Minería Internacional

The Metals Company incorpora a exjefe global de ExxonMobil para preparar su fase comercial

The Metals Company refuerza su equipo directivo con la llegada de Liam Mallon, exjefe de ExxonMobil, en un momento clave para avanzar hacia la producción comercial de nódulos polimetálicos.

The Metals Company incorpora a exjefe global de ExxonMobil para preparar su fase comercial
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Liam Mallon, expresidente de ExxonMobil Upstream, se suma al directorio de la minera submarina en momentos en que la compañía avanza en Estados Unidos con los permisos para recuperar comercialmente nódulos polimetálicos del fondo oceánico.

The Metals Company (TMC) reforzó su estructura directiva con la incorporación de Liam Mallon, exresponsable mundial del negocio upstream de ExxonMobil, en una señal de que la compañía busca preparar capacidades de ejecución, inversión y gestión de proyectos offshore para una eventual entrada a producción comercial de minerales de aguas profundas.

El nombramiento, anunciado el 29 de septiembre, lleva al directorio de TMC a un ejecutivo con más de cuatro décadas de experiencia en la industria energética y una trayectoria de 35 años en Mobil y ExxonMobil. Antes de retirarse en 2025, Mallon ocupó la presidencia de ExxonMobil Upstream Company y fue vicepresidente de ExxonMobil Corporation.

Su llegada ocurre en una etapa especialmente sensible para TMC. La empresa está intentando transformar años de exploración, estudios ambientales y pruebas tecnológicas en una operación industrial capaz de recolectar nódulos polimetálicos que contienen manganeso, níquel, cobre y cobalto desde el fondo del océano.

El desafío ya no pasa únicamente por demostrar que la tecnología puede operar a gran profundidad. La siguiente etapa exige permisos, financiamiento, infraestructura marítima, procesamiento en tierra, control de costos y una cadena logística capaz de funcionar a escala comercial.

Experiencia en proyectos offshore y grandes inversiones

Uno de los principales elementos detrás de la incorporación de Mallon es su experiencia administrando proyectos de elevada intensidad de capital.

Durante su etapa al frente del negocio upstream de ExxonMobil tuvo responsabilidades sobre US$20.000 millones a US$30.000 millones anuales de despliegue de capital, además de participar en la reorganización de las operaciones globales de exploración y producción de la petrolera.

Su trayectoria también incluye participación en el desarrollo offshore de ExxonMobil en Guyana y en la adquisición e integración de Pioneer Natural Resources, operación valorada en aproximadamente US$60.000 millones.

Ese perfil tiene relación directa con la etapa que pretende abordar TMC. La minería submarina comparte con la industria offshore de hidrocarburos una serie de desafíos técnicos: operaciones remotas, activos marítimos de alto costo, equipos sometidos a condiciones extremas, mantenimiento complejo y necesidad de mantener elevados estándares de disponibilidad operacional.

Mallon asumirá además la conducción del Comité de Sostenibilidad e Innovación del directorio, desde donde tendrá participación en materias relacionadas con economía de proyectos offshore, escalamiento de operaciones y gestión de impactos.

Gerard Barron, presidente y CEO de TMC, resumió el objetivo del nombramiento al destacar la experiencia del ejecutivo en “proyectos offshore complejos” y grandes decisiones de inversión, dos capacidades que adquieren mayor peso mientras la compañía intenta pasar hacia operaciones comerciales.

El foco se traslada hacia la ejecución

La incorporación también marca un cambio en las necesidades internas de The Metals Company.

Durante su etapa inicial, la empresa concentró buena parte de sus esfuerzos en exploración, caracterización de recursos, desarrollo tecnológico y estudios sobre los potenciales efectos ambientales de la extracción de nódulos.

Una operación comercial presenta una exigencia distinta.

TMC deberá integrar sistemas de recolección en el lecho marino, vehículos y equipos submarinos, embarcaciones de superficie, transporte del material y capacidad de procesamiento. A ello se suma la necesidad de estructurar inversiones de gran escala y administrar los riesgos técnicos propios de una industria que todavía no cuenta con producción comercial consolidada de nódulos polimetálicos en aguas internacionales.

La experiencia procedente de la industria petrolera offshore puede adquirir especial relevancia en ese escenario. Petróleo y minería submarina son negocios diferentes, pero ambos requieren planificación de proyectos marítimos complejos, ingeniería especializada, grandes desembolsos iniciales y sistemas capaces de operar de manera continua lejos de infraestructura convencional.

TMC avanza por la vía regulatoria estadounidense

El movimiento en el directorio coincide con avances concretos de TMC USA ante la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).

La compañía mantiene solicitudes bajo la Deep Seabed Hard Mineral Resources Act de 1980, legislación estadounidense que establece el marco para autorizar a empresas del país a explorar y eventualmente recuperar comercialmente nódulos polimetálicos en áreas del fondo oceánico fuera de jurisdicción nacional.

En agosto de 2026, NOAA publicó la solicitud consolidada de TMC USA correspondiente al área denominada USA-A, que comprende una licencia de exploración y un permiso de recuperación comercial.

El proceso se encuentra abierto a participación pública y no equivale todavía a una autorización para iniciar producción.

Para el área USA-B, la autoridad estadounidense ya certificó en mayo de 2026 que la solicitud de licencia de exploración cumplía con los requisitos de información aplicables y posteriormente inició el proceso para elaborar una Declaración de Impacto Ambiental (EIS).

NOAA mantiene actualmente sin permisos vigentes de recuperación comercial bajo este régimen, lo que dimensiona el carácter todavía incipiente del sector.

Níquel, cobre, cobalto y manganeso desde el fondo del Pacífico

El interés industrial se concentra en los nódulos polimetálicos distribuidos sobre extensas zonas del lecho marino, particularmente en la Zona Clarion-Clipperton del océano Pacífico central.

Estas formaciones contienen principalmente manganeso, además de níquel, cobre y cobalto, materias primas utilizadas en infraestructura, manufactura, redes eléctricas, tecnologías energéticas y aplicaciones de defensa.

Para TMC, el potencial económico depende de demostrar que esos recursos pueden recolectarse y procesarse de manera técnicamente viable y bajo condiciones regulatorias aceptables.

La discusión ambiental continúa siendo uno de los principales factores de incertidumbre. La alteración física del fondo oceánico, las plumas de sedimentos, los efectos sobre ecosistemas de aguas profundas y la disponibilidad de información científica suficiente forman parte de las materias que deberán evaluarse antes de cualquier autorización comercial.

El proceso estadounidense exige precisamente revisiones ambientales antes de la entrega definitiva de licencias y permisos.

Una industria que intenta pasar del prototipo a la escala comercial

La incorporación de Mallon no significa que TMC tenga asegurado el inicio de explotación. Persisten etapas regulatorias, ambientales, financieras y técnicas que deberán completarse antes de que una operación comercial pueda materializarse.

Sin embargo, el perfil del nuevo director permite observar dónde está poniendo ahora el énfasis la compañía.

TMC está incorporando experiencia procedente de una industria acostumbrada a desarrollar activos offshore multimillonarios, coordinar cadenas de suministro internacionales y administrar proyectos donde los errores de ingeniería o planificación pueden traducirse en fuertes desviaciones de costos.

Con la tramitación estadounidense avanzando y el proyecto entrando en una fase donde la capacidad de ejecución adquiere mayor peso, el desafío para The Metals Company comienza a desplazarse desde demostrar que los nódulos pueden recolectarse hacia demostrar que esa recuperación puede transformarse en una operación industrial, financiable y autorizada ambientalmente.

La evolución de las solicitudes ante NOAA será determinante. Hasta que exista una autorización comercial efectiva, la minería de nódulos polimetálicos continuará siendo una industria en desarrollo. Pero el fichaje de uno de los antiguos máximos responsables globales de ExxonMobil Upstream muestra que TMC ya está estructurando su organización pensando en la escala que exigiría el siguiente paso.