La controversia en torno al proyecto mineral Kinross-La Coipa, operado por la Compañía Minera Mantos de Oro, se intensifica tras la admisión a trámite por parte del Primer Tribunal Ambiental de una reclamación presentada por la Comunidad Indígena Ancestral Wara Quebrada Chañaral Alto. La comunidad impugnó la decisión de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) que archivó su denuncia, la cual alegaba una posible elusión del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) por parte de la empresa.
Factores que explican kinross-la coipa
La audiencia, que tuvo lugar sin la presencia de los reclamantes, se centró en exponer los fundamentos que llevaron a la SMA a archivar la denuncia. Según el abogado representando a la SMA, Francisco Sepúlveda, la reclamación se basa en el argumento de que la empresa no cumplió con el ingreso previo de ciertas obras al SEIA, como ordenaba la RCA número 117 de 2015. Sin embargo, la SMA alegó que el proyecto sí había sido ingresado al sistema, aunque con un pequeño retraso de cinco días, y que no existía material suficiente para justificar la denuncia.
Eyzaguirre, abogado de la Compañía Minera Mantos de Oro, afirmó que la comunidad únicamente había denunciado el retraso en el ingreso y que cualquier discusión sobre una supuesta elusión al SEIA era un tema que no había sido parte del procedimiento administrativo inicial. Argumentó que la existencia de tres resoluciones de calificación ambiental que regulan el tratamiento de aguas validaba la actuación de la empresa en lugar de justificar una denuncia.
A su vez, el abogado Eyzaguirre detalló que los monitoreos mensuales realizados mostraron una mejora en la calidad de las aguas, lo cual es un argumento a favor del funcionamiento adecuado del proyecto.
Implicaciones para la Compañía Minera Mantos de Oro
La situación plantea importantes cuestiones sobre el futuro del Kinross-La Coipa, un proyecto crucial para la economía local de Copiapó, que se encuentra a aproximadamente 130 km de la ciudad. En términos más generales, la polémica refleja tensiones en el contexto de las operaciones mineras en Chile relacionadas con las comunidades indígenas y la normativa ambiental vigente. Con el proceso judicial en marcha, la SMA deberá presentar un informe con los antecedentes que sustentan su decisión de archivo, lo que añade una capa de complejidad a la situación.
La decisión del Tribunal Ambiental será crucial para determinar si la comunidad podrá presentar nuevas alegaciones y si se reabrirá el debate sobre el cumplimiento de las normativas ambientales por parte de la Compañía Minera Mantos de Oro. El resultado podría tener repercusiones significativas no solo para el proyecto, sino también para las relaciones entre las autoridades ambientales y las comunidades indígenas en el país.
La comunidad Wara Quebrada Chañaral Alto sostiene que su protección constitucional como pueblo indígena debería primar en esta discusión y espera que el tribunal reconozca los impactos de la operación minera sobre su territorio. Se trata de un caso que podría sentar un precedente en la defensa de los derechos de las comunidades indígenas ante las prácticas mineras en Chile.








