
La minera cerró su año fiscal 2026 con 1,9 millones de toneladas de cobre. Para el próximo ejercicio anticipa una producción de entre 1,6 millones y 1,8 millones de toneladas, principalmente por el menor contenido metálico del mineral procesado en Chile.
BHP produjo 1,9 millones de toneladas de cobre durante el año fiscal 2026, finalizado el 30 de junio, manteniéndose por segundo ejercicio consecutivo cerca de la barrera de los dos millones de toneladas. Sin embargo, el volumen representó una disminución de 3% frente al periodo anterior y la compañía proyectó una nueva contracción para 2027, asociada principalmente a una reducción de la ley mineral en Escondida.
La operación ubicada en la Región de Antofagasta volvió a concentrar el mayor aporte de cobre dentro del portafolio global de la minera. Escondida produjo aproximadamente 1,2 millones de toneladas durante el ejercicio, también con una baja anual de 3%, aunque se mantuvo como la principal faena cuprífera del mundo por volumen.
El desempeño confirma el peso estratégico de Chile dentro de los resultados de BHP. La compañía también controla Pampa Norte, unidad que integra las operaciones Spence y Cerro Colorado. Este complejo registró una producción cercana a 213 mil toneladas de cobre, una caída de 21% respecto del año fiscal anterior.
Menores leyes presionarán la producción de Escondida
Para el año fiscal 2027, BHP espera producir globalmente entre 1,6 millones y 1,8 millones de toneladas de cobre, un rango cuyo punto medio se ubica alrededor de 200 mil toneladas por debajo del volumen alcanzado en 2026.
La principal explicación se encuentra en Escondida. La compañía proyecta que la ley de alimentación de sus concentradoras se situará alrededor de 0,70% de cobre durante el próximo ejercicio, lo que reducirá la cantidad de metal recuperado por cada tonelada de mineral procesado.
La caída de leyes es uno de los principales desafíos estructurales de la minería chilena. A medida que los yacimientos envejecen y avanzan hacia sectores con menor concentración de cobre, las empresas deben extraer, transportar, triturar y procesar mayores volúmenes de material para sostener una producción equivalente.
Este fenómeno incrementa el consumo de energía y agua, eleva la utilización de equipos y puede aumentar los costos operacionales. También obliga a ejecutar inversiones en capacidad de planta, infraestructura minera, desalación, transporte de mineral y disposición de relaves.
En el caso de Escondida, la escala de la operación permite absorber parte de estas presiones, pero una variación relativamente pequeña en la ley mineral puede traducirse en cambios relevantes para la producción anual de BHP y para la oferta chilena de cobre.
Chile sigue siendo el centro del negocio cuprífero de BHP
El resultado de Escondida adquiere especial relevancia porque BHP posee el 57,5% de la operación, mientras que Rio Tinto mantiene un 30% y el consorcio japonés JECO participa con el porcentaje restante.
Por su tamaño, la faena constituye uno de los activos más importantes de la industria minera global. Su producción influye directamente en las exportaciones chilenas, en los ingresos fiscales asociados a impuestos y royalty, en la demanda por servicios especializados y en la actividad económica de la Región de Antofagasta.
La disminución prevista para 2027 no representa necesariamente una pérdida de capacidad estructural. En minería, los programas productivos varían de acuerdo con la secuencia de explotación, las características geológicas de los sectores trabajados, la disponibilidad de mineral y las mantenciones planificadas.
No obstante, el menor aporte esperado de Escondida será observado de cerca por el mercado, considerando que la oferta mundial de cobre enfrenta dificultades para crecer al mismo ritmo que la demanda proyectada para electrificación, redes eléctricas, energías renovables, electromovilidad y centros de datos.
Una caída de producción en una operación de esta escala puede tener efectos superiores a los generados por la entrada en funcionamiento de varias minas pequeñas o medianas.
Spence y el desafío de recuperar producción
La reducción de 21% registrada por Pampa Norte también presionó el resultado consolidado de BHP. El activo operacional de esta unidad es Spence, mina que produce cátodos mediante lixiviación y concentrado de cobre a partir de la ampliación conocida como Spence Growth Option.
La evolución de la faena será relevante durante 2027, tanto por su capacidad de producción como por su integración con infraestructura hídrica y de procesamiento desarrollada en los últimos años.
Spence forma parte del grupo de operaciones que BHP considera dentro de sus alternativas de crecimiento orgánico. La minera ha trabajado en opciones destinadas a extender y optimizar sus activos existentes, una estrategia que permite aprovechar plantas, caminos, sistemas eléctricos, instalaciones portuarias y redes de proveedores que ya se encuentran operativas.
Este tipo de expansiones suele presentar ventajas frente a proyectos completamente nuevos, aunque igualmente requiere permisos ambientales, estudios técnicos, inversión de capital y acuerdos con comunidades y autoridades.
Cerro Colorado vuelve al portafolio de crecimiento
Junto con sus resultados productivos, BHP destacó el avance de la iniciativa destinada a reactivar Cerro Colorado, operación que dejó de producir en 2023 tras completar su plan minero vigente.
El proyecto ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental con una inversión estimada de US$1.500 millones. La propuesta busca extender la explotación del yacimiento mediante una nueva configuración operacional y con cambios relevantes en su abastecimiento de agua.
La reactivación permitiría reincorporar producción de cobre al portafolio chileno de BHP y generar una nueva etapa de actividad para proveedores y trabajadores vinculados a la minería en la Región de Tarapacá.
Sin embargo, el proyecto todavía debe avanzar en su evaluación ambiental y obtener las autorizaciones sectoriales necesarias antes de iniciar su construcción. Su eventual aporte, por lo tanto, corresponde a una alternativa de mediano plazo y no compensará inmediatamente la baja productiva prevista para el año fiscal 2027.
Precios más altos compensan parcialmente la caída
El menor volumen de cobre se produjo en un escenario de mejores precios para el metal. BHP indicó que sus precios de venta fueron aproximadamente 35% superiores a los registrados en el ejercicio anterior, una variación capaz de compensar parcialmente el efecto financiero de la reducción productiva.
Para las grandes mineras, el resultado económico depende de la combinación entre toneladas vendidas, ley mineral, recuperaciones metalúrgicas, costos operacionales y precio del commodity. Una producción inferior no necesariamente implica menores ingresos cuando el precio del cobre aumenta con suficiente fuerza.
La compañía también alcanzó una producción récord de mineral de hierro, fortaleciendo la contribución de sus operaciones australianas. Esta diversificación permite equilibrar los ciclos de los distintos commodities, aunque el cobre ha ganado protagonismo dentro de la estrategia de crecimiento de BHP.
Además de sus activos en Chile, la minera mantiene opciones de desarrollo en Australia, Estados Unidos y Argentina. Entre ellas se encuentran los proyectos Resolution Copper y Vicuña, junto con nuevas alternativas de expansión en sus distritos operacionales.
Una señal para la oferta mundial de cobre
La guía de BHP para 2027 muestra que incluso los mayores productores enfrentan dificultades para sostener incrementos continuos de producción. La menor ley en Escondida refleja un problema más amplio de la industria: los nuevos proyectos requieren mayores inversiones, extensos procesos de permisos y largos periodos de construcción, mientras las operaciones maduras deben procesar crecientes cantidades de mineral.
Para Chile, el comportamiento de Escondida y Spence será determinante en la evolución de la producción nacional durante los próximos trimestres. Ambas operaciones representan una fracción significativa del cobre extraído en el país y movilizan contratos de energía, agua, transporte, mantenimiento, ingeniería y servicios tecnológicos.
El desafío de BHP será gestionar la reducción temporal de leyes sin perder competitividad, mientras avanza en expansiones y proyectos capaces de recuperar producción durante los próximos años. Para el mercado, la proyección refuerza la atención sobre la disponibilidad futura del metal rojo y sobre la velocidad con que las compañías podrán incorporar nuevas toneladas en un escenario de demanda estructural creciente.












