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Paso Los Libertadores seguirá cerrado: más de 1.550 camiones esperan reapertura del corredor con Argentina

El cierre del paso Los Libertadores, crucial para el comercio entre Chile y Argentina, mantiene a más de 1.550 camiones varados en la frontera, afectando la logística y el transporte de carga.

Paso Los Libertadores seguirá cerrado: más de 1.550 camiones esperan reapertura del corredor con Argentina
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El tránsito por el principal paso terrestre entre Chile y Argentina continúa interrumpido por las condiciones en alta montaña. La situación mantiene presión sobre el transporte de carga y obliga a revisar rutas alternativas antes de viajar.

El complejo fronterizo Los Libertadores continuará cerrado mientras no existan condiciones suficientes para operar con seguridad en ambos lados de la cordillera. La interrupción del Sistema Integrado Cristo Redentor se arrastra desde julio y mantiene detenida una de las principales conexiones terrestres entre Chile y Argentina, con efectos directos sobre transportistas, pasajeros y empresas que utilizan este corredor.

Al 11 de agosto, más de 1.550 camiones permanecían en territorio argentino a la espera de poder cruzar hacia Chile, en medio de una contingencia marcada por nieve, bajas temperaturas y condiciones adversas para la circulación en alta montaña.

La reapertura había quedado sujeta a una nueva evaluación durante el domingo 16 o lunes 17 de agosto, pero no existe una habilitación automática asociada a esas fechas. La decisión dependerá del estado de la ruta, las condiciones meteorológicas y la capacidad operativa simultánea de Chile y Argentina.

Por qué Los Libertadores continúa cerrado

El cierre responde principalmente a la acumulación de nieve y a las dificultades de transitabilidad generadas por los sistemas frontales que han afectado la zona cordillerana durante las últimas semanas.

El Complejo Los Libertadores se encuentra a 3.220 metros sobre el nivel del mar, en la Región de Valparaíso, y conecta con Argentina a través de la Ruta 60-CH. Está diseñado para atender vehículos particulares, buses y transporte de carga, por lo que una suspensión prolongada tiene consecuencias que van mucho más allá de los viajes turísticos.

La habilitación del corredor exige que ambos países puedan garantizar simultáneamente condiciones apropiadas de seguridad, tránsito vehicular y funcionamiento de los controles fronterizos.

Esto significa que una mejora meteorológica por sí sola no implica necesariamente una apertura inmediata. También deben evaluarse el despeje de las rutas, la presencia de nieve o hielo, las condiciones del camino y la posibilidad de operar normalmente los servicios fronterizos.

Más de 1.550 camiones permanecían a la espera

Uno de los principales efectos de la emergencia se concentra en el transporte internacional de carga.

La prolongación del cierre mantenía a más de 1.550 camiones detenidos en territorio argentino al 11 de agosto. La situación ha generado preocupación entre operadores logísticos debido al retraso en los tiempos de traslado de productos que ingresan o salen de Chile mediante este corredor.

Los Libertadores cumple un papel relevante para el comercio terrestre con Argentina y para los movimientos de carga que conectan con otros mercados del continente. Cada jornada de interrupción puede traducirse en mayores tiempos de espera, cambios de ruta y costos adicionales para empresas transportistas.

Para los conductores también implica extensos períodos de permanencia fuera de sus rutas habituales, mientras se espera una definición oficial sobre las condiciones para retomar la circulación.

Pasos alternativos operan con mayor flujo

Ante la interrupción de Los Libertadores, parte del tránsito internacional ha debido ser canalizado hacia otros corredores fronterizos.

Entre las alternativas utilizadas durante la contingencia se encuentran los pasos Jama, Pino Hachado y Cardenal Antonio Samoré, cuya operación ha sido reforzada para absorber parte de la demanda generada por el cierre del Sistema Cristo Redentor.

En algunos períodos estos complejos han llegado a recibir un flujo considerablemente superior al habitual. Sin embargo, utilizar una ruta alternativa puede significar recorridos mucho más extensos dependiendo del origen y destino del viaje.

Además, las condiciones pueden cambiar rápidamente durante el invierno. La presencia de nieve, hielo, viento o nuevos sistemas frontales también puede provocar restricciones temporales en corredores que se mantienen habilitados.

Por esa razón, transportistas y pasajeros necesitan revisar el estado del paso correspondiente antes de comenzar el viaje y no asumir que una ruta alternativa permanecerá abierta durante toda la jornada.

Qué deben considerar quienes planean viajar a Argentina

Para quienes tenían previsto trasladarse entre Chile y Mendoza utilizando Los Libertadores, el punto central es que una eventual reapertura debe ser confirmada antes de iniciar el trayecto hacia la cordillera.

La evaluación anunciada para mediados de agosto no equivale a una fecha garantizada de apertura. Cualquier decisión dependerá principalmente de las condiciones meteorológicas y operativas que existan en ese momento.

También puede ocurrir que, después de una reapertura, se apliquen nuevas restricciones si vuelven las nevadas o se deterioran las condiciones de seguridad.

Esto resulta especialmente relevante durante agosto, cuando los cambios meteorológicos en alta montaña pueden modificar rápidamente la situación de las rutas internacionales.

El impacto para empresas y consumidores

Un cierre prolongado de Los Libertadores tiene efectos principalmente logísticos, pero esa presión puede extenderse hacia otras áreas de la economía.

Las empresas que dependen del transporte terrestre internacional pueden enfrentar retrasos en entregas, mayores distancias recorridas, costos adicionales de combustible y reorganización de servicios.

En operaciones sensibles a los tiempos de entrega, una interrupción extensa también obliga a modificar inventarios y programación logística.

Para los consumidores, esto no significa automáticamente problemas de abastecimiento ni aumentos de precios. Sin embargo, mientras mayor sea la duración de la interrupción, mayor será la presión sobre las cadenas de transporte que utilizan el corredor.

La reapertura dependerá de Chile y Argentina

Los Libertadores forma parte de un sistema fronterizo integrado, por lo que su funcionamiento requiere coordinación entre ambos países.

Las autoridades chilenas han mantenido el monitoreo de la situación junto con organismos argentinos, mientras continúan operando corredores alternativos para aliviar parte del flujo internacional.

La prioridad será determinar si existen condiciones seguras para normalizar el tránsito y posteriormente gestionar el volumen acumulado de vehículos que espera cruzar.

Cuando finalmente se habilite la ruta, el desafío no terminará inmediatamente: la cantidad de camiones y pasajeros acumulados puede generar una alta demanda durante las primeras jornadas.

Por eso, quienes necesiten utilizar el corredor deberán revisar la situación antes de desplazarse, especialmente durante este fin de semana y el inicio de la próxima semana, cuando podría producirse una nueva evaluación de las condiciones en el Sistema Integrado Cristo Redentor.