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Trump prepara flexibilización del diésel exento de impuestos para contener precios récord en Estados Unidos

La Casa Blanca evalúa permitir el uso de diésel exento de impuestos para mitigar el impacto de precios récord en Estados Unidos, beneficiando a sectores como la agricultura y el transporte.

Trump prepara flexibilización del diésel exento de impuestos para contener precios récord en Estados Unidos
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La Casa Blanca estudia ampliar el uso del denominado diésel rojo, actualmente reservado principalmente para actividades agrícolas y otras operaciones fuera de carretera. La medida busca aliviar los costos del combustible después de que el precio minorista superara los US$ 6 por galón.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prepara una medida para flexibilizar las restricciones que limitan el uso del diésel exento de impuestos federales, en un nuevo intento por reducir los precios del combustible después de meses de fuertes presiones sobre el mercado mundial de destilados.

El plan permitiría ampliar la utilización del denominado diésel rojo o teñido, combustible químicamente equivalente al diésel convencional, pero identificado con un colorante porque normalmente está destinado a usos no viales y está exento del impuesto federal aplicado al combustible utilizado en carreteras.

La iniciativa podría beneficiar especialmente a agricultores, transportistas y otros consumidores intensivos de diésel. Sin embargo, al cierre de esta edición todavía no se había publicado el texto definitivo de la medida, por lo que permanecían pendientes aspectos como su duración, alcance territorial y los vehículos que podrían acogerse al régimen excepcional.

Qué es el diésel rojo y cuánto impuesto evita

Estados Unidos utiliza el colorante rojo para distinguir el diésel destinado a actividades exentas del impuesto federal sobre los combustibles.

Este producto se emplea principalmente en maquinaria agrícola, equipos de construcción y otras operaciones fuera de carreteras públicas. El diésel convencional utilizado por camiones y vehículos que circulan por carretera enfrenta un impuesto especial federal de aproximadamente US$ 0,244 por galón.

La flexibilización permitiría, bajo determinadas condiciones, utilizar combustible teñido en actividades que normalmente requerirían diésel gravado.

El efecto inmediato sería tributario: los consumidores autorizados podrían adquirir combustible sin pagar parte de los impuestos asociados al diésel utilizado en carretera.

La medida, sin embargo, no crea nueva oferta de combustible ni aumenta directamente la capacidad de las refinerías, por lo que su impacto sobre el mercado mayorista podría ser limitado. El principal efecto dependerá de cuántos consumidores puedan acogerse al beneficio y durante cuánto tiempo permanezca vigente.

Diésel supera los US$ 6 por galón

La iniciativa llega después de una fuerte escalada de los precios energéticos en Estados Unidos.

El precio minorista promedio del diésel se situó alrededor de US$ 6,32 por galón el domingo, después de haber alcanzado un máximo cercano a US$ 6,53 por galón durante septiembre.

La magnitud del aumento es considerable. A fines de febrero, antes de la nueva fase de tensión militar en Medio Oriente, el combustible costaba alrededor de US$ 3,76 por galón.

Aunque las cotizaciones han comenzado a retroceder desde sus máximos, continúan muy por encima de los niveles registrados anteriormente durante el año.

El encarecimiento tiene efectos que van más allá de las estaciones de servicio. El diésel es esencial para el transporte de carga, la agricultura, la construcción y parte de la actividad industrial estadounidense, por lo que mayores precios pueden trasladarse a los costos logísticos y, posteriormente, al precio de alimentos y otros bienes.

La presión resulta particularmente sensible para el sector agrícola durante la temporada de cosecha, cuando aumenta el consumo de combustible para maquinaria y transporte.

Conflictos y refinerías tensionan el mercado

La escalada del diésel se produce en un escenario de menor disponibilidad internacional de combustibles refinados.

Los conflictos en Medio Oriente y los ataques contra instalaciones energéticas rusas han reducido la capacidad de refinación y alterado los flujos comerciales de productos petroleros, mientras los inventarios de destilados permanecen ajustados en varias regiones.

La situación ha obligado a Washington a adoptar distintas medidas para aumentar la flexibilidad del sistema de distribución.

En septiembre, el Departamento de Transporte estadounidense autorizó temporalmente jornadas más amplias para determinados conductores que transportan gasolina y diésel, con el objetivo de reducir problemas logísticos y acelerar el movimiento de combustibles.

La eventual apertura al diésel teñido se sumaría ahora a esas medidas.

El G7 liberará hasta 100 millones de barriles

La estrategia estadounidense también tiene una dimensión internacional.

Los países del Grupo de los Siete y sus socios acordaron liberar hasta 100 millones de barriles de petróleo y productos refinados desde reservas de emergencia, luego de conversaciones destinadas a contener el aumento de los combustibles.

La liberación se desarrollará durante varios meses y busca incrementar la disponibilidad de crudo y diésel en el mercado mientras persistan las restricciones de suministro.

Washington había presionado particularmente a los países europeos para utilizar parte de sus reservas estratégicas de diésel.

Tras el acuerdo, Trump descartó avanzar con una alternativa considerablemente más disruptiva: prohibir o restringir las exportaciones estadounidenses de diésel.

Una eventual limitación de exportaciones podría aumentar la disponibilidad dentro de Estados Unidos, pero también reducir el suministro hacia América Latina y Europa, dos mercados que reciben volúmenes relevantes de combustibles refinados estadounidenses.

Una medida de alivio más que de oferta

La flexibilización del diésel rojo tiene una diferencia fundamental respecto de la liberación de reservas: reduce la carga tributaria sobre determinados consumos, pero no agrega barriles al mercado.

Por esa razón, su capacidad para modificar estructuralmente los precios dependerá de la evolución de la oferta mundial, la operación de las refinerías y los inventarios.

Para agricultores o transportistas que eventualmente puedan utilizar combustible exento, el ahorro podría aparecer rápidamente porque eliminaría parte del impuesto incorporado en el precio final.

A escala nacional, sin embargo, el problema continúa siendo la estrechez del mercado de destilados.

La Casa Blanca busca combinar alivios tributarios, flexibilización regulatoria, liberación de reservas y coordinación internacional para reducir los precios antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en momentos en que el costo de la energía vuelve a convertirse en un factor relevante para los consumidores estadounidenses.

Los detalles finales de la flexibilización serán determinantes para medir su impacto. Entre los puntos pendientes están qué vehículos podrán utilizar diésel teñido, qué impuestos podrán suspenderse, cuánto tiempo durará la excepción y si los estados deberán adoptar medidas adicionales para extender el beneficio.

REDIMIN Responde

¿Qué medida está considerando la Casa Blanca respecto al diésel rojo?

La Casa Blanca está estudiando ampliar el uso del diésel rojo, que actualmente está reservado principalmente para actividades agrícolas y otras operaciones fuera de carretera, con el fin de aliviar los costos del combustible.

¿Cuál es el precio actual del diésel en Estados Unidos?

El precio minorista promedio del diésel se situó alrededor de US$ 6,32 por galón, después de haber alcanzado un máximo cercano a US$ 6,53 por galón durante septiembre.

¿Qué efecto tendría la flexibilización del uso del diésel rojo?

La flexibilización permitiría a ciertos consumidores utilizar diésel teñido sin pagar parte de los impuestos asociados al diésel utilizado en carretera, lo que podría reducir los costos para agricultores, transportistas y otros consumidores intensivos de diésel.

¿Qué acciones ha tomado el Departamento de Transporte de Estados Unidos para enfrentar la escasez de combustibles?

En septiembre, el Departamento de Transporte estadounidense autorizó temporalmente jornadas más amplias para determinados conductores que transportan gasolina y diésel, con el objetivo de reducir problemas logísticos y acelerar el movimiento de combustibles.

¿Qué acuerdo internacional se ha alcanzado para aumentar la disponibilidad de combustibles?

Los países del Grupo de los Siete y sus socios acordaron liberar hasta 100 millones de barriles de petróleo y productos refinados desde reservas de emergencia para incrementar la disponibilidad de crudo y diésel en el mercado.