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Anomalía del manto: la señal a 660 km bajo el Pacífico que reescribe una parte del interior terrestre

La anomalía del manto detectada bajo el océano Pacífico apunta a que un fragmento de corteza oceánica subducida hace cientos de millones de años sigue…

Anomalía del manto: la señal a 660 km bajo el Pacífico que reescribe una parte del interior terrestre

La anomalía del manto detectada bajo el océano Pacífico apunta a que un fragmento de corteza oceánica subducida hace cientos de millones de años sigue “atascado” en la zona de transición del manto, a profundidades que llegan a 660 kilómetros. El hallazgo se obtuvo con imagen sísmica de alta resolución bajo la dorsal del Pacífico Oriental, una de las zonas de expansión oceánica más activas del planeta.

Dónde está la estructura y por qué destaca

El estudio identifica un sector inusualmente grueso y frío en la zona de transición del manto (entre 410 y 660 km), ubicado al este de la dorsal del Pacífico Oriental. La señal se reconoce porque allí las ondas sísmicas se comportan como lo harían en un material más denso y a menor temperatura que su entorno.

La interpretación principal es que se trata de un remanente de litosfera oceánica antigua asociado a subducción intraoceánica del Mesozoico, cuya huella quedó preservada en profundidad en lugar de continuar hacia el manto inferior, como suponen varios modelos.

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Un “fósil” geológico: lo que implica que una placa no siga bajando

El punto central del descubrimiento es simple: no todo el material que se hunde por subducción termina descendiendo de forma continua hacia capas más profundas. En este caso, la estructura se habría mantenido en la zona de transición durante tiempos geológicos, funcionando como una cápsula del tiempo del interior terrestre.

En Chile, el valor de estas “radiografías” del subsuelo ya se ha discutido desde otra perspectiva, por ejemplo, en el uso de tomografía sísmica para observar estructuras profundas y su vínculo con procesos geológicos relevantes para la exploración, como se revisa en este trabajo sobre tomografía aplicada a arquitectura en profundidad.

Una Tierra “más lenta”: el dato que tensiona los modelos

Uno de los resultados más sensibles del estudio es que el avance del material hundido a través del manto podría ser hasta 50% más lento de lo que predicen estimaciones habituales. La lectura es que la zona de transición no opera solo como una frontera mineralógica, sino también como un nivel donde el flujo puede ralentizarse o estancarse por largos periodos.

Esa idea conecta con preguntas mayores: si el intercambio vertical de materiales es más lento o se “traba” en ciertos niveles, cambian las escalas de tiempo con que se entiende la evolución térmica del planeta y la persistencia de heterogeneidades profundas.

La pieza que podría explicar una “ruptura” en una gran estructura del manto

El estudio también relaciona esta placa antigua con una discontinuidad interna en la gran Provincia de Baja Velocidad de Cizalla del Pacífico (LLSVP). La hipótesis es que el material subducido habría actuado como una barrera física, contribuyendo a dividir o mantener separadas porciones de esa estructura profunda.

Para el cinturón de subducción del Pacífico, este tipo de interacción entre procesos superficiales y arquitectura profunda es especialmente relevante. En la costa chilena, por ejemplo, la dinámica de placas y su rol en sismicidad se explica a partir del mecanismo básico de subducción, como se detalla en la nota sobre por qué ocurren sismos en una zona de subducción.

Cómo se detectó: ondas sísmicas reflejadas y “tomografía” planetaria

La evidencia se levantó analizando miles de registros de ondas sísmicas que se reflejan en las discontinuidades del manto, conocidas como SS precursors. Al combinar esos datos con modelos tomográficos globales y técnicas estadísticas, el equipo logró mapear cambios en el espesor de la zona de transición bajo el Pacífico con un nivel de detalle superior al disponible en décadas previas.

El artículo científico donde se describe el análisis y la interpretación está publicado en Science Advances como “Mesozoic intraoceanic subduction shaped the lower mantle structure of the Pacific”.

Qué busca el equipo ahora y por qué importa para el Pacífico sur

Los autores trabajan en extender el mapeo a otras regiones del Pacífico para identificar más zonas heredadas de subducción y entender cómo esas “cicatrices” condicionan la estructura y el flujo del manto.

En el margen chileno, el interés por procesos análogos en el dominio oceánico se ha reforzado con hallazgos recientes sobre estructuras que conectan el manto superior con la tectónica activa, como la “ventana” astenosférica identificada bajo el Punto Triple Chileno.

Para una síntesis institucional del hallazgo y sus implicancias, la Universidad de Maryland resumió los resultados y el contexto del trabajo en su comunicado sobre el “antiguo fondo marino” hundido bajo el Pacífico.