
Transformación operativa. La minería latinoamericana está dejando atrás la fase exploratoria de la digitalización para instalarla como una línea estructural de inversión, con foco en eficiencia, productividad y nuevos modelos operativos. Así lo revela el informe “Autonomía en el negocio minero en América Latina 2025”, elaborado por NTT DATA junto a MIT Technology Review en español, que analiza el avance de esta tendencia en Chile, Brasil, Perú y México.
De acuerdo con el estudio, el 52% de las organizaciones mineras invirtió entre US$1 y US$5 millones anuales en autonomía y digitalización durante los últimos tres años, mientras que un 24% superó los US$10 millones por año. En conjunto, más del 75% del sector destina hasta US$10 millones anuales a estas iniciativas, consolidando la autonomía como un componente permanente de la estrategia de negocio.
Eficiencia desplaza a costos y seguridad como principal motor
Uno de los hallazgos más relevantes es el cambio en las motivaciones estratégicas. La mejora de la eficiencia lidera las razones para avanzar hacia operaciones autónomas o digitalizadas, con el 31,08% de las menciones, por sobre la reducción de costos (27,03%) y el aumento de la seguridad (25,68%). Este giro refleja una visión más integral, donde la tecnología no solo busca recortar gastos o reducir riesgos, sino optimizar el desempeño global de la operación.
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La eficiencia se concentra especialmente en eslabones críticos de la cadena de valor —planta, logística y mantenimiento—, donde la autonomía permite reducir tiempos muertos, mejorar la planificación y elevar la continuidad operacional.
Productividad y costos: los beneficios más buscados
En términos de resultados esperados, las compañías priorizan el aumento de la productividad (22,12%) y la reducción de costos operativos (20,19%), seguidos por mejoras en seguridad (17,31%). A estos se suman beneficios como mayor precisión operativa y mejor utilización de recursos (ambos con 14,42%), además de la reducción del tiempo de inactividad (11,54%), confirmando que la digitalización apunta a generar valor tangible en la operación diaria.
Datos y analytics como base de la autonomía
El informe identifica a los sistemas de gestión de datos y analytics como la tecnología habilitadora más relevante para la autonomía minera (21,70%). La disponibilidad, integración y análisis de datos se posicionan como el cimiento para decisiones automatizadas y predictivas. En segundo plano aparecen la inteligencia artificial y el machine learning (17,92%), seguidos por la robótica y automatización de equipos (16,98%), configurando un ecosistema tecnológico cada vez más interconectado.
Cultura y talento: el principal cuello de botella
Pese al aumento sostenido de la inversión, el estudio advierte que los mayores desafíos no son tecnológicos. La resistencia al cambio cultural lidera las barreras (27,54%), seguida por los altos costos de implementación (23,19%) y la falta de talento especializado (14,49%). Un dato ilustrativo es que el 72% de las empresas reporta que sus proyectos cumplen solo parcialmente los objetivos de valor esperados, evidenciando brechas en gestión del cambio y escalamiento.
La autonomía minera en América Latina avanza con fuerza en inversión, pero su éxito dependerá de la capacidad de transformar cultura y modelos operativos. En esa línea, Nelson Wilson, Head of Natural Resources de NTT DATA, sostuvo que “el verdadero salto en la autonomía minera podría depender menos de la tecnología y más de la capacidad del sector para imaginar y construir un modelo operativo completamente distinto”.






