Industria Minera

BHP ingresa al SEIA proyecto de US$1.500 millones para reabrir Cerro Colorado por 20 años

BHP busca reactivar la faena de Cerro Colorado en Tarapacá con una inversión de US$1.500 millones, proyectando una producción anual de 130.000 toneladas de cátodos mediante un innovador sistema hídrico.

BHP ingresa al SEIA proyecto de US$1.500 millones para reabrir Cerro Colorado por 20 años
Seguir en Google

La iniciativa busca reactivar la faena de cobre en Tarapacá con una producción máxima estimada de 130.000 toneladas anuales de cátodos y un nuevo sistema hídrico basado en aguas residuales tratadas.

BHP dio un paso clave para intentar reactivar Cerro Colorado, operación de cobre ubicada en la Región de Tarapacá, tras ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental el proyecto de extensión operacional de la faena. La iniciativa considera una inversión estimada de US$1.500 millones y apunta a extender la vida útil del yacimiento por cerca de 20 años adicionales, en una zona donde la minería enfrenta presión por disponibilidad hídrica, permisos y continuidad productiva.

El proyecto, denominado “Extensión Operacional de la Faena Minera Cerro Colorado mediante el Mejoramiento y Ampliación de Instalaciones Mineras e Implementación de un Nuevo Sistema de Suministro Hídrico”, busca habilitar la reapertura de una operación que se encuentra en cierre temporal desde fines de 2023. Según antecedentes publicados por BHP, la compañía inició ese año la detención gradual de la faena, luego de tres décadas de operación.

Una reapertura con nuevo estándar hídrico

El componente más sensible del proyecto es el suministro de agua. La propuesta contempla utilizar aguas residuales tratadas provenientes de Alto Hospicio, una alternativa que permitiría reducir la dependencia de fuentes continentales y aprovechar un caudal que actualmente tiene bajo nivel de reutilización productiva. De acuerdo con información publicada por DF en febrero, el plan considera adquirir del orden de 141 litros por segundo de aguas tratadas generadas en esa comuna, dentro de un flujo total cercano a 150 litros por segundo.

La solución hídrica considera el traslado del recurso mediante un ducto de más de 100 kilómetros hasta la faena. En los antecedentes conocidos del proyecto se menciona un acueducto soterrado de aproximadamente 105 kilómetros, además de estaciones de bombeo y obras asociadas para asegurar el suministro industrial.

El uso de aguas residuales tratadas es uno de los elementos que diferencia esta iniciativa de otras expansiones mineras en el norte del país. En Tarapacá, donde conviven faenas de gran escala, comunidades, agricultura y ecosistemas sensibles, el agua se ha transformado en una variable decisiva para la viabilidad de nuevos proyectos y extensiones operacionales.

Producción de cátodos y capacidad de procesamiento

La reapertura de Cerro Colorado apunta a retomar la producción de cátodos de cobre mediante explotación a cielo abierto, lixiviación, extracción por solventes y electro-obtención. Los antecedentes disponibles señalan una producción máxima estimada de 130.000 toneladas anuales de cátodos de cobre, con una capacidad inicial de procesamiento cercana a 20 millones de toneladas de roca al año, que podría aumentar progresivamente hasta 30 millones de toneladas anuales.

El plan minero considera explotar el rajo durante los primeros años de operación y luego sostener parte del procesamiento con mineral acumulado en acopios, según los antecedentes del Estudio de Impacto Ambiental difundidos públicamente. Ese diseño permite extender la vida útil de la operación, aunque su materialización dependerá del proceso ambiental, de la ingeniería de detalle y de la decisión final de inversión de la compañía.

Cerro Colorado es una mina de cobre a cielo abierto ubicada en Tarapacá y forma parte de Pampa Norte, unidad de BHP que también agrupa a Spence. El Consejo Minero consigna que la operación es 100% propiedad de BHP y que inició operaciones en 1994.

Energía, infraestructura y empleo

Además del componente hídrico, el proyecto incorpora obras eléctricas y de infraestructura necesarias para sostener la nueva etapa operacional. Entre ellas se contempla una nueva línea de transmisión entre la subestación Nueva Pozo Almonte y una subestación al interior de la faena, además del uso y reacondicionamiento de instalaciones existentes, como plantas de procesamiento, botaderos e infraestructura de apoyo.

En empleo, la iniciativa podría generar del orden de 1.500 puestos de trabajo durante la construcción y más de 3.000 empleos en operación, según antecedentes atribuidos a la compañía y publicados por medios económicos nacionales.

Ese punto es relevante para Tarapacá. La suspensión de Cerro Colorado en 2023 tuvo efectos sobre trabajadores, contratistas y proveedores locales. Una eventual reapertura podría reactivar demanda por servicios mineros, transporte, mantenimiento, alimentación, seguridad, obras civiles y soporte operacional, aunque el impacto final dependerá de los plazos de evaluación, las condiciones de aprobación y la estrategia de contratación que defina BHP.

Qué se juega BHP en Tarapacá

Para BHP, Cerro Colorado representa una oportunidad de recuperar capacidad productiva en cobre dentro de una cartera chilena donde Escondida sigue siendo su principal activo y Spence opera como plataforma relevante de Pampa Norte. La reapertura también permitiría extender la presencia de la compañía en Tarapacá, región estratégica para la producción cuprífera, la logística minera y el desarrollo de infraestructura energética e hídrica.

El proyecto llega en un momento en que la industria minera chilena busca sostener producción de cobre frente al envejecimiento de yacimientos, mayores exigencias ambientales, presión por permisos y una demanda estructural asociada a electrificación, redes, transporte eléctrico y tecnologías bajas en carbono. En ese escenario, las extensiones de vida útil y los proyectos brownfield son claves porque aprovechan infraestructura existente y pueden aportar producción sin partir desde cero.

Sin embargo, el caso Cerro Colorado también muestra que la continuidad minera ya no depende solo del recurso geológico. La disponibilidad de agua, la aceptación territorial, la trazabilidad ambiental, la energía y el cumplimiento regulatorio son condiciones centrales para que una faena pueda volver a operar.

Tramitación ambiental y próximos hitos

El ingreso al SEIA abre una etapa de revisión técnica en la que los organismos públicos deberán evaluar los impactos, permisos sectoriales, medidas de mitigación, compromisos ambientales y eventuales observaciones ciudadanas. El Servicio de Evaluación Ambiental mantiene los expedientes de proyectos y procesos de participación en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, donde se desarrolla la tramitación formal de este tipo de iniciativas.

El principal hito para la industria será observar cómo avanza la evaluación del nuevo sistema hídrico y de las obras asociadas a la reapertura. Si el proyecto obtiene aprobación ambiental y BHP confirma su inversión, Cerro Colorado podría volver a ocupar un lugar relevante en la producción de cátodos de cobre de Tarapacá, con una operación diseñada bajo condiciones distintas a las que marcaron su primera etapa productiva.