
El aumento de las hostilidades sobre el estrecho de Ormuz ha vuelto a restringir el comercio de petróleo, lo que ha llevado a la Agencia Internacional de la Energía (AIE) a revisar a la baja sus proyecciones sobre la oferta mundial de petróleo para lo que queda de este año. Este ajuste se produce tras la reanudación de las tensiones entre Estados Unidos e Irán en julio, que ha obstaculizado la circulación en esta crucial vía marítima.
Ajustes en la oferta mundial de petróleo
En su informe mensual sobre el mercado del petróleo, publicado recientemente, la AIE ha recortado sus proyecciones de oferta mundial en 1,7 millones de barriles diarios (mb/d) para el tercer trimestre de 2023, en comparación con las estimaciones anteriores. Esto significa que se espera que el mercado reciba un promedio de 102 mb/d de petróleo este año, lo que representa 4,3 mb/d menos que en 2025. Este descenso se debe en gran parte a la reducción de las exportaciones de los países del golfo Pérsico, que se vieron afectadas por los recientes ataques en la región.
Caída en las reservas mundiales
La crisis en Oriente Medio ha tenido un impacto significativo en las reservas globales de petróleo, que se han reducido en 69 millones de barriles en julio, quedando por debajo de 7.900 millones de barriles por primera vez desde abril de 2025. La AIE enfatiza la urgencia de reabrir el estrecho de Ormuz para estabilizar el mercado y evitar una mayor contracción en las reservas, que están disminuyendo a un ritmo de 2,2 mb/d.
Efecto en la producción de los países del golfo Pérsico
En julio, la producción de los países del golfo Pérsico se incrementó en 2,5 mb/d, alcanzando un total de 23,9 mb/d, impulsada por un acuerdo de alto el fuego entre Washington y Teherán. Sin embargo, este aumento aún se sitúa 8,3 mb/d por debajo de los niveles previos al inicio de las hostilidades. A pesar del incremento en la producción, las exportaciones de la región se recortaron en 2,1 mb/d, pasando de 20 mb/d a principios de julio a aproximadamente 12 mb/d al finalizar el mes.
Proyecciones de demanda a la baja
La AIE también ha ajustado a la baja sus expectativas sobre la demanda de petróleo, reduciendo su pronóstico en 550.000 barriles diarios respecto a las cifras anteriores. Este ajuste responde a la presión que ejercen los precios elevados sobre los consumidores. En la práctica, se ha observado una contracción en el consumo de 4,9 mb/d durante el segundo trimestre de 2023, y se prevé una disminución adicional de 2,8 mb/d en el tercer trimestre. No obstante, se espera una ligera recuperación de 580.000 barriles diarios en los últimos meses del año.
La AIE confía en que la situación del mercado se estabilizará a partir de finales de 2026, anticipando un aumento en la oferta de 8,3 mb/d para alcanzar los 110,3 mb/d en 2027. Sin embargo, la agencia reconoce que los riesgos siguen siendo significativos y que la caída de las reservas ha intensificado la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz lo antes posible.






