
La iniciativa, financiada por el Gobierno Regional con $250,8 millones, busca validar técnica y económicamente el uso de hidrógeno verde en movilidad, integrando academia, industria y sector público en la transición energética del norte grande.
Antofagasta dio un nuevo paso en su posicionamiento como polo de innovación energética con el lanzamiento del proyecto FIC-R “Transferencia de Hidrógeno Solar: Producción y uso en movilidad interurbana”, iniciativa encabezada por la Universidad de Antofagasta a través de su Centro de Desarrollo Energético de Antofagasta (CDEA-UA). El proyecto apunta a validar, en condiciones reales, la producción y utilización de hidrógeno solar como alternativa energética para el transporte interurbano en la región.
El lanzamiento se realizó mediante un workshop técnico que congregó a representantes del mundo académico, autoridades regionales y actores de la industria, evidenciando el carácter colaborativo de la iniciativa. El proyecto es dirigido por el investigador Diego Pulido Iparraguirre y cuenta con financiamiento del Fondo de Innovación para la Competitividad Regional (FIC-R) del Gobierno Regional de Antofagasta, con una inversión total de $250,8 millones aprobada por el Consejo Regional.
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Movilidad, cadena de valor y aplicación territorial
Durante la jornada se abordaron distintos eslabones de la cadena de valor del hidrógeno verde, desde su producción a partir de energía solar hasta su uso en aplicaciones concretas de transporte. En ese contexto, H2 Antofagasta presentó un panorama del estado de avance de los proyectos de hidrógeno verde en la región, destacando oportunidades para escalar soluciones asociadas a movilidad y minería.
El enfoque técnico del proyecto contempla, entre otros aspectos, la conversión de motores a sistemas de combustión dual diésel–hidrógeno, así como el análisis de viabilidad económica de estas tecnologías en recorridos interurbanos. Este componente aplicado busca reducir brechas entre investigación y uso industrial, uno de los desafíos recurrentes en la transición energética.
Industria y descarbonización: del piloto al negocio
Desde el sector privado, representantes de compañías como Cummins y Copec coincidieron en la necesidad de identificar nichos donde el hidrógeno pueda generar impactos medibles en reducción de emisiones. Las experiencias en minería, con pruebas de tecnologías híbridas y electrificación de flotas, fueron destacadas como antecedentes relevantes para acelerar aprendizajes y disminuir riesgos tecnológicos.
En esa línea, se subrayó que el hidrógeno no compite necesariamente con la electromovilidad, sino que puede complementarla en segmentos donde la autonomía, la carga pesada o las largas distancias limitan el uso exclusivo de baterías.
Alineamiento con la política energética nacional
Desde el ámbito público, autoridades regionales destacaron que el proyecto se alinea con la estrategia energética de Chile y con la meta de carbono neutralidad al 2050. El énfasis puesto en movilidad interurbana responde a una necesidad concreta del territorio, donde la actividad minera, logística y de servicios demanda soluciones de transporte de baja huella de carbono.
La Universidad de Antofagasta, en tanto, reafirmó su rol estratégico como articulador entre conocimiento, industria y comunidad, fortaleciendo la formación de capital humano y la transferencia tecnológica. Con este proyecto, Antofagasta suma una experiencia piloto que podría escalarse a otros corredores productivos del país, consolidando al hidrógeno solar como una opción real dentro de la matriz energética futura.






