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OpenAI compra Glass Imaging por más de US$300 millones y refuerza su apuesta por hardware con visión artificial

OpenAI refuerza su estrategia en hardware al adquirir Glass Imaging por más de US$300 millones, incorporando tecnología avanzada de fotografía computacional y visión artificial.

OpenAI compra Glass Imaging por más de US$300 millones y refuerza su apuesta por hardware con visión artificial
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La operación incorpora a OpenAI tecnología de fotografía computacional desarrollada por exingenieros de Apple y amplía las capacidades que la compañía está reuniendo para futuros dispositivos físicos impulsados por inteligencia artificial.

OpenAI adquirió Glass Imaging, una startup californiana especializada en sistemas de cámaras y procesamiento de imágenes mediante inteligencia artificial, en una operación valorada en más de US$300 millones. La compra añade capacidades de visión computacional y fotografía avanzada a la creciente apuesta de la empresa detrás de ChatGPT por desarrollar productos que combinen software, modelos de IA y hardware propio.

La transacción se habría concretado durante los últimos meses y no había sido anunciada públicamente en detalle por las compañías cuando trascendió. El valor atribuido a Glass Imaging supone un fuerte aumento frente a la valoración cercana a US$100 millones que alcanzó la empresa durante una ronda de financiamiento realizada el año anterior. Antes de la adquisición, la startup había levantado alrededor de US$30 millones de inversionistas.

Tecnología creada por exingenieros de Apple

Glass Imaging fue fundada en 2019 en Los Altos, California, por Ziv Attar y Tom Bishop, dos exingenieros de Apple vinculados al desarrollo de tecnologías utilizadas en el Modo Retrato del iPhone.

La compañía surgió con un objetivo específico: mejorar la calidad de las cámaras instaladas en dispositivos compactos sin depender exclusivamente del aumento del tamaño de los sensores, lentes o módulos fotográficos.

Su principal plataforma, GlassAI, emplea redes neuronales para procesar los datos capturados directamente por el sistema óptico y corregir problemas como aberraciones de las lentes, imperfecciones del sensor y ruido digital. El sistema se adapta a las características particulares de cada cámara en lugar de limitarse a aplicar mejoras genéricas después de que la fotografía ya fue tomada.

La empresa sostiene que esta arquitectura permite recuperar mayor nivel de detalle y acercar el desempeño de cámaras pequeñas al de equipos fotográficos de mayor tamaño. Se trata de una afirmación tecnológica de Glass Imaging y no de una equivalencia independiente demostrada con todas las cámaras DSLR o mirrorless disponibles en el mercado.

Glass Imaging también ha trabajado en aplicaciones que van más allá de los teléfonos inteligentes. En su ronda Serie A de US$20 millones, anunciada en 2025 y liderada por Insight Partners, la empresa indicó que estaba desarrollando su tecnología para smartphones, drones, dispositivos vestibles y otros sistemas compactos de captura de imágenes. En esa ronda participaron también GV, Future Ventures y Abstract Ventures.

De los teléfonos a drones y dispositivos inteligentes

El atractivo tecnológico para OpenAI no se limita a obtener mejores fotografías. Las cámaras son uno de los principales sensores utilizados por sistemas de inteligencia artificial para interpretar objetos, espacios, movimientos y situaciones del mundo físico.

Glass Imaging trabaja precisamente en la etapa que conecta el sensor con el software: captura datos ópticos y utiliza procesamiento basado en IA para extraer información visual de mayor calidad desde hardware restringido por tamaño, consumo energético y espacio disponible.

Ese conocimiento puede ser relevante para una gama mucho más amplia de equipos, incluidos dispositivos portátiles, robots, drones o futuros asistentes inteligentes capaces de observar e interpretar su entorno. Glass Imaging ha desarrollado además soluciones que aprovechan procesadores de IA en el borde —edge AI—, lo que permite ejecutar parte del procesamiento directamente en el dispositivo en vez de enviar todos los datos a servidores remotos.

La tecnología de la startup ya había llegado al mercado antes de la compra. Su sistema de mejora de zoom fue utilizado en teléfonos del fabricante chino Honor, mientras la empresa continuaba trabajando en propiedad intelectual licenciable para distintos fabricantes de cámaras y dispositivos electrónicos.

OpenAI acelera su entrada al hardware

La operación se produce mientras OpenAI busca extender su negocio más allá de los modelos de lenguaje y las aplicaciones ejecutadas en computadores o teléfonos de terceros.

Uno de los principales antecedentes ocurrió en 2025, cuando el equipo de io Products, la empresa creada por el exjefe de diseño de Apple Jony Ive junto a Scott Cannon, Evans Hankey y Tang Tan, se integró a OpenAI. La operación fue valorada entonces en alrededor de US$6.500 millones. OpenAI confirmó posteriormente que el equipo de io se había fusionado formalmente con la compañía y que Ive y su firma LoveFrom asumirían responsabilidades de diseño y creación en sus nuevos productos.

Ese proyecto tiene como objetivo desarrollar una nueva generación de dispositivos construidos desde el comienzo alrededor de sistemas de inteligencia artificial, en lugar de limitarse a incorporar asistentes de IA a interfaces tradicionales.

La adquisición de Glass Imaging agrega ahora especialistas en óptica, fotografía computacional, aprendizaje profundo y visión artificial a esa estructura.

Una pieza más para llevar la IA al mundo físico

OpenAI no ha detallado qué productos utilizarán la tecnología de Glass Imaging ni ha confirmado públicamente que vaya a incorporarla específicamente al dispositivo desarrollado junto a Ive.

Por lo tanto, vincular directamente ambas iniciativas sigue siendo una hipótesis y no un plan anunciado por la compañía.

Sin embargo, la adquisición muestra una ampliación de las capacidades técnicas que OpenAI está incorporando fuera del desarrollo tradicional de modelos. La compañía ya no solo requiere infraestructura computacional y software capaz de procesar texto, imágenes o audio: si pretende fabricar dispositivos propios, también necesita sensores, sistemas ópticos y tecnologías capaces de convertir información del mundo físico en datos utilizables por sus modelos.

En ese escenario, los más de US$300 millones destinados a Glass Imaging representan una apuesta por controlar una parte adicional de esa cadena tecnológica. La visión computacional pasa así de ser únicamente una capacidad de software a convertirse también en un componente de hardware y procesamiento integrado, un terreno donde OpenAI busca construir nuevas plataformas de interacción con la inteligencia artificial.