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Presentan sistema para camiones mineros que promete entregar casi 800 kWh en solo 18 minutos

LGMG presenta un innovador sistema de carga ultrarrápida para camiones mineros eléctricos, que promete casi 800 kWh en solo 18 minutos, optimizando el tiempo de operación en faenas.

Presentan sistema para camiones mineros que promete entregar casi 800 kWh en solo 18 minutos
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La fabricante china LGMG exhibió una solución que combina energía solar, almacenamiento en baterías y cargadores de hasta 3,6 MW de potencia máxima. La tecnología busca reducir las detenciones de los camiones eléctricos durante las operaciones mineras.

La fabricante china de maquinaria pesada LGMG presentó en Ordos, Mongolia Interior, un sistema de carga ultrarrápida para camiones mineros eléctricos que, según sus pruebas, puede suministrar cerca de 800 kilovatios hora (kWh) en apenas 18 minutos. La tecnología forma parte de una solución que integra generación solar, almacenamiento energético y gestión inteligente de flotas, con el objetivo de reducir los tiempos de recarga y facilitar la electrificación del transporte de materiales en las minas.

La presentación se realizó durante el primer Global Mining Customer Service Festival de la compañía, desarrollado entre el 9 y el 11 de octubre de 2026, con la participación de más de 500 representantes de empresas mineras, organizaciones industriales, proveedores tecnológicos y medios de comunicación.

En una mina en funcionamiento, LGMG exhibió camiones eléctricos operando junto con sistemas de generación fotovoltaica, baterías de almacenamiento y estaciones de carga de alta potencia.

Casi 800 kWh en 18 minutos: las cifras de la nueva demostración

Uno de los principales resultados comunicados por la empresa corresponde a la velocidad con que puede recuperar energía un camión minero eléctrico.

LGMG aseguró que su tecnología permite aumentar el nivel de carga de una batería desde el 20% hasta el 90% en 23 minutos, bajo las condiciones utilizadas en sus ensayos.

La compañía también informó que, en determinadas condiciones extremas de operación, su infraestructura puede entregar casi 800 kWh de electricidad durante un periodo de 18 minutos.

Para alcanzar estos niveles de desempeño, el sistema utiliza cargadores cuya potencia máxima puede llegar aproximadamente a 3,6 megavatios (MW), equivalentes a 3.600 kilovatios.

Se trata de una potencia considerablemente superior a la de los cargadores rápidos utilizados habitualmente en automóviles eléctricos, debido a las mayores necesidades energéticas de los equipos de transporte minero.

Sin embargo, ambas cifras corresponden a condiciones de prueba comunicadas por el fabricante. No significan que todos los camiones puedan recibir 800 kWh en 18 minutos ni que la potencia máxima se mantenga constante durante todo el proceso.

El tiempo efectivo depende de factores como la capacidad de la batería, su temperatura, el nivel inicial de carga y la disponibilidad de potencia eléctrica.

Cómo funciona la tecnología que permite cargar estos enormes camiones

La solución incorpora una arquitectura de carga rápida denominada 3C, diseñada para admitir una elevada transferencia de energía hacia las baterías del vehículo.

En términos técnicos, la clasificación 3C corresponde a una tasa de carga equivalente a tres veces la capacidad nominal de la batería por hora, aunque el desempeño efectivo depende de las condiciones de funcionamiento.

Los equipos también incorporan baterías de alta capacidad y un sistema específico de gestión térmica.

Este último componente resulta fundamental porque las cargas de elevada potencia generan calor, que debe controlarse para proteger las celdas y mantener su funcionamiento dentro de los márgenes establecidos.

LGMG indicó que su arquitectura térmica está diseñada para trabajar en ambientes con temperaturas que van desde -30 °C hasta 50 °C.

La tecnología fue exhibida junto con el camión minero eléctrico RTE156, dentro de una demostración que incluyó infraestructura de carga y gestión energética.

El objetivo es disminuir los periodos durante los cuales estas máquinas permanecen fuera de servicio esperando recuperar energía, uno de los desafíos para incorporar camiones eléctricos en operaciones mineras de alta utilización.

Energía solar y almacenamiento para abastecer las faenas

La propuesta de LGMG no se limita a instalar cargadores de mayor potencia.

La compañía busca integrar distintas tecnologías dentro de una misma infraestructura energética, de manera que la generación eléctrica, el almacenamiento y la operación de los camiones funcionen de manera coordinada.

El sistema contempla paneles solares capaces de producir electricidad en la propia faena, baterías estacionarias destinadas a almacenar parte de esa energía y estaciones de carga que permiten abastecer los vehículos.

Una plataforma centralizada administra la distribución eléctrica y coordina las necesidades de carga con el funcionamiento de la flota minera.

Este enfoque puede resultar especialmente relevante en explotaciones ubicadas lejos de grandes centros urbanos, donde la infraestructura eléctrica disponible es limitada y ampliar la conexión a la red puede requerir inversiones adicionales.

El almacenamiento permite acumular energía para utilizarla cuando los camiones necesitan recargarse, reduciendo potencialmente los aumentos bruscos de demanda sobre la red.

No obstante, el funcionamiento de un sistema de estas características depende de su dimensionamiento. La capacidad de los paneles, el tamaño del almacenamiento y el número de camiones determinan cuánta energía puede suministrarse y durante cuánto tiempo.

La presentación de octubre no entregó cifras suficientes para establecer cuánto de la electricidad utilizada en las recargas procedía directamente de fuentes solares.

Una tecnología que busca reducir las detenciones en minería

El tiempo de recarga es una de las principales variables que deben considerar las compañías mineras al evaluar el reemplazo de camiones diésel por unidades alimentadas mediante baterías.

En operaciones donde los equipos trabajan durante turnos prolongados, una detención adicional puede afectar la disponibilidad de la flota y la cantidad de material transportado.

Por esta razón, la velocidad de carga debe analizarse junto con la autonomía del camión, su capacidad de transporte, los recorridos dentro de la mina y la infraestructura eléctrica necesaria.

LGMG también ha desarrollado configuraciones de carga mediante múltiples conectores, concebidas para abastecer varios camiones en una misma instalación.

En antecedentes técnicos difundidos durante 2026, la empresa describió configuraciones capaces de atender entre seis y doce vehículos simultáneamente, aunque la potencia disponible para cada unidad dependerá de las características de la instalación.

La compañía venía desarrollando esta tecnología antes de su presentación de octubre. Durante los meses anteriores ya había comunicado resultados de carga rápida mediante su arquitectura 3C.

La novedad de la exhibición en Ordos fue mostrar cómo los camiones eléctricos pueden integrarse con la generación energética, el almacenamiento y los sistemas inteligentes de despacho dentro de una operación minera real.

Qué falta para su implementación a mayor escala

Aunque los resultados comunicados muestran el potencial de la carga de alta potencia, todavía existen aspectos económicos y operacionales necesarios para evaluar su utilización a gran escala.

Entre ellos se encuentran los costos de instalación, la capacidad de conexión eléctrica, la vida útil de las baterías sometidas a cargas frecuentes y la disponibilidad de infraestructura para atender flotas completas.

También será necesario determinar cómo se comportan estos sistemas durante periodos prolongados de operación continua y en condiciones distintas de las pruebas realizadas por el fabricante.

LGMG no entregó en su presentación cifras comparables de inversión total, ahorro operacional efectivo o reducción de emisiones medidas para la solución exhibida.

La empresa continúa ampliando su oferta de maquinaria eléctrica para aplicaciones mineras, incluidos trabajos de remoción de material superficial, explotación de carbón y operaciones en condiciones climáticas exigentes.

Para la industria, el desarrollo apunta a resolver un problema concreto: cómo suministrar grandes cantidades de electricidad en pocos minutos sin comprometer la continuidad del transporte minero.

La demostración realizada en China muestra una posible respuesta tecnológica, aunque su competitividad frente a los camiones diésel deberá evaluarse en función de los costos, la disponibilidad y el desempeño real de cada operación.

REDIMIN Responde

¿Qué solución tecnológica presentó LGMG en Ordos, Mongolia Interior?

LGMG presentó un sistema de carga ultrarrápida para camiones mineros eléctricos que combina energía solar, almacenamiento en baterías y cargadores de hasta 3,6 MW de potencia máxima. La tecnología busca reducir las detenciones de los camiones eléctricos durante las operaciones mineras.

¿Cuánto tiempo toma cargar un camión minero eléctrico con la nueva tecnología de LGMG?

Según las pruebas de LGMG, la tecnología permite aumentar el nivel de carga de una batería desde el 20% hasta el 90% en 23 minutos. Además, en condiciones extremas, puede entregar casi 800 kWh de electricidad en 18 minutos.

¿Qué características tiene la arquitectura de carga rápida 3C de LGMG?

La arquitectura de carga rápida 3C está diseñada para admitir una elevada transferencia de energía hacia las baterías del vehículo, con una tasa de carga equivalente a tres veces la capacidad nominal de la batería por hora. También incorpora un sistema de gestión térmica para controlar el calor generado durante las cargas de elevada potencia.

¿Cómo busca LGMG integrar la generación y almacenamiento de energía en las operaciones mineras?

LGMG busca integrar paneles solares, baterías estacionarias y estaciones de carga dentro de una misma infraestructura energética. Una plataforma centralizada administra la distribución eléctrica y coordina las necesidades de carga con el funcionamiento de la flota minera, lo que es especialmente relevante en explotaciones alejadas de grandes centros urbanos.

¿Cuáles son los desafíos para implementar la tecnología de carga de alta potencia a gran escala?

Los desafíos incluyen los costos de instalación, la capacidad de conexión eléctrica, la vida útil de las baterías sometidas a cargas frecuentes y la disponibilidad de infraestructura para atender flotas completas. También es necesario evaluar el comportamiento de estos sistemas durante periodos prolongados de operación continua y en condiciones distintas de las pruebas realizadas.