
El alud de barro ocurrió este domingo 11 de octubre en el sector El Rajo, en la Región de O’Higgins, y afectó a tres trabajadores contratistas. La emergencia movilizó a equipos de rescate y abrió nuevas interrogantes sobre la seguridad operacional frente a eventos climáticos extremos.
Una avalancha de barro registrada este domingo 11 de octubre de 2026 en la División El Teniente de Codelco dejó un trabajador fallecido, otro desaparecido y un tercero rescatado, en un accidente ocurrido en el sector de la mina a rajo abierto, en la comuna de Machalí, Región de O’Higgins.
La emergencia se produjo alrededor de las 13:58 horas, en el sector denominado Cráter Norte, conocido también como El Botadero, en las cercanías del ADIT 42. El desplazamiento de material alcanzó a una camioneta en la que se trasladaban tres trabajadores vinculados a la empresa contratista AURA.
Uno de los ocupantes logró sobrevivir y fue trasladado a un centro asistencial. Los otros dos quedaron atrapados tras el deslizamiento. Durante las labores de emergencia se confirmó el fallecimiento de uno de ellos, mientras continuaban los esfuerzos para localizar y rescatar al trabajador restante.
El accidente provocó la intervención de personal especializado de Codelco, Carabineros y organismos de emergencia, además de la participación del Ministerio Público y la Policía de Investigaciones.
Fiscalía y PDI investigan las circunstancias del accidente
La Fiscalía dispuso la concurrencia de la Brigada de Homicidios de la PDI de Rancagua para realizar las primeras diligencias destinadas a esclarecer las circunstancias del fallecimiento.
La investigación deberá establecer cómo se produjo el desplazamiento de barro, cuáles eran las condiciones de seguridad del sector y qué medidas preventivas se encontraban implementadas al momento del incidente.
Entre los aspectos relevantes estará la evaluación de las condiciones meteorológicas, la estabilidad del terreno y los protocolos aplicables al tránsito de vehículos y trabajadores en zonas expuestas a movimientos de material.
El accidente ocurrió durante una jornada marcada por condiciones climáticas adversas en la zona central del país, situación que representa un factor de riesgo adicional para las operaciones mineras emplazadas en sectores cordilleranos.
Sin embargo, la relación específica entre las precipitaciones, las condiciones del terreno y el origen del alud deberá ser determinada mediante la investigación técnica correspondiente.
La existencia de condiciones meteorológicas desfavorables no permite, por sí sola, establecer las causas del accidente ni eventuales responsabilidades.
Trabajadores de empresa contratista fueron alcanzados por el alud
Los antecedentes preliminares establecen que los tres trabajadores afectados se desplazaban en una camioneta cuando fueron sorprendidos por el movimiento de barro y material.
El grupo se encontraba desarrollando actividades vinculadas a labores de inspección en el sector afectado.
Uno de los ocupantes consiguió salir de la zona de peligro y posteriormente recibió atención médica. Los otros dos fueron alcanzados por el material desplazado, lo que obligó a activar las operaciones de búsqueda y rescate.
La víctima fatal fue identificada por sus familiares como Guillermo Guajardo, trabajador vinculado a la empresa AURA.
Sus cercanos manifestaron preocupación por las condiciones existentes en el área de trabajo y cuestionaron la oportunidad con que recibieron información sobre la emergencia.
Estos antecedentes incorporan un componente adicional a la investigación: la necesidad de revisar los procedimientos de comunicación y coordinación entre las empresas contratistas, la operación minera y las familias de los trabajadores afectados.
Hasta los últimos antecedentes disponibles durante la tarde de este domingo, permanecía pendiente conocer el resultado definitivo del operativo relacionado con el tercer trabajador involucrado.
El Teniente enfrenta un nuevo episodio crítico de seguridad minera
La emergencia vuelve a situar la seguridad operacional de División El Teniente en el centro de la atención pública y sectorial.
El yacimiento, ubicado en la Región de O’Higgins, constituye una de las principales operaciones productoras de cobre de Codelco y una instalación estratégica para la minería chilena.
Su infraestructura combina extensas operaciones subterráneas con instalaciones superficiales, caminos industriales, áreas de apoyo y sectores expuestos a condiciones propias de la alta cordillera.
Esta configuración exige sistemas de control que consideren tanto los riesgos asociados a la extracción de minerales como aquellos derivados de factores geológicos, geotécnicos y meteorológicos.
El nuevo accidente ocurre poco más de un año después de la tragedia registrada el 31 de julio de 2025 en El Teniente, cuando un derrumbe subterráneo provocó la muerte de seis trabajadores.
Aunque ambos acontecimientos corresponden a fenómenos distintos y no existe evidencia que permita relacionar sus causas, la reiteración de accidentes graves incrementa la atención sobre los mecanismos de prevención, supervisión y respuesta ante emergencias.
Para Codelco, la situación representa un desafío particularmente sensible en materia de seguridad laboral, gestión de contratistas y continuidad operacional.
Riesgos climáticos y estabilidad de terrenos en operaciones cordilleranas
Las operaciones mineras emplazadas en la cordillera enfrentan condiciones ambientales que pueden cambiar rápidamente durante el año.
Las precipitaciones intensas, la acumulación y posterior derretimiento de nieve, las variaciones de temperatura y la saturación de materiales pueden modificar las condiciones de estabilidad de laderas, caminos y zonas de tránsito.
En determinados escenarios, estos factores aumentan la probabilidad de remociones en masa y movimientos repentinos de sedimentos.
Por esta razón, la gestión preventiva requiere monitoreo meteorológico, inspecciones geotécnicas, evaluación permanente de rutas y procedimientos para restringir el acceso a sectores potencialmente peligrosos.
En una operación de la magnitud de El Teniente, estas medidas también deben extenderse a las empresas colaboradoras que desarrollan actividades de mantenimiento, construcción, inspección y transporte.
La seguridad de los trabajadores contratistas constituye una responsabilidad central dentro de la gestión integral de riesgos de las faenas mineras.
El accidente de este domingo refuerza la necesidad de examinar cómo se identifican las amenazas naturales y bajo qué criterios se autoriza la circulación de personal en zonas expuestas.
No obstante, todavía no existen antecedentes concluyentes que permitan establecer si alguno de estos controles presentó deficiencias durante la emergencia.
Posibles efectos sobre la operación y las empresas contratistas
El impacto inmediato del accidente se concentra en la atención de los trabajadores afectados, las labores de emergencia y las investigaciones correspondientes.
Desde el punto de vista operacional, este tipo de acontecimientos puede obligar a restringir accesos, suspender temporalmente actividades en determinados sectores y realizar evaluaciones adicionales de seguridad.
Sin embargo, hasta los antecedentes disponibles no se ha confirmado una paralización general de División El Teniente ni una afectación cuantificada de su producción de cobre.
Por lo tanto, sería prematuro establecer consecuencias sobre los volúmenes productivos, los costos de operación o los compromisos comerciales de Codelco.
La situación también pone atención sobre la coordinación con las empresas contratistas, cuyo personal participa en una parte relevante de las actividades que permiten mantener operativas las grandes instalaciones mineras.
Los protocolos de emergencia, la capacitación, la evaluación de riesgos y la comunicación entre mandantes y colaboradores son elementos determinantes para reducir la exposición de los trabajadores a condiciones peligrosas.
En este contexto, la investigación deberá contribuir a esclarecer los hechos y establecer si corresponde introducir medidas adicionales de prevención.
Seguridad operacional y continuidad productiva bajo observación
El Teniente tiene una relevancia estratégica para la producción nacional de cobre y para la actividad económica de la Región de O’Higgins.
Su funcionamiento moviliza una extensa red de trabajadores, proveedores, empresas de servicios especializados, transporte e infraestructura industrial.
Por ello, cualquier emergencia grave en sus instalaciones trasciende el ámbito de una faena específica y vuelve a instalar preguntas sobre la capacidad de la industria para anticipar riesgos y proteger a quienes desarrollan actividades en ambientes complejos.
La experiencia reciente demuestra que la seguridad minera requiere una combinación de tecnología, supervisión efectiva, mantenimiento, conocimiento geotécnico y decisiones operacionales oportunas.
En particular, los eventos climáticos extremos plantean exigencias crecientes para las compañías que operan en sectores cordilleranos, donde las condiciones del terreno pueden cambiar en períodos reducidos.
Durante las próximas horas, la atención estará concentrada en el resultado de las labores de emergencia, el esclarecimiento de las circunstancias del fallecimiento y las medidas que adopten las autoridades competentes.
La prioridad inmediata continúa siendo la protección de las personas y el desarrollo de una investigación que permita determinar las causas del accidente.
Para la minería chilena, el episodio constituye un nuevo recordatorio de que la continuidad productiva y la competitividad del sector dependen también de la capacidad de mantener condiciones seguras para trabajadores propios y contratistas, especialmente en operaciones sometidas a riesgos naturales y ambientales de alta complejidad.
REDIMIN Responde
¿Dónde ocurrió el alud de barro que afectó a los trabajadores contratistas?
El alud de barro ocurrió en el sector El Rajo, en la División El Teniente de Codelco, ubicado en la comuna de Machalí, Región de O’Higgins.
¿Cuántos trabajadores fueron afectados por el alud y cuál fue su situación?
Tres trabajadores contratistas fueron afectados por el alud. Uno de ellos falleció, otro está desaparecido y el tercero fue rescatado y trasladado a un centro asistencial.
¿Qué entidades participaron en la respuesta a la emergencia?
Participaron personal especializado de Codelco, Carabineros, organismos de emergencia, el Ministerio Público y la Policía de Investigaciones (PDI).
¿Qué aspectos investigará la Fiscalía respecto al accidente?
La Fiscalía investigará las circunstancias del desplazamiento de barro, las condiciones de seguridad del sector, las medidas preventivas implementadas, las condiciones meteorológicas y la estabilidad del terreno.
¿Qué desafíos de seguridad enfrenta la División El Teniente tras el accidente?
La División El Teniente enfrenta desafíos en seguridad laboral, gestión de contratistas y continuidad operacional, especialmente en la prevención, supervisión y respuesta ante emergencias en condiciones cordilleranas.












