
El proyecto El Dorado–Monserrat en Santa Cruz da un paso decisivo hacia su desarrollo con el inicio de la Evaluación Económica Preliminar (PEA), proceso que permitirá definir su viabilidad técnica y financiera en una etapa clave para la minería aurífera en Argentina. La canadiense Fredonia Mining confirmó el comienzo formal de los trabajos, consolidando la transición desde la exploración hacia una fase más avanzada de evaluación. Ubicado en el Macizo del Deseado, uno de los distritos geológicos más relevantes del país, el proyecto cuenta con una base de recursos significativa que abre expectativas sobre su potencial productivo. El estudio, cuyos resultados se esperan para el tercer trimestre de 2026, será determinante para establecer la escala de una eventual operación a cielo abierto y definir los próximos pasos en la estrategia de desarrollo.
Recursos relevantes y potencial de crecimiento
El proyecto presenta una estimación actual de recursos minerales que posiciona a El Dorado–Monserrat como un activo relevante dentro del portafolio aurífero regional. Según la compañía, el sistema alberga:
81,3 millones de toneladas de recursos medidos e indicados.
Ley equivalente de oro de 0,86 g/t.
Aproximadamente 2,25 millones de onzas de oro equivalente.
1,59 millones de onzas de oro.
49,1 millones de onzas de plata.
Estos recursos corresponden solo a una parte del sistema mineralizado, el cual permanece abierto en múltiples direcciones, lo que sugiere un potencial adicional de crecimiento mediante futuras campañas de perforación.
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Alcance del estudio económico preliminar
La PEA evaluará distintos aspectos críticos del proyecto, entregando una primera visión integral de su factibilidad. Entre los elementos que serán analizados destacan:
Métodos de extracción para una operación conceptual a cielo abierto.
Alternativas de procesamiento del mineral.
Requerimientos de infraestructura.
Estimaciones de costos de capital (CAPEX) y operativos (OPEX).
Proyección económica del proyecto.
Este tipo de estudio es clave en la industria minera, ya que permite determinar si un depósito tiene potencial para avanzar hacia etapas más avanzadas, como prefactibilidad y factibilidad.
Participación de expertos y respaldo técnico
Para el desarrollo del estudio, Fredonia Mining contrató a GeoInvestment SpA, consultora con experiencia en geología, geotecnia e ingeniería minera en América Latina. Su participación aporta respaldo técnico en la elaboración de un marco económico robusto, alineado con estándares internacionales.
Además, la compañía ha destacado que los estudios metalúrgicos preliminares muestran recuperaciones superiores al 90% en minerales de óxido, un factor positivo para la eventual rentabilidad del proyecto. Este desempeño es consistente con operaciones cercanas como Cerro Vanguardia, que presenta características geológicas similares.
Próximos pasos: perforación y definición estratégica
En paralelo al desarrollo de la PEA, la compañía prepara una nueva fase de perforación orientada a:
Convertir recursos en categorías de mayor certeza.
Extender la mineralización conocida.
Identificar nuevas zonas de interés dentro del sistema.
Estos trabajos serán fundamentales para fortalecer la base de recursos y mejorar la calidad de la información que alimentará futuras evaluaciones económicas.
Un punto de inflexión para el proyecto
El inicio de la PEA representa un hito estratégico para El Dorado–Monserrat, ya que permitirá establecer un marco técnico y económico integrado que defina su potencial de desarrollo. En un contexto donde el oro mantiene su atractivo como activo refugio y motor de inversión minera, proyectos como este refuerzan el posicionamiento de Santa Cruz como un polo clave en la producción aurífera de Argentina.
La entrega de resultados prevista para el tercer trimestre de 2026 será determinante para evaluar si el proyecto avanza hacia etapas más avanzadas, en una industria donde la combinación de recursos, costos y condiciones de mercado define el éxito de cada iniciativa.












