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Tierras Raras

American Rare Earths firma acuerdo con Novex para avanzar desde óxidos a metales de tierras raras en Wyoming

American Rare Earths y Novex establecen un acuerdo para transformar óxidos de tierras raras en metales en Wyoming, fortaleciendo la cadena industrial estadounidense de estos elementos críticos.

American Rare Earths firma acuerdo con Novex para avanzar desde óxidos a metales de tierras raras en Wyoming

La alianza apunta a procesar material del proyecto Halleck Creek y desarrollar en Estados Unidos una etapa crítica entre la separación de tierras raras y la fabricación de imanes permanentes.

American Rare Earths dio un nuevo paso para integrar el proyecto Halleck Creek, en Wyoming, a la cadena industrial estadounidense de tierras raras mediante un memorándum de entendimiento con Novex, empresa especializada en metalurgia de estos elementos. El acuerdo contempla transformar óxidos separados provenientes del yacimiento en metales aptos para su utilización posterior en la fabricación de imanes permanentes.

La iniciativa será desarrollada a través de Wyoming Rare (USA), filial de American Rare Earths, y busca cubrir uno de los eslabones que Estados Unidos intenta fortalecer con mayor rapidez: la conversión de óxidos refinados en metales y aleaciones de tierras raras.

El entendimiento incluye trabajo conjunto en optimización de procesos, procesamiento de productos procedentes de la etapa demostrativa y evaluación de una futura instalación estadounidense destinada a producir metales de tierras raras.

El movimiento amplía el alcance industrial de Halleck Creek. El proyecto ya no está siendo planteado únicamente como una fuente minera de minerales críticos, sino como la base de una eventual cadena que abarque extracción, concentración, separación, metalización y suministro al mercado de imanes.

El paso que existe entre el óxido y el imán

La relevancia del acuerdo está en una etapa menos visible que la explotación minera, pero determinante para convertir un recurso geológico en un insumo industrial.

Los fabricantes de imanes permanentes no utilizan directamente los óxidos separados. Antes de llegar a esa fase, los materiales deben convertirse en metales y, dependiendo del producto, posteriormente en aleaciones con especificaciones determinadas.

American Rare Earths y Novex concentrarán el trabajo en elementos como neodimio-praseodimio (NdPr), terbio, disprosio, samario e itrio, todos vinculados a aplicaciones tecnológicas y, en distintos grados, a la fabricación de imanes y componentes especializados.

Novex participará en labores destinadas a mejorar recuperación, pureza y calificación de los productos obtenidos desde Halleck Creek. También está previsto que reciba óxidos generados durante el programa demostrativo de American Rare Earths para transformarlos en metal que pueda avanzar hacia las siguientes etapas de la cadena industrial.

La alianza, por ahora, no supone la construcción inmediata de una planta comercial. El memorándum establece una ruta de colaboración para definir las condiciones técnicas y económicas necesarias antes de una inversión de mayor escala.

Halleck Creek busca avanzar más allá de la mina

Halleck Creek se ubica en Wyoming y es el principal activo de American Rare Earths. El proyecto comprende aproximadamente 3.304 hectáreas y cuenta con un recurso JORC cercano a 2.600 millones de toneladas con una concentración promedio de 3.292 partes por millón de tierras raras, mientras que los elementos magnéticos representan alrededor del 26% del contenido total de óxidos de tierras raras.

La compañía mantiene actualmente distintas líneas de trabajo para avanzar hacia etapas de factibilidad, procesamiento piloto y desarrollo del sector denominado Cowboy State Mine, situado en terrenos estatales de Wyoming.

Halleck Creek también ha recibido respaldo financiero público. El Estado de Wyoming comprometió US$7,1 millones para apoyar el desarrollo de Cowboy State Mine, mientras que el Export-Import Bank de Estados Unidos entregó previamente una carta de interés no vinculante que contempla hasta US$456 millones en financiamiento de deuda para cubrir el capital inicial del proyecto.

El convenio con Novex agrega ahora la interrogante industrial que viene después de producir los óxidos: dónde y mediante qué tecnología convertirlos en metales dentro de Estados Unidos.

Una futura planta entra en evaluación

Ambas empresas abordarán el diseño conceptual y desarrollo de una eventual instalación de producción de metales de tierras raras.

El análisis comprende aspectos como diseño de procesos, selección tecnológica, alcance de ingeniería, capacidad de procesamiento, combinación de productos, ubicación de la planta, permisos y estimaciones de costos de capital y operación.

Todavía no se han establecido públicamente una inversión definitiva, capacidad anual, ubicación específica ni calendario de construcción para esa instalación.

La tecnología considerada para esta etapa es la electrólisis de sales fundidas, alternativa evaluada para transformar óxidos en metales. Novex ha venido desarrollando capacidades relacionadas con este proceso en Estados Unidos y el acuerdo abre la posibilidad de adaptarlas al material generado desde Halleck Creek.

Las compañías también evaluarán mecanismos federales y estatales de financiamiento disponibles para proyectos relacionados con minerales críticos y cadenas de suministro de imanes.

Estados Unidos acelera su carrera por las tierras raras

El movimiento se produce mientras Washington intenta reducir la elevada dependencia externa en procesamiento, metalización y fabricación de imanes.

La vulnerabilidad estadounidense no se limita a disponer de depósitos minerales. Construir una cadena doméstica requiere plantas capaces de separar los distintos elementos, convertir óxidos en metales, producir aleaciones y fabricar finalmente imanes con calidad comercial.

China sigue concentrando más del 80% de la capacidad mundial de refinación de diversos minerales críticos y alrededor del 90% del suministro global de imanes de tierras raras, lo que ha llevado al gobierno estadounidense a canalizar miles de millones de dólares hacia nuevas operaciones mineras y plantas de procesamiento.

La presión regulatoria también está aumentando. Desde el 1 de enero de 2027, las restricciones aplicables al sector de defensa estadounidense endurecerán las condiciones para utilizar determinados minerales, tierras raras e imanes vinculados a China, Rusia, Irán y Corea del Norte.

Eso convierte la infraestructura intermedia —separación, refinación y metalización— en un factor tan estratégico como disponer del mineral.

De Wyoming a una cadena integrada de imanes

American Rare Earths ya viene avanzando con pruebas de procesamiento para Halleck Creek. Su programa piloto considera molienda y clasificación, concentración mineral y posteriormente lixiviación, eliminación de impurezas y refinación de óxidos. Parte de estas actividades se ejecuta en Wyoming y la fase final ha contemplado instalaciones especializadas en Saskatchewan, Canadá.

La asociación con Novex busca extender esa secuencia hacia la metalización.

Para la industria minera, el punto relevante es que los proyectos estadounidenses de tierras raras están comenzando a competir no solo por recursos y reservas, sino por controlar una proporción cada vez mayor de la cadena de valor.

Halleck Creek deberá todavía superar etapas de ingeniería, permisos, financiamiento y demostración tecnológica antes de transformarse en una operación comercial. Sin embargo, la incorporación de una ruta definida desde los óxidos hasta los metales permite abordar anticipadamente una dificultad que ha limitado varios proyectos occidentales: tener mineral disponible sin contar con infraestructura doméstica suficiente para convertirlo en un producto que pueda llegar efectivamente a los fabricantes de imanes.

El acuerdo con Novex coloca precisamente ese eslabón en el centro del desarrollo de American Rare Earths en Wyoming y refuerza una tendencia que continuará marcando el mercado de minerales críticos: la competencia ya no se concentra únicamente en quién controla los yacimientos, sino también en quién dispone de la tecnología y las instalaciones capaces de transformar esos recursos en materiales industriales estratégicos.