
El metal se encamina a terminar septiembre con una ganancia cercana al 1,2% y acumula un avance de alrededor de 8,2% durante el tercer trimestre, apoyado por menores inventarios en China y una oferta de concentrados que sigue ajustada.
El cobre cerró septiembre con una nueva señal de fortaleza y se encaminó este miércoles a completar su tercer mes consecutivo de ganancias, en un mercado sostenido por la recuperación de la actividad manufacturera china, la caída de los inventarios disponibles y las restricciones que continúan afectando la oferta minera y de concentrados.
El contrato de cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) avanzaba cerca de 0,2% hasta US$14.465 por tonelada, con una ganancia mensual proyectada de aproximadamente 1,2%. Durante el tercer trimestre, el metal acumula una subida cercana al 8,2%, después de alcanzar el 10 de septiembre un máximo de US$14.875 por tonelada.
El comportamiento confirma un cambio relevante en el balance del mercado durante los últimos meses. Aunque persisten dudas sobre el crecimiento económico mundial y la evolución de la política comercial, los fundamentos físicos continúan entregando respaldo a los precios, especialmente por el lado de la disponibilidad de metal y materias primas para fundición.
China vuelve a entregar señales de demanda
Uno de los principales factores detrás del movimiento de septiembre fue la recuperación de la actividad industrial en China, el mayor consumidor mundial de cobre.
El índice oficial de gerentes de compras del sector manufacturero subió en septiembre a 50,1 puntos, desde 49,8 en agosto, cruzando nuevamente el umbral de 50 que separa expansión de contracción. Una medición privada mostró una señal incluso más favorable, con un PMI manufacturero de 52,1 puntos, su mayor nivel en cinco meses.
La mejora es relevante para el cobre debido a su exposición a sectores como redes eléctricas, construcción, manufactura, electrodomésticos, transporte, infraestructura energética y nuevas tecnologías.
El mercado chino también mostró una fuerte reducción de inventarios antes del feriado por el Día Nacional.
Las existencias de cobre registradas en los depósitos de la Bolsa de Futuros de Shanghái cayeron 17,8% durante la última semana, hasta 38.744 toneladas, su menor nivel desde enero de 2024.
La disminución refuerza la percepción de que el metal disponible en el mercado físico permanece ajustado, incluso después del fuerte aumento de precios observado durante el trimestre.
Inventarios bajos elevan la atención sobre el cuarto trimestre
La evolución de las bodegas se ha convertido en uno de los principales indicadores que sigue actualmente el mercado.
Cuando los inventarios bajan mientras el consumo industrial se mantiene firme, aumenta la sensibilidad del precio ante cualquier interrupción adicional de la oferta. Ese escenario ha cobrado especial importancia durante 2026 debido a las dificultades para elevar la disponibilidad de concentrados de cobre.
La industria de fundición enfrenta una expansión de capacidad que ha avanzado más rápido que el crecimiento de la producción minera disponible para alimentarla.
China, centro mundial de la refinación del metal, comienza a mostrar las consecuencias de esa tensión.
La producción china de cobre refinado crecería entre 3% y 3,4% durante 2026, frente al aumento de 10,4% registrado en 2025. De concretarse, sería el ritmo de expansión más bajo observado al menos desde el año 2000.
Entre enero y agosto, el crecimiento todavía alcanzaba aproximadamente 4%, pero las expectativas apuntan a una desaceleración más marcada durante el cuarto trimestre debido a la combinación de escasez de concentrados, menor disponibilidad de chatarra y deterioro de los márgenes de algunas fundiciones.
Fundiciones chinas enfrentan menor disponibilidad de materia prima
El mercado de concentrados continúa siendo una de las variables más relevantes para las perspectivas del cobre.
La expansión de capacidad mundial de fundición ha superado durante varios años el crecimiento de la producción minera, generando una fuerte competencia entre plantas por asegurar materia prima.
A esta situación se agregaron durante 2026 interrupciones temporales de producción en importantes operaciones mineras, entre ellas Escondida en Chile, Las Bambas en Perú y El Teniente en Chile.
El resultado es un escenario en el que las fundiciones tienen menos margen para elegir entre distintas fuentes de abastecimiento.
La situación se ha vuelto más compleja por la menor disponibilidad de cobre reciclado en China, reduciendo la capacidad de las plantas para sustituir concentrados por chatarra cuando escasea la alimentación primaria.
Además, siete fundiciones chinas tienen programadas mantenciones de entre 30 y 60 días durante octubre y noviembre, lo que podría reducir la disponibilidad de cobre refinado en aproximadamente 80.000 toneladas.
Ese volumen cobra relevancia en un mercado donde los inventarios visibles permanecen relativamente bajos y cualquier interrupción adicional puede amplificar la volatilidad.
El mercado entra al cuarto trimestre con oferta bajo presión
La combinación de inventarios reducidos, menor crecimiento de la producción refinada china y dificultades para aumentar la oferta minera configura un escenario particularmente sensible para los últimos tres meses del año.
A diferencia de otros ciclos alcistas impulsados principalmente por expectativas financieras, parte importante del soporte actual proviene del mercado físico.
La prima de Yangshan, utilizada como referencia para medir el apetito chino por cobre importado, se situaba cerca de US$119 por tonelada al cierre de septiembre, mientras las primas internas permanecían elevadas pese a haber retrocedido desde máximos recientes.
La evolución de estos indicadores permitirá medir si los altos precios comienzan a reducir la demanda o si el consumo industrial continúa absorbiendo metal disponible.
Para los productores mineros, el escenario tiene una doble lectura. Los precios elevados mejoran ingresos y generación de caja, pero al mismo tiempo aumentan la presión sobre las compañías para recuperar producción perdida, acelerar expansiones y avanzar con nuevos proyectos capaces de responder a una demanda estructural que continúa creciendo.
Chile vuelve al centro del balance mundial
El comportamiento del cobre tiene una importancia directa para Chile, principal productor mundial del metal y economía fuertemente expuesta a su evolución.
La presencia de Escondida y El Teniente entre las operaciones que han enfrentado interrupciones durante el año demuestra cuánto puede influir la minería chilena sobre un mercado global cada vez más estrecho.
En un contexto de bajos inventarios, una variación relativamente pequeña en la producción de las principales faenas puede modificar rápidamente las expectativas sobre disponibilidad futura.
Al mismo tiempo, el nivel alcanzado por los precios mejora el entorno económico para proyectos de expansión, reposición y desarrollo de nuevas minas, aunque factores como costos de construcción, permisos, disponibilidad hídrica, energía y deterioro de leyes minerales continúan condicionando la velocidad con que nueva oferta puede ingresar al mercado.
Las señales provenientes de China serán igualmente determinantes. El cierre temporal de los mercados locales durante el feriado del Día Nacional reducirá la actividad transaccional hasta la reapertura de la Bolsa de Futuros de Shanghái el 8 de octubre.
La atención se trasladará posteriormente hacia la velocidad con que regresen las compras físicas y hacia la evolución de los inventarios.
Con septiembre prácticamente terminado, el cobre entra así al último trimestre del año después de tres meses de valorización sostenida. La combinación de oferta minera restringida, menor crecimiento de la producción refinada china y existencias reducidas mantiene al mercado expuesto a nuevas presiones, mientras productores y consumidores observan hasta qué punto los actuales niveles de precio pueden estimular nueva oferta o comenzar a moderar la demanda.






