
El organismo intensificará las inspecciones y los controles preventivos en las faenas, mientras avanza en la activación del Comité Regional de Seguridad Minera para reducir los riesgos operacionales y evitar nuevas fatalidades.
El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) desplegó el 15 de octubre de 2026 una agenda extraordinaria de trabajo en la Región de Antofagasta, reuniendo a representantes de más de 18 empresas de la gran y mediana minería, gremios, autoridades y parlamentarios para fortalecer la prevención de accidentes laborales. La intervención se produce después de una serie de fallecimientos registrados en operaciones mineras del país y contempla intensificar las fiscalizaciones, reforzar los controles críticos y acelerar la coordinación regional en materia de seguridad.
La actividad fue encabezada por el director nacional subrogante de Sernageomin, Mauricio Lorca, junto al director regional subrogante, Ricardo Veas, y el seremi de Minería de Antofagasta, Jorge Astudillo.
El despliegue responde a una preocupación que ha adquirido especial relevancia para la industria: la necesidad de verificar que los procedimientos preventivos funcionen efectivamente en terreno y que las medidas de control se cumplan durante las operaciones.
Antofagasta concentra algunas de las principales explotaciones cupríferas de Chile y constituye un territorio estratégico para la producción nacional. Por ello, el fortalecimiento de la fiscalización tiene implicancias tanto para la protección de los trabajadores como para la continuidad operacional de las compañías.
Fiscalizaciones más intensas y controles sobre riesgos críticos
La estrategia de Sernageomin considera una mayor presencia de equipos técnicos en terreno, inspecciones no programadas y una revisión más exigente de las condiciones de seguridad en las instalaciones mineras.
Uno de los principales objetivos es detectar oportunamente situaciones que puedan provocar accidentes graves, especialmente aquellas relacionadas con la interacción entre trabajadores y equipos móviles, condiciones geotécnicas, operación de maquinaria y ejecución de tareas de alto riesgo.
El organismo también reforzará la exigencia de medidas preventivas concretas por parte de las compañías, con responsables identificados y plazos verificables.
Este enfoque busca superar una de las principales dificultades de la fiscalización minera: asegurar que las observaciones detectadas durante las inspecciones se traduzcan en correcciones efectivas y sostenidas.
En operaciones de gran escala, donde conviven trabajadores propios, contratistas, equipos de alto tonelaje y múltiples actividades simultáneas, la efectividad de los controles depende tanto de los procedimientos establecidos como de su aplicación cotidiana.
La autoridad mantiene, además, la facultad de ordenar paralizaciones preventivas inmediatas de áreas, equipos o faenas cuando se constate un peligro inminente para las personas.
Esta herramienta puede generar consecuencias operacionales para las empresas que no acrediten condiciones adecuadas de seguridad, particularmente cuando las deficiencias afectan actividades esenciales para la explotación o el procesamiento de minerales.
Comité Regional de Seguridad Minera: coordinación entre empresas y trabajadores
Otro componente del plan es la activación del Comité Regional de Seguridad Minera (Coresemin), instancia destinada a articular el trabajo preventivo entre organismos públicos, especialistas, empresas y representantes de los trabajadores.
Sernageomin estableció un plazo máximo de siete días hábiles para que sus direcciones regionales activen estos comités.
La coordinación permitirá abordar problemas comunes de la industria, compartir experiencias preventivas y establecer mecanismos de seguimiento para las medidas que se adopten.
El desafío será convertir esta instancia en una herramienta operativa, capaz de identificar riesgos recurrentes y promover acciones verificables, en lugar de limitar su funcionamiento a reuniones de coordinación.
La participación de compañías de diferentes tamaños también resulta relevante. Mientras las grandes operaciones suelen contar con estructuras especializadas de prevención, la pequeña minería enfrenta dificultades adicionales relacionadas con recursos técnicos, equipamiento, capacitación y acceso a asesoría profesional.
Por ello, la estrategia deberá considerar las diferencias existentes entre los distintos segmentos productivos, sin reducir los estándares de protección exigidos a los trabajadores.
Antofagasta enfrenta limitaciones en su capacidad fiscalizadora
El reforzamiento de las inspecciones ocurre en un escenario de presión sobre los recursos disponibles para supervisar la actividad minera regional.
Durante una sesión de la Comisión de Minería de la Cámara de Diputadas y Diputados, realizada el 8 de octubre, se expuso que Sernageomin dispone de nueve fiscalizadores para atender un universo cercano a 1.700 instalaciones mineras en Antofagasta.
Entre enero y septiembre de 2026, el organismo registró 1.197 actuaciones de fiscalización correspondientes a 161 faenas de la región.
Estas cifras reflejan la complejidad de mantener una cobertura permanente sobre operaciones distribuidas en un territorio extenso, con instalaciones ubicadas en zonas aisladas y, en algunos casos, a más de 3.000 metros de altitud.
La situación plantea interrogantes sobre la capacidad de incrementar las inspecciones sin reforzar paralelamente los recursos humanos, tecnológicos y logísticos del servicio.
El seguimiento de las medidas correctivas también constituye un desafío. Durante 2026, fiscalizaciones efectuadas en Minera Escondida y la División Radomiro Tomic derivaron en 31 y 39 medidas correctivas, respectivamente, antes de los accidentes fatales ocurridos posteriormente en ambas operaciones.
Estos antecedentes no permiten establecer una relación causal entre las observaciones y los accidentes, cuyas circunstancias requieren investigaciones específicas. Sin embargo, ponen de relieve la importancia de verificar oportunamente el cumplimiento de las instrucciones de seguridad.
Nuevas exigencias para las operaciones y empresas contratistas
El plan preventivo incorpora la revisión de peligros y barreras críticas al inicio de cada turno de trabajo.
Esta medida busca asegurar que los equipos operacionales identifiquen las condiciones de riesgo antes de comenzar sus actividades y comprueben que los mecanismos de protección se encuentren disponibles y funcionando.
Para las compañías mineras, su implementación implica fortalecer la coordinación entre supervisores, áreas de prevención, trabajadores y empresas contratistas.
El cumplimiento no dependerá únicamente de disponer de procedimientos escritos. También será necesario verificar que las condiciones reales de trabajo correspondan a las evaluaciones de riesgo y que exista capacidad para detener actividades inseguras.
En el caso de los proveedores de servicios mineros, el reforzamiento de los controles puede traducirse en mayores exigencias de capacitación, trazabilidad de inspecciones, mantenimiento preventivo y acreditación de competencias.
La tecnología también tiene un papel relevante mediante sistemas de detección de proximidad, monitoreo de equipos móviles, control de fatiga y herramientas digitales para registrar condiciones peligrosas.
No obstante, la incorporación de estos sistemas debe acompañarse de supervisión efectiva y protocolos claros para responder a las alertas.
Mesa nacional de seguridad minera y próximos pasos
La agenda desarrollada en Antofagasta se complementa con la convocatoria del Ministerio de Minería a una mesa transversal de seguridad para este viernes 16 de octubre.
La instancia reunirá a representantes de trabajadores, empresas operadoras, gremios, parlamentarios y autoridades sectoriales para abordar medidas de prevención y fortalecer la aplicación de la normativa vigente.
El escenario exige resultados verificables. La industria deberá observar especialmente la activación de los comités regionales, el aumento efectivo de inspecciones, el seguimiento de medidas correctivas y la capacidad de respuesta frente a condiciones de riesgo grave.
Para Antofagasta, donde la minería representa una actividad central para el empleo, la inversión y la cadena de proveedores, mejorar los estándares de seguridad constituye una condición indispensable para sostener operaciones productivas responsables.
El principal desafío será transformar el reforzamiento fiscalizador en una reducción efectiva de los accidentes, mediante controles permanentes, responsabilidades claras y una mayor capacidad institucional para supervisar las faenas.
La evolución de estas medidas durante las próximas semanas permitirá evaluar si la coordinación entre autoridades, compañías y trabajadores consigue fortalecer la prevención en una de las regiones mineras más relevantes de Chile.
REDIMIN Responde
¿Qué medidas está tomando Sernageomin para mejorar la seguridad en las faenas mineras?
Sernageomin está intensificando las inspecciones y controles preventivos en las faenas mineras, además de activar el Comité Regional de Seguridad Minera para reducir riesgos operacionales y evitar fatalidades. Esto incluye una mayor presencia de equipos técnicos en terreno, inspecciones no programadas y una revisión más exigente de las condiciones de seguridad.
¿Cuántos fiscalizadores tiene Sernageomin para supervisar las instalaciones mineras en Antofagasta?
Sernageomin dispone de nueve fiscalizadores para atender aproximadamente 1.700 instalaciones mineras en la Región de Antofagasta.
¿Qué desafíos enfrenta Sernageomin en la fiscalización de las operaciones mineras en Antofagasta?
Sernageomin enfrenta el desafío de mantener una cobertura permanente sobre un extenso territorio con instalaciones en zonas aisladas y a gran altitud, con recursos limitados. Además, el seguimiento de medidas correctivas es complejo, como se evidenció en Minera Escondida y la División Radomiro Tomic, donde se implementaron medidas antes de accidentes fatales.
¿Qué papel juega la tecnología en el plan preventivo de Sernageomin?
La tecnología es clave en el plan preventivo, con sistemas de detección de proximidad, monitoreo de equipos móviles, control de fatiga y herramientas digitales para registrar condiciones peligrosas. Sin embargo, su efectividad depende de una supervisión adecuada y protocolos claros para responder a las alertas.
¿Qué se busca con la activación del Comité Regional de Seguridad Minera?
La activación del Comité Regional de Seguridad Minera busca articular el trabajo preventivo entre organismos públicos, especialistas, empresas y representantes de los trabajadores. Se pretende abordar problemas comunes, compartir experiencias preventivas y establecer mecanismos de seguimiento para las medidas adoptadas.






