meses será incrementar gradualmente las tasas diarias hasta aproximarse a la capacidad de diseño del proyecto. Cabral había definido anteriormente una meta de apilamiento de aproximadamente 3.000 toneladas por día, equivalente a una capacidad cercana a un millón de toneladas anuales.
Una vez estabilizados los parámetros de producción, recuperación y procesamiento, la compañía espera declarar oficialmente la producción comercial.
Cuiú Cuiú mantiene objetivo para el cuarto trimestre
El cronograma mantiene la entrada en producción comercial durante el cuarto trimestre de 2026, sin cambios en el presupuesto previsto para esta etapa del proyecto.
El proceso representa una transformación relevante para Cabral Gold. La compañía pasó desde una estructura fundamentalmente enfocada en exploración hacia una operación minera capaz de producir y comercializar oro desde su activo principal en Brasil.
La Fase 1 también funciona como plataforma para una estrategia de desarrollo de mayor escala.
Cuiú Cuiú cuenta actualmente con tres depósitos principales definidos y recursos minerales tanto en material oxidado como en roca fresca.
Los recursos indicados comprenden 12,29 millones de toneladas con una ley de 1,14 gramos por tonelada de oro, equivalentes a unas 450.200 onzas, en material fresco. A ello se suman 13,56 millones de toneladas con 0,50 g/t de oro, equivalentes a aproximadamente 216.182 onzas, en material oxidado.
En la categoría inferida, el proyecto contiene 13,63 millones de toneladas con 1,04 g/t de oro, equivalentes a unas 455.100 onzas, en roca fresca, además de 6,4 millones de toneladas con 0,34 g/t, equivalentes a unas 70.569 onzas, en material oxidado.
Estas cifras muestran que una parte relevante del potencial mineral permanece asociada al componente de roca fresca, que constituye la base conceptual de la futura Fase 2.
Una operación dentro de un distrito aurífero mayor
Cuiú Cuiú está ubicado en la provincia aurífera de Tapajós, en el norte de Brasil, una región con una extensa historia de minería de oro.
El distrito fue uno de los principales centros de explotación aluvial de Tapajós y registra una producción histórica estimada de alrededor de 2 millones de onzas de oro aluvial.
La estrategia de desarrollo busca aprovechar inicialmente los materiales oxidados cercanos a superficie y utilizar la infraestructura, experiencia operacional y eventual generación de caja de esta primera etapa como plataforma para estudiar expansiones posteriores.
Para Cabral, el desempeño de los próximos meses será particularmente relevante. La primera venta confirma el funcionamiento del circuito comercial, pero la siguiente prueba será demostrar estabilidad operacional a capacidad de diseño.
Variables como tonelaje procesado, recuperación metalúrgica, costos unitarios y continuidad de las operaciones comenzarán a determinar el perfil económico real de Cuiú Cuiú una vez concluido el ramp-up.
Seguridad y transición hacia la operación permanente
La transición desde construcción hacia producción también está modificando la estructura laboral y operacional del proyecto.
Durante 2026, el equipo propietario acumuló 246.681 horas trabajadas, mientras los contratistas registraron otras 418.119 horas, para un total combinado de 664.800 horas.
En ese período se registró un accidente con tiempo perdido, lo que corresponde a una tasa LTIR de 0,30 por cada 200.000 horas trabajadas.
El cambio desde una faena dominada por construcción y montaje hacia una operación continua obliga ahora a consolidar procedimientos, turnos, mantenimiento, control metalúrgico y seguridad bajo condiciones de producción permanente.
El próximo desafío: estabilizar capacidad y recuperación
La primera venta de oro modifica la etapa de riesgo del proyecto. Cuiú Cuiú ya demostró capacidad para extraer mineral, procesarlo mediante lixiviación, recuperar oro, producir doré y concretar su comercialización.
La atención se desplaza ahora hacia la eficiencia operacional.
Cabral deberá elevar el procesamiento hasta la capacidad prevista, mantener estabilidad en las pilas de lixiviación y establecer niveles sostenibles de recuperación y costos. Esos indicadores serán determinantes para conocer la generación de caja efectiva de la Fase 1 y la capacidad de financiar nuevas inversiones dentro del distrito.
El avance también adquiere relevancia para la futura Fase 2, enfocada en el mayor componente de mineralización alojado en roca fresca. La existencia de una operación activa entrega infraestructura, personal y experiencia local que podrían reducir parte de las dificultades asociadas a una expansión posterior.
Con más de 2.400 onzas ya comercializadas y sus principales circuitos trabajando las 24 horas, Cuiú Cuiú entra en la etapa final del ramp-up con la producción comercial prevista antes de terminar 2026. El comportamiento de la planta durante los próximos meses determinará hasta qué punto la operación de óxidos puede convertirse en la base financiera y operacional para desarrollar el potencial de mayor escala del distrito aurífero brasileño.






