
Un respaldo multilateral refuerza la estrategia de descarbonización de la estatal, clave para cumplir la meta de una matriz eléctrica 100% renovable al 2030 y reducir de forma estructural su huella de carbono.
Respaldo financiero para un giro estratégico
La Corporación Nacional del Cobre de Chile, Codelco, dio un paso decisivo en su agenda de sostenibilidad al cerrar un financiamiento climático por US$600 millones, otorgado por HSBC y Banco Santander, con garantía de la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA). La operación, alineada con estándares internacionales de financiamiento verde, apunta a acelerar la descarbonización total de la matriz energética de la compañía antes de 2030.
Este nuevo crédito se suma al primer financiamiento climático obtenido en 2024 por US$532 millones, consolidando una hoja de ruta financiera que privilegia instrumentos innovadores y multilaterales para reducir riesgos y asegurar condiciones competitivas de largo plazo.
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Energía renovable como eje operacional
Los recursos permitirán renovar y optimizar contratos de suministro eléctrico con fuentes renovables, profundizando una estrategia que Codelco implementa desde 2018. Entre los hitos, destacan la suscripción y renegociación de contratos con generadoras como Engie, Colbún y AES Andes, además de licitaciones públicas por 1,8 TWh/año que permitirán alcanzar un 85% de energía renovable en 2026.
Un avance relevante fue la descarbonización del último contrato con Engie en Chuquicamata, paso que despeja el camino para eliminar completamente la energía de origen fósil de los contratos eléctricos de la estatal antes del fin de la década. La descarbonización de la matriz energética de Codelco se perfila como un pilar estructural para la competitividad y la sostenibilidad de la minería chilena.
Impacto país y señal al mercado
Codelco representa cerca del 9% del consumo eléctrico nacional, por lo que la reconversión de su matriz tiene efectos sistémicos en la reducción de emisiones y en el cumplimiento de los compromisos climáticos de Chile. Desde la administración de la empresa, se subraya que el financiamiento no solo acelera la transición energética, sino que fortalece la diversificación de fuentes de capital y la resiliencia financiera.
En un contexto global de mayor exigencia ambiental y escrutinio a las cadenas de suministro, la señal es clara: la principal productora de cobre del mundo avanza con respaldo financiero sólido hacia una operación alineada con la transición energética, reforzando su rol como actor estratégico para el desarrollo sostenible del país.












