
El Primer Tribunal Ambiental ha iniciado una audiencia para analizar la reclamación presentada por la Comunidad Indígena Ancestral Wara Quebrada Chañaral Alto. Esta comunidad reclama contra la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) tras el archivo de una denuncia que acusa a la Compañía Minera Mantos de Oro, operadora de Kinross La Coipa, de incumplir normativas medioambientales relacionadas con el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
El archivo de la denuncia Durante la sesión, el abogado de la SMA, Francisco Sepúlveda, defendió el archivo de la denuncia, argumentando que "el proyecto sí ingresó al SEIA, aunque con un retraso de cinco días". Agregó que los monitoreos realizados mostraron mejoras en la calidad de las aguas y que no se identificaron incumplimientos relevantes por parte de la compañía minera.
La SMA se basa en que la resolución de archivo se basa en tres puntos clave: el ingreso tardío al SEIA, la mejora en la calidad de aguas y la falta de hallazgos significativos en la información disponible. Un punto crítico en la discusión ha sido si las obras ejecutadas antes de obtener una nueva Resolución de Calificación Ambiental (RCA) podrían considerarse como una elusión al SEIA.
Defensa de la minera Por su parte, la Compañía Minera Mantos de Oro, que actúa como tercero coadyuvante en este proceso judicial, ha señalado que la comunidad ha cambiado el enfoque de sus acusaciones. Su abogado, Juan José Eyzaguirre, manifestó que la denuncia original se refería al retraso en el ingreso al SEIA, mientras que la nueva reclamación introduce otros argumentos que no estaban presentes en el proceso administrativo inicial. El abogado sostuvo que esto podría vulnerar el principio de congruencia procesal, dado que se están cuestionando aspectos que no fueron parte de la denuncia original.
Controversias sobre el SEIA Uno de los aspectos más debatidos durante la audiencia fue la existencia de una elusión al SEIA. La SMA y la empresa coincidieron en que no se había incurrido en tal infracción, debido a que las modificaciones del proyecto se enmarcan en la continuidad de las operaciones, que se remontan a cerca de 20 años en la región. La compañía afirmó que el retraso fue rectificado voluntariamente, obteniendo posteriormente una nueva RCA favorable en 2024.
El proyecto Kinross La Coipa está ubicado en la Quebrada La Coipa, aproximadamente a 130 kilómetros al noroeste de Copiapó, en la Región de Atacama. Este caso ha puesto en el centro del debate la forma en que se supervisan y evalúan las actividades de las empresas mineras en Chile, especialmente en relación con los derechos de las comunidades indígenas.
El resultado de esta audiencia podría tener importantes repercusiones tanto para la comunidad indígena como para la operación de la minera en la región, resaltando la necesidad de un equilibrio entre el desarrollo económico y la protección del medio ambiente.












