Los resultados preliminares permiten diferenciar materiales asociados a las placas de Nazca y Sudamericana a lo largo de unos 800 kilómetros del margen continental. El estudio busca mejorar el conocimiento geológico de una de las zonas de subducción más profundas del planeta y no constituye evidencia de recursos minerales explotables.
El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) presentó nuevos resultados de la caracterización geológica de la Fosa de Atacama, elaborados a partir del análisis petrográfico preliminar de 38 muestras de roca recolectadas a profundidades superiores a 7.000 metros y distribuidas a lo largo de aproximadamente 800 kilómetros del margen continental chileno.
Los antecedentes fueron expuestos por la geóloga Paola Peña en el 1st International Symposium on Deep-sea Frontier Science, realizado en Shanghái, China, y permiten comenzar a distinguir las características de las rocas vinculadas a las dos grandes placas tectónicas que convergen frente a Chile.
Los primeros análisis muestran basaltos relativamente homogéneos y con un bajo grado de alteración entre las muestras asociadas a la placa de Nazca, mientras que aquellas vinculadas a la placa Sudamericana corresponden principalmente a rocas metasedimentarias y metamórficas.
Los resultados todavía son preliminares. Su objetivo es avanzar en la caracterización de la composición, origen y transformación de las rocas presentes en el margen continental profundo, una información relevante para comprender con mayor detalle la evolución tectónica de la zona donde la placa de Nazca se introduce bajo Sudamérica.
Rocas obtenidas en uno de los ambientes más extremos del planeta
La particularidad del trabajo no reside únicamente en la cantidad de muestras, sino también en el lugar donde fueron obtenidas.
La Fosa de Atacama, también conocida como Fosa Perú-Chile, constituye la expresión submarina de la convergencia entre las placas de Nazca y Sudamericana. En sus sectores más profundos supera ampliamente los 7.000 metros bajo el nivel del mar, creando condiciones de presión extrema que históricamente han dificultado la observación directa y la recolección sistemática de material geológico.
Las 38 muestras estudiadas permiten examinar directamente rocas procedentes de ese entorno en lugar de reconstruir exclusivamente sus características mediante información geofísica o modelos.
La extensión aproximada de 800 kilómetros cubierta por el material es igualmente relevante, porque permite comparar muestras procedentes de distintos sectores de la fosa y determinar hasta qué punto las características observadas se mantienen o cambian a lo largo del margen.
La información disponible no implica que todos esos kilómetros hayan sido muestreados de manera continua. Se trata de muestras obtenidas en diferentes puntos distribuidos a lo largo de ese tramo.
Qué muestran los basaltos de la placa de Nazca
Entre los materiales asociados a la placa de Nazca, Sernageomin identificó basaltos con una composición mineral relativamente homogénea y un bajo grado de alteración.
El basalto es una roca volcánica característica de buena parte de la corteza oceánica. Su estudio permite obtener información sobre la naturaleza de la placa que avanza desde el Pacífico y comienza a hundirse bajo el continente sudamericano.
El grado de alteración también constituye una variable relevante. Las rocas pueden experimentar transformaciones mineralógicas y químicas después de su formación debido a la interacción con fluidos, cambios de temperatura, presión y otros procesos que ocurren durante su permanencia en el fondo oceánico y posteriormente durante la subducción.
Determinar cuáles minerales están presentes, cómo se relacionan entre sí y cuánto han sido modificados constituye precisamente una de las funciones de la petrografía, disciplina que permite describir y clasificar las rocas a partir de sus componentes, texturas y estructuras.
Los resultados comunicados por Sernageomin corresponden a esta primera etapa de caracterización y no permiten por sí solos reconstruir todos los procesos experimentados por la placa de Nazca antes de alcanzar la fosa.
Una composición diferente en el margen sudamericano
Las muestras asociadas a la placa Sudamericana presentan características distintas.
Los análisis preliminares identificaron principalmente rocas metasedimentarias y metamórficas, es decir, materiales que han experimentado transformaciones a partir de rocas preexistentes sometidas a cambios de presión, temperatura y condiciones geológicas.
La diferencia respecto de los basaltos de la placa oceánica entrega información sobre la composición de ambos lados del sistema tectónico y permite estudiar cómo se estructura el margen continental en profundidad.
Esta separación es importante porque la Fosa de Atacama no constituye una estructura geológicamente uniforme. Allí interactúan materiales con diferentes orígenes y edades que son deformados, fracturados, enterrados o desplazados a medida que continúa la convergencia de las placas.
Analizar directamente esos materiales puede ayudar a mejorar las interpretaciones sobre la arquitectura de la zona de subducción.
Por qué importa estudiar las rocas de la fosa
La convergencia entre las placas de Nazca y Sudamericana es uno de los principales procesos responsables de la configuración geológica de Chile.
El movimiento tectónico está relacionado con la formación de la cordillera, la actividad sísmica y otros procesos que han modelado el margen occidental de Sudamérica durante millones de años.
Por ello, obtener información geológica directamente desde grandes profundidades oceánicas permite complementar estudios sísmicos, batimétricos, geofísicos y geoquímicos realizados desde la superficie.
Las muestras pueden contribuir a responder preguntas sobre la composición del fondo marino, el grado de alteración de las rocas, los materiales incorporados al margen continental y la evolución de las estructuras presentes en la zona de convergencia.
Sin embargo, existe una diferencia entre mejorar el conocimiento geológico de la zona de subducción y establecer relaciones directas con fenómenos específicos. Estos análisis petrográficos preliminares no permiten por sí mismos predecir terremotos ni determinar cómo se comportará un segmento de la falla durante un futuro evento sísmico.
Los resultados no demuestran la existencia de recursos explotables
La participación de Sernageomin y la naturaleza de las muestras podrían llevar a interpretar el estudio desde una perspectiva minera, pero los resultados informados no constituyen evidencia de un yacimiento ni de recursos minerales económicamente explotables.
La caracterización presentada se concentra en identificar tipos de roca y sus propiedades petrográficas dentro de un trabajo científico sobre la geología del margen continental profundo.
Para establecer la existencia de un recurso mineral se requerirían antecedentes diferentes y considerablemente más amplios, incluidos análisis geoquímicos específicos, información sobre concentraciones, distribución, volumen, continuidad y eventualmente estudios técnicos y económicos.
En esta etapa, las 38 muestras tienen otro propósito: aportar información directa sobre materiales que permanecen a kilómetros bajo la superficie del océano y que hasta ahora han sido mucho menos estudiados que la geología continental.
Los resultados presentados en Shanghái representan, por tanto, una caracterización inicial y no una conclusión definitiva. El análisis posterior de las rocas permitirá determinar con mayor precisión su composición y relacionarlas con otros antecedentes geológicos y geofísicos de la Fosa de Atacama, ampliando el conocimiento de una estructura directamente vinculada con la evolución tectónica del territorio chileno.









