
Andes Iron ha comenzado los trabajos preliminares en La Higuera, Región de Coquimbo, con el objetivo de mantener vigente la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto minero-portuario Dominga. Esta iniciativa, que representa una inversión superior a US$3.000 millones, ha estado marcada por más de una década de controversias ambientales y judiciales.
Trabajos preliminares en La Higuera
Los trabajos iniciales incluyen la apertura de caminos de acceso y movimientos de tierra en los sectores El Espino y Fierro. Además, se habilitará un área destinada a un campamento en Totoralillo Norte, que está previsto para albergar el futuro terminal de embarque y la planta desalinizadora. Estas faenas se llevan a cabo tras el hito de inicio de construcción declarado por la compañía el pasado 10 de agosto, cumpliendo así con el plazo establecido para evitar la caducidad del permiso ambiental.
Sin embargo, el inicio de estas obras habilitantes no significa que la construcción integral del complejo esté en marcha. Andes Iron continúa trabajando en la obtención de permisos sectoriales, la ingeniería del proyecto y la estructuración financiera, mientras se preparan las obras tempranas que se prevén para el primer trimestre de 2027.
Inversión y proyecciones de producción
La inversión estimada para el proyecto Dominga ha aumentado a más de US$3.000 millones, debido a los incrementos en los costos desde su formulación original. Este proyecto contempla la extracción de hierro y cobre, además de instalaciones de procesamiento, ductos, una planta desalinizadora y un terminal portuario. Una vez que la operación alcance su plena capacidad, proyectada para 2033, se espera que produzca anualmente 12 millones de toneladas de concentrado de hierro de alta ley y 150.000 toneladas de concentrado de cobre.
La vida útil del proyecto está estimada en 24 años, que incluye 22 años de operación y dos años correspondientes al cierre de faenas. Durante la fase de construcción, se estima que se generarán aproximadamente 10.000 empleos directos y otros 20.000 indirectos. En la fase de operación, se proyectan 1.500 puestos directos y alrededor de 4.000 indirectos, priorizando la contratación de trabajadores de la Región de Coquimbo.
Proceso de permisos sectoriales
A pesar del avance en los trabajos preliminares, el proyecto aún enfrenta un extenso proceso administrativo. Andes Iron debe obtener más de 150 permisos sectoriales prioritarios, de los cuales hasta la fecha ha conseguido 25. Entre las autorizaciones obtenidas se incluye el permiso de la Dirección de Obras Municipales de La Higuera para ejecutar los trabajos preliminares en el predio conocido como Estancia La Higuera.
El cronograma preliminar del proyecto considera la puesta en marcha técnica de la planta desalinizadora hacia finales de 2028 y el inicio de la explotación comercial de mineral y de la operación integral del complejo en agosto de 2029. Sin embargo, estas fechas dependen del avance en la obtención de permisos, la ingeniería y el financiamiento, así como de la resolución de controversias judiciales.
Controversias y procesos judiciales
Andes Iron sostiene que el proyecto Dominga cuenta con una RCA vigente y que los procedimientos judiciales pendientes no impiden el avance de los trabajos autorizados. Sin embargo, los opositores al proyecto han cuestionado el inicio de las faenas y han anticipado nuevas acciones judiciales. La iniciativa sigue generando posiciones contrapuestas, especialmente por su cercanía al Archipiélago de Humboldt, una zona conocida por su biodiversidad marina.
Dominga obtuvo su RCA favorable en 2021, pero su tramitación ha estado marcada por sucesivas resoluciones administrativas y judiciales. El inicio de los trabajos habilitantes representa un nuevo hito para la iniciativa, aunque aún no resuelve las condiciones financieras, sectoriales y jurídicas necesarias para la ejecución completa del complejo minero-portuario.
A medida que se avanza en los trabajos preliminares, Andes Iron también ha comenzado programas de capacitación para los primeros guardias de seguridad y ha activado iniciativas para favorecer la contratación de trabajadores y proveedores locales. Estos esfuerzos son parte de la estrategia de la compañía para integrar a la comunidad en el desarrollo del proyecto.
El próximo paso para Andes Iron será continuar con la obtención de los permisos necesarios y avanzar en la ingeniería del proyecto, mientras se espera que las obras habilitantes se intensifiquen en los próximos meses.












