
Rio Tinto reportó utilidades subyacentes por US$6.850 millones durante el primer semestre de 2026, lo que representa un incremento del 43% respecto a los US$4.810 millones obtenidos en el mismo período del año anterior. Este resultado marca el mejor desempeño semestral de la compañía en los últimos cuatro años, impulsado principalmente por el crecimiento en las divisiones de cobre y aluminio.
El cobre y el aluminio, por primera vez, representaron cerca del 56% de las utilidades de Rio Tinto, superando el tradicional aporte del mineral de hierro. Este cambio refleja la evolución de la demanda mundial de minerales críticos, una tendencia que también ha sido observada por otras grandes mineras internacionales. El presidente ejecutivo de Rio Tinto, Simon Trott, destacó que la empresa ha registrado un "cambio significativo en su desempeño" durante el semestre, apoyado por mejores precios de las materias primas, un aumento en la producción de cobre y mejoras en la productividad en distintas operaciones.
Cobre y aluminio lideran las ganancias
El EBITDA subyacente de la división de cobre alcanzó US$5.700 millones, lo que representa un aumento del 84% en comparación con el año anterior. En contraste, el negocio de mineral de hierro generó un EBITDA de US$6.800 millones, lo que significó una disminución del 1% respecto al mismo período del año anterior. Esta tendencia de crecimiento en las divisiones de cobre y aluminio se alinea con la creciente demanda asociada a la electrificación y el desarrollo de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial.
Trott indicó que la compañía está observando cambios estructurales en la demanda de sus principales minerales, destacando el crecimiento de los centros de datos, el almacenamiento de energía para redes eléctricas y el desarrollo de nuevas aplicaciones relacionadas con la inteligencia artificial. Estos factores continúan fortaleciendo las perspectivas para el cobre y el litio, reafirmando el rol estratégico del cobre en la electrificación de la economía mundial.
Productividad y optimización de activos
Rio Tinto informó que sus programas de productividad generaron beneficios de US$870 millones durante el primer semestre, a pesar del impacto del aumento en los precios del diésel y la apreciación del dólar australiano. La empresa espera alcanzar beneficios anualizados por US$1.800 millones hacia fines de 2026. Además, la compañía continúa avanzando en su estrategia de optimización de activos e infraestructura, con la expectativa de liberar entre US$5.000 millones y US$10.000 millones mediante este proceso. Hasta ahora, se prevé concretar aproximadamente la mitad de este objetivo antes de finalizar el año.
Dividendo interino y metas de producción
Como parte de sus resultados, Rio Tinto anunció un dividendo interino de US$2,11 por acción, el más alto en cuatro años y superior a los US$1,48 por acción distribuidos en el mismo período de 2025. La compañía también reiteró sus metas operacionales para 2026 y reconoció que alcanzar su objetivo de reducir en 50% las emisiones al 2030 dependerá, en parte, del desarrollo oportuno de proyectos de energías renovables por parte de terceros y de la firma de acuerdos comerciales que aún están en proceso.
Los resultados de Rio Tinto reflejan la creciente relevancia del cobre y otros minerales críticos dentro de las grandes compañías mineras, en un contexto de expansión de la demanda asociada a la transición energética y la inteligencia artificial. A medida que la industria avanza, se espera que la compañía continúe adaptando su estrategia para capitalizar estas oportunidades en el mercado.
La próxima actualización sobre las proyecciones de producción y ventas de Rio Tinto se espera para finales de este año, mientras la compañía sigue monitoreando las condiciones del mercado y la evolución de la demanda de sus productos clave.