
La instalación se levantará en la mina Gongo Soco, en Minas Gerais, y procesará material proveniente de la barrera Sul Superior y de antiguas pilas de residuos. La operación está prevista para 2027.
Vale avanza en Brasil con una nueva planta destinada a recuperar mineral de hierro desde materiales que anteriormente eran considerados residuos mineros. El proyecto será instalado en la mina Gongo Soco, en Barão de Cocais, estado de Minas Gerais, y tendrá capacidad para producir cerca de 2 millones de toneladas de mineral de hierro al año a partir del procesamiento de relaves y otros materiales acumulados en la operación.
La iniciativa forma parte del programa de minería circular que la compañía viene ampliando en sus operaciones brasileñas y tendrá una característica adicional: funcionará de manera integrada al proceso de descaracterización de la barrera de relaves Sul Superior.
Gongo Soco permanece sin actividad minera desde 2016. La nueva instalación utilizará material proveniente de la descaracterización de Sul Superior, además de recursos contenidos en dos pilas existentes dentro de la unidad, transformando pasivos acumulados en una nueva fuente de producción.
La construcción está contemplada durante 2026 y tendrá una duración aproximada de 19 meses, mientras que el inicio de operaciones está previsto para 2027.
Una planta diseñada para recuperar hierro desde residuos
El proyecto considera una solución basada en concentración magnética, tecnología que permite recuperar el hierro todavía contenido en materiales descartados durante etapas anteriores de explotación y procesamiento.
La planta será instalada en el área ocupada anteriormente por instalaciones industriales de Gongo Soco, lo que permitirá concentrar buena parte de la actividad dentro del perímetro minero existente.
El diseño considera una ingeniería modular y una planta de menor tamaño físico respecto de instalaciones convencionales, mientras que el producto recuperado podrá incorporarse a la infraestructura logística de Vale mediante la Estrada de Ferro Vitória a Minas, uno de los principales corredores ferroviarios de la minera brasileña.
La operación representa un cambio relevante en la manera de evaluar los residuos históricos de la minería del hierro. Materiales que durante décadas tuvieron escaso o nulo valor económico pueden volver al circuito productivo cuando nuevas tecnologías de concentración permiten obtener recuperaciones comercialmente viables.
Esto abre una segunda fuente de mineral sin depender exclusivamente de nuevas áreas de extracción y, al mismo tiempo, reduce el volumen de residuos que requiere almacenamiento permanente.
Vale acelera la producción desde fuentes circulares
La escala que está adquiriendo esta estrategia ya supera la fase experimental.
Durante 2025, Vale produjo 26,3 millones de toneladas de mineral de hierro provenientes de relaves y otros materiales anteriormente clasificados como residuos, frente a 12,7 millones de toneladas en 2024.
El salto representó un crecimiento superior al 100% en doce meses y dejó la producción circular por encima de los aproximadamente 20 millones de toneladas que inicialmente esperaba recuperar la compañía durante ese ejercicio.
Minas Gerais tuvo un peso especialmente relevante en ese desempeño, concentrando cerca del 80% del mineral de hierro producido por Vale desde fuentes circulares en 2025.
La nueva capacidad proyectada en Gongo Soco profundiza esa estrategia.
Aunque los 2 millones de toneladas anuales previstos para la planta representan una fracción de la producción total del grupo, su importancia industrial está en demostrar que determinados inventarios de relaves pueden convertirse en recursos aprovechables a escala comercial.
Vale tiene como objetivo que hacia 2030 aproximadamente el 10% de su producción anual de mineral de hierro provenga de fuentes circulares, una proporción que exige llevar este tipo de soluciones desde proyectos específicos hacia una escala industrial significativamente mayor.
Gongo Soco vincula producción y gestión de relaves
La recuperación de mineral está directamente relacionada con las obras que Vale desarrolla en la barrera Sul Superior.
La estructura forma parte del programa destinado a eliminar barreras construidas mediante el método de aguas arriba. Su descaracterización tiene como horizonte 2029.
La compañía ha venido reduciendo este tipo de estructuras dentro de sus operaciones brasileñas y ya ha eliminado 19 de las 30 contempladas en su programa, equivalente a un avance de aproximadamente 63%.
En Gongo Soco, el retiro de materiales asociado a la descaracterización crea al mismo tiempo una oportunidad productiva.
En lugar de trasladar todo el material extraído directamente hacia nuevos sitios de disposición, una parte podrá ingresar a la planta para recuperar el contenido aprovechable de hierro. El proceso permite disminuir residuos, mejorar el aprovechamiento del recurso mineral y generar producto comercial a partir de material previamente descartado.
La integración entre descaracterización y procesamiento será determinante para el ritmo de alimentación de la planta, debido a que la recuperación del mineral deberá acompañar el avance de las obras sobre la estructura geotécnica.
Minas Gerais concentra inversiones en una minería con menos depósitos de relaves
El desarrollo de Gongo Soco se inserta además en una transformación mayor de las operaciones de Vale en Minas Gerais.
La minera tiene previsto movilizar 67.000 millones de reales hasta 2030 en sus operaciones dentro del estado, con inversiones que incluyen modernización de complejos mineros, infraestructura, gestión geotécnica y soluciones orientadas a disminuir el uso de barreras para almacenar relaves.
Uno de los ejes de esa estrategia es aumentar el filtrado y el apilamiento en seco, junto con tecnologías capaces de disminuir la generación de residuos o reutilizarlos.
La reapertura de Capanema, en Ouro Preto, durante 2025 mostró otra dimensión del mismo proceso. Esa operación fue diseñada con procesamiento en seco y sin generación convencional de relaves, incorporando alrededor de 15 millones de toneladas anuales de capacidad de mineral de hierro.
Gongo Soco seguirá una lógica distinta: no evitará residuos desde una nueva explotación, sino que buscará recuperar valor mineral desde materiales generados previamente.
Ambas aproximaciones reflejan cómo la gestión de relaves está comenzando a integrarse directamente con las decisiones de producción, ingeniería y planificación de largo plazo.
El valor económico de volver sobre antiguos residuos mineros
Para la industria del hierro, el avance de este tipo de plantas responde también al creciente desafío de mantener producción competitiva mientras aumentan los costos de desarrollar nuevos recursos y las exigencias ambientales sobre las operaciones.
Reprocesar relaves no reemplaza la necesidad de nuevas minas o expansiones, pero puede extender el aprovechamiento económico de yacimientos existentes y mejorar la recuperación global de recursos.
También modifica el concepto tradicional de reserva disponible. La incorporación de nuevas tecnologías puede transformar depósitos históricos de estériles y relaves en inventarios potencialmente aprovechables, siempre que las características mineralógicas, los costos de procesamiento y la infraestructura permitan recuperar producto comercial.
Para Vale, esa ecuación adquiere especial relevancia por su escala. La minera mantiene como objetivo alcanzar alrededor de 360 millones de toneladas anuales de mineral de hierro hacia 2030, mientras que para 2026 proyecta una producción de entre 335 millones y 345 millones de toneladas.
Si el 10% de la producción futura llega efectivamente desde fuentes circulares, la recuperación de residuos dejará de ser una línea complementaria para convertirse en una parte material de la oferta anual del grupo.
La planta de Gongo Soco será uno de los proyectos que pondrá a prueba esa transición. Su desarrollo permitirá combinar recuperación de hierro, infraestructura existente y eliminación progresiva de depósitos históricos en una misma operación, en un contexto donde la gestión de relaves está tomando un peso creciente en las decisiones de inversión de la minería mundial.
Datos centrales del proyecto y de la estrategia de minería circular fueron contrastados con información vigente de Vale y antecedentes operacionales de 2026.






