El precio del petróleo continuó su tendencia alcista por segunda semana consecutiva, acercándose a los US$ 90 por barril. Este lunes, los futuros del crudo WTI para entrega en septiembre avanzaron 4,99%, alcanzando US$ 82,08, mientras que los futuros del Brent para entrega en octubre subieron 4,84%, llegando a US$ 87,59 por barril.
La reciente alza se produce en un contexto de creciente incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial por la que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo. La tensión se intensificó tras el endurecimiento de las condiciones por parte de Irán, que exige el cumplimiento de nuevas condiciones por parte de Estados Unidos antes de permitir el paso de buques por esta ruta estratégica.
Irán y las negociaciones con Omán
A pesar de que Teherán y Omán están en las etapas finales de negociación para acordar nuevas rutas de navegación, Irán ha dejado claro que no reabrirá el estrecho sin que se cumplan sus exigencias. Esto ha llevado a que analistas como Lucas Saavedra, de Capitaria, indiquen que la falta de avances concretos en las negociaciones está generando una presión alcista sobre los precios del petróleo. Saavedra afirmó que, mientras el estrecho permanezca cerrado, es improbable que los precios caigan por debajo de los US$ 74 por barril.
Ataques en Arabia Saudita aumentan la preocupación
La situación se complicó aún más tras un ataque de los hutíes, un grupo alineado con Irán, contra una refinería de Saudi Aramco en Jazan, Arabia Saudita, durante el fin de semana. Este ataque ha reavivado los temores sobre la seguridad del suministro petrolero en la región, lo que ha llevado a los mercados a estar más atentos a cualquier señal de escalada en el conflicto. La combinación de la falta de un acuerdo definitivo entre Estados Unidos e Irán y el ataque a la refinería han contribuido a la presión alcista en los precios del crudo.
Seis sesiones al alza, pero aún por debajo de máximos
Con el repunte de este lunes, el WTI y el Brent acumulan seis sesiones consecutivas al alza desde el 5 de agosto. Sin embargo, ambos crudos se mantienen por debajo de sus máximos del último mes, alcanzados el 23 de julio, cuando el WTI llegó a cotizar en US$ 87,01 y el Brent en US$ 94,26 por barril. Este contexto de precios al alza refleja la creciente prima geopolítica que los mercados están incorporando, a medida que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán se complican.
Los analistas advierten que, sin un acuerdo que garantice un tránsito estable y reduzca las hostilidades, el precio del petróleo seguirá siendo altamente sensible a las señales políticas. Una confirmación de avances en las negociaciones podría llevar a una caída rápida de los precios, mientras que un deterioro en las conversaciones podría impulsar nuevamente los precios hacia los US$ 90 o más.
La atención del mercado estará centrada en los próximos anuncios oficiales sobre las negociaciones en Medio Oriente, ya que cualquier cambio en la situación podría tener un impacto significativo en los precios del petróleo a corto plazo.









