Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Mundo

Rompehielos Irízar: Orgullo sudamericano en misiones científicas y rescates en la Antártica

El buque rompehielos Irízar, de 14.000 toneladas y 121 metros de eslora, es el mayor de su tipo en América del Sur. Diseñado para enfrentar el desafiante…

Rompehielos Irízar: Orgullo sudamericano en misiones científicas y rescates en la Antártica
Seguir en Google

El buque rompehielos Irízar, de 14.000 toneladas y 121 metros de eslora, es el mayor de su tipo en América del Sur. Diseñado para enfrentar el desafiante entorno antártico, combina capacidades logísticas y científicas que lo sitúan como una pieza clave en la investigación y presencia humana en la región polar.

Características del buque rompehielos Irízar

El rompehielos Irízar destaca por su diseño robusto y su capacidad operativa frente a las inclemencias del océano Antártico. Con sus 14.000 toneladas y un casco reforzado, está preparado para romper capas de hielo marino de considerable espesor, avanzando con seguridad mediante su propio peso y potencia. Su eslora de 121 metros y manga de 25 metros le confieren la estabilidad necesaria para operar en las condiciones extremas de la región.

Entre sus capacidades más notables se encuentra la posibilidad de transportar a más de 300 personas, incluyendo tripulación, técnicos y científicos. También cuenta con hangares y cubierta para helicópteros, una característica esencial para el acceso a áreas donde el hielo impide el ingreso directo. Su autonomía operativa le permite navegar durante más de 60 días sin necesidad de reabastecimiento, recorriendo miles de millas náuticas.

Te puede interesar

  • Velocidad de 16,5 nudos (aproximadamente 30 km/h) en aguas abiertas.

  • Capacidad de transporte de grandes volúmenes de carga, combustible y suministros para abastecimiento de bases antárticas.

  • Laboratorios científicos modernos para investigaciones en oceanografía, biología marina y cambio climático.

Un legado histórico y misiones destacadas

El buque Irízar forma parte de la historia naval de la región, con un legado de contribuciones significativas. Durante la Guerra de Malvinas, integró la Fuerza de Tareas 40 y fue transformado en buque hospital, equipado con 160 camas, terapias intensivas y quirófanos. Además, en 2002 protagonizó una destacada misión de rescate, liberando al buque alemán Magdalena Oldendorff atrapado en el invierno antártico con temperaturas de hasta -50°C.

El Irízar no solo se erige como una herramienta logística fundamental para las campañas antárticas argentinas, sino también como un eje central para investigaciones científicas en economía azul y cambio climático. Con sistemas de navegación avanzados y laboratorios de última generación, este rompehielos multipropósito simboliza la capacidad técnica y el compromiso de América del Sur para operar en uno de los entornos más hostiles del planeta.