
La mayor productora mundial de cobre concentra su estrategia de crecimiento en Escondida, Australia del Sur y el proyecto Vicuña. Su nueva administración priorizará inversiones, productividad y control de costos para responder a la demanda global del metal.
La minera BHP proyecta aumentar su producción de cobre a una tasa cercana al 5% anual hasta 2035, mediante una cartera de inversiones que tiene a Chile y Argentina entre sus principales plataformas de crecimiento. La estrategia fue presentada por su presidente ejecutivo, Brandon Craig, durante la junta anual de accionistas celebrada el 23 de octubre de 2026 en Sídney, Australia, donde estableció las prioridades operacionales y financieras para la próxima década.
El plan contempla un crecimiento anual compuesto de entre 3% y 4% para la producción total de la compañía, medida en cobre equivalente, mientras que el metal rojo tendrá un ritmo de expansión superior al promedio del grupo.
Las operaciones chilenas de Escondida y Pampa Norte, junto con el proyecto Vicuña en Argentina, ocuparán un lugar relevante en esta etapa. La compañía buscará combinar nuevas inversiones con mejoras de productividad, incorporación tecnológica y mayor disciplina en la ejecución de proyectos.
La definición ocurre en un momento de creciente protagonismo del cobre dentro del negocio de BHP, impulsado por la electrificación, el desarrollo de infraestructura energética y la expansión de tecnologías digitales.
El cobre supera la mitad de los resultados de BHP
El desempeño financiero del ejercicio fiscal 2026 confirmó la importancia que ha adquirido el cobre dentro del portafolio de la minera australiana.
La compañía registró un EBITDA subyacente de aproximadamente US$33.000 millones, mientras que su utilidad atribuible subyacente aumentó 30%, hasta alcanzar US$13.000 millones.
Por primera vez, el cobre representó el 54% del EBITDA subyacente anual de BHP, superando la contribución individual de sus otras divisiones productivas.
Durante el mismo ejercicio, la producción cuprífera se mantuvo en torno a los dos millones de toneladas, nivel alcanzado por segundo año consecutivo.
Este posicionamiento tiene consecuencias directas para la asignación de capital. BHP dispone de una cartera de activos cupríferos en funcionamiento y proyectos de expansión que le permiten buscar crecimiento orgánico, sin depender exclusivamente de adquisiciones para aumentar su presencia en el mercado.
La compañía también enfrenta el desafío de sostener márgenes competitivos en operaciones maduras, donde el agotamiento progresivo de determinadas zonas mineralizadas y la disminución de las leyes de mineral pueden elevar las necesidades de procesamiento.
Escondida concentra una de las principales inversiones en Chile
La mina Escondida, ubicada en la Región de Antofagasta, constituye uno de los activos centrales de la estrategia de BHP.
La operación enfrenta una etapa de renovación de infraestructura destinada a mantener su capacidad de tratamiento y sostener la producción durante las próximas décadas.
Entre las iniciativas prioritarias destaca el proyecto Escondida Nueva Concentradora, cuya inversión se estima entre US$4.400 millones y US$5.900 millones.
La instalación permitirá reemplazar la capacidad de procesamiento de la histórica planta Los Colorados, mediante una nueva infraestructura diseñada para producir entre 220.000 y 260.000 toneladas anuales de cobre.
El objetivo principal no consiste en incrementar automáticamente la producción total de Escondida, sino en sustituir infraestructura que se aproxima al término de su vida operacional y mantener la capacidad global de procesamiento aprobada para la faena.
El proyecto contempla conservar una capacidad de tratamiento de aproximadamente 460.000 toneladas diarias de mineral.
La decisión final de inversión se proyecta para 2027 o 2028, mientras que la primera producción podría concretarse entre 2031 y 2032, dependiendo de la obtención de autorizaciones y del desarrollo del programa de construcción.
Durante esta última etapa se considera una dotación promedio de 2.500 trabajadores mensuales, con períodos de máxima actividad que podrían alcanzar las 6.000 personas.
Estas cifras representan una oportunidad para empresas constructoras, proveedores de equipos, ingeniería, servicios industriales y mantenimiento especializado en el norte de Chile.
Spence y Cerro Colorado forman parte de la estrategia de largo plazo
Además de Escondida, BHP mantiene oportunidades de desarrollo en sus operaciones de Pampa Norte.
En Spence, ubicada en la Región de Antofagasta, la compañía enfrenta el desafío de optimizar la utilización de sus recursos minerales, mantener la eficiencia de procesamiento y evaluar alternativas que permitan sostener su actividad productiva.
La incorporación de tecnologías de automatización, sistemas avanzados de control y herramientas de análisis de datos forma parte de las oportunidades disponibles para mejorar el desempeño operacional de las faenas cupríferas.
En Cerro Colorado, operación que permanece bajo cuidado y mantenimiento temporal desde diciembre de 2023, se han desarrollado gestiones orientadas a evaluar sus posibilidades futuras.
No obstante, la eventual reactivación de Cerro Colorado todavía no representa una decisión definitiva de reinicio productivo.
Cualquier avance deberá considerar aspectos técnicos, económicos, ambientales y de disponibilidad de recursos, particularmente en materia hídrica.
Para Chile, la estrategia de BHP adquiere especial relevancia porque una parte significativa del crecimiento futuro de la producción minera dependerá de mantener operativas las grandes faenas existentes.
La renovación de plantas concentradoras, la extensión de vida útil y la incorporación de nuevas tecnologías resultan fundamentales para compensar las presiones asociadas al envejecimiento de los yacimientos.
Vicuña posiciona a Argentina en la cartera global del cobre
En Argentina, uno de los principales activos de crecimiento es el proyecto Vicuña, desarrollado conjuntamente por BHP y Lundin Mining.
La iniciativa integra los depósitos Josemaría y Filo del Sol, ubicados en la provincia de San Juan, y forma parte de los desarrollos de cobre de gran escala que podrían ampliar la oferta sudamericana durante la próxima década.
El complejo contempla un desarrollo por etapas, permitiendo distribuir las necesidades de inversión y ajustar su construcción a los resultados de ingeniería, disponibilidad de infraestructura y condiciones económicas.
Para la primera etapa, las estimaciones de inversión se sitúan en torno a US$7.000 millones a US$8.000 millones, con una referencia cercana a US$7.100 millones en el estudio integrado divulgado durante 2026.
El esquema considera inicialmente la construcción de infraestructura de procesamiento destinada al aprovechamiento de los recursos minerales del distrito.
El desarrollo también podría generar demanda por caminos, energía, logística, equipamiento minero y servicios especializados.
Aunque BHP mantiene a Vicuña entre sus alternativas estratégicas de crecimiento, esto no equivale a una autorización definitiva para ejecutar todas las etapas del complejo.
Las decisiones estarán condicionadas por la evaluación económica, los permisos aplicables, la planificación de infraestructura y los acuerdos de inversión entre los socios.
El acceso del proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) constituye un elemento del marco económico argentino, pero no reemplaza las autorizaciones necesarias para construir y operar las instalaciones.
Chile y Argentina enfrentan desafíos diferentes para atraer capital
La cartera sudamericana de BHP presenta dos realidades industriales.
Chile dispone de operaciones consolidadas, infraestructura minera desarrollada y experiencia en la producción de cobre a gran escala. Sin embargo, enfrenta presiones derivadas de menores leyes minerales, mayores exigencias ambientales y la necesidad de renovar instalaciones productivas.
Argentina, en cambio, posee proyectos cupríferos de gran tamaño que todavía requieren inversiones sustanciales para ingresar a producción comercial.
En este contexto, ambos países presentan oportunidades complementarias.
Chile puede sostener y renovar su capacidad productiva mediante inversiones en activos existentes, mientras Argentina busca incorporar nuevas explotaciones de gran escala a su estructura exportadora.
También existe una dimensión de integración territorial, especialmente en proyectos cercanos a la cordillera de los Andes.
La infraestructura logística, los servicios especializados y la experiencia de los proveedores mineros chilenos podrían participar en determinados segmentos de la cadena de abastecimiento de proyectos argentinos, dependiendo de las decisiones empresariales y regulatorias.
Para compañías como BHP, la competitividad de las inversiones dependerá no solo de la calidad geológica de los depósitos, sino también del costo de construcción, la estabilidad operacional, la disponibilidad energética y la capacidad para cumplir los calendarios comprometidos.
Seguridad, automatización y productividad serán prioridades
La estrategia presentada por Brandon Craig también incorpora mayores exigencias de seguridad operacional.
El ejecutivo abordó los accidentes fatales ocurridos en Escondida, en Chile, y Peak Downs, en Australia, reforzando la necesidad de elevar los estándares preventivos en todas las actividades de la compañía.
Uno de los aspectos centrales será mantener condiciones equivalentes de protección para trabajadores propios y contratistas.
Esta orientación tiene implicancias para las empresas proveedoras que participan en construcción, mantenimiento, transporte, procesamiento y servicios especializados.
Paralelamente, BHP buscará acelerar la incorporación de herramientas digitales, inteligencia artificial y tecnologías destinadas a mejorar la productividad.
La automatización de procesos, el mantenimiento predictivo y el monitoreo de equipos ofrecen oportunidades para reducir interrupciones, optimizar recursos y mejorar la identificación de riesgos operacionales.
En materia de inversiones, la administración también enfatizó la necesidad de ejecutar proyectos dentro de los presupuestos y plazos establecidos.
La experiencia del proyecto de potasio Jansen, en Canadá, que ha enfrentado aumentos de costos y modificaciones de calendario, constituye un antecedente relevante para la gestión de nuevos desarrollos mineros.
La demanda mundial de cobre impulsa los planes hacia 2035
El crecimiento proyectado por BHP responde a perspectivas de expansión del consumo internacional del metal.
La compañía contempla un mercado que podría pasar de aproximadamente 34 millones de toneladas anuales de demanda en 2026 a más de 50 millones de toneladas hacia 2050.
Entre los principales impulsores figuran la ampliación de redes eléctricas, las energías renovables, los vehículos eléctricos, la urbanización y la construcción de centros de datos.
Estas tendencias obligan a la industria a desarrollar proyectos capaces de mantener una oferta suficiente frente a requerimientos de consumo cada vez mayores.
Sin embargo, transformar recursos minerales en producción comercial requiere largos períodos de ingeniería, evaluación ambiental, financiamiento y construcción.
Por esa razón, las decisiones de inversión que se adopten durante los próximos años serán determinantes para la disponibilidad de cobre durante la década de 2030.
La próxima década dependerá de concretar los proyectos
La apuesta de BHP por aumentar cerca de 5% anual su producción de cobre hasta 2035 confirma la relevancia estratégica que el metal ha adquirido dentro de su negocio global.
Para Chile, el desafío estará concentrado en renovar infraestructura y sostener la productividad de grandes operaciones como Escondida, además de evaluar nuevas oportunidades en Pampa Norte.
En Argentina, el desarrollo de Vicuña representa la posibilidad de incorporar producción cuprífera de gran escala mediante inversiones que todavía deben superar etapas técnicas y financieras.
El avance de estas iniciativas tendrá efectos potenciales sobre la demanda de ingeniería, construcción, empleo especializado y servicios mineros en ambos países.
La materialización de ese crecimiento dependerá de convertir las proyecciones de producción en inversiones aprobadas, obras ejecutadas y nuevas capacidades operacionales. Para la minería sudamericana, las decisiones que adopte BHP durante los próximos años serán parte de las variables que definirán la oferta regional de cobre hacia 2035.
REDIMIN Responde
¿Cuál es la estrategia de crecimiento de BHP para el cobre?
BHP concentra su estrategia de crecimiento en Escondida, Australia del Sur y el proyecto Vicuña, priorizando inversiones, productividad y control de costos para responder a la demanda global del metal.
¿Qué proyecciones tiene BHP para su producción de cobre?
BHP proyecta aumentar su producción de cobre a una tasa cercana al 5% anual hasta 2035, con un crecimiento anual compuesto de entre 3% y 4% para la producción total de la compañía, medida en cobre equivalente.
¿Cuál es la importancia del cobre en el portafolio de BHP?
En el ejercicio fiscal 2026, el cobre representó el 54% del EBITDA subyacente anual de BHP, superando la contribución individual de sus otras divisiones productivas.
¿Qué inversiones se planean para la mina Escondida en Chile?
La mina Escondida enfrenta una renovación de infraestructura con el proyecto Escondida Nueva Concentradora, cuya inversión se estima entre US$4.400 millones y US$5.900 millones, para mantener la capacidad de procesamiento de aproximadamente 460.000 toneladas diarias de mineral.
¿Qué desafíos enfrenta BHP en sus operaciones de Pampa Norte?
En Spence, BHP busca optimizar la utilización de recursos minerales y mejorar la eficiencia de procesamiento mediante tecnologías de automatización y análisis de datos. En Cerro Colorado, se evalúan posibilidades futuras, considerando aspectos técnicos, económicos, ambientales y de disponibilidad de recursos hídricos.






