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Briones cuestiona subsidio laboral de Chile Despega y pide elevar fondo a US$500 millones

Ignacio Briones critica el plan Chile Despega del Gobierno, sugiriendo que los subsidios laborales son insuficientes y proponiendo elevar el fondo a US$500 millones para enfrentar el desempleo.

Briones cuestiona subsidio laboral de Chile Despega y pide elevar fondo a US$500 millones
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El exministro de Hacienda advirtió que los recursos destinados directamente a incentivar contrataciones serían insuficientes frente al deterioro del mercado laboral. También cuestionó que el diseño del beneficio garantice la creación efectiva de nuevos puestos de trabajo.

El exministro de Hacienda Ignacio Briones lanzó una dura crítica al componente de subsidios a la contratación incluido en el plan Chile Despega, presentado por el Gobierno para enfrentar el aumento del desempleo, y planteó que los aproximadamente US$100 millones destinados a ese mecanismo deberían aumentar hasta cerca de US$500 millones.

“US$100 millones es menos que una aspirina”, afirmó el economista al evaluar el alcance de la medida, en momentos en que la tasa de desocupación nacional llegó a 9,6% durante el trimestre junio-agosto de 2026, su nivel más alto en más de cinco años.

El cuestionamiento de Briones se concentra específicamente en los recursos para subsidiar contrataciones y no en el costo total de Chile Despega. El programa anunciado por el Ejecutivo contempla movilizar cerca de $1,3 billones mediante obras públicas, incentivos laborales, pagos a proveedores, garantías de financiamiento y otras medidas destinadas a reactivar la actividad.

Dentro de ese paquete, el Gobierno contempla aproximadamente $91 mil millones para subsidios al empleo durante 2026 y 2027, equivalentes a alrededor de US$100 millones dependiendo del tipo de cambio.

Briones cuestiona si el subsidio generará empleo adicional

El principal reparo del exministro apunta al diseño del incentivo. Briones sostiene que el mecanismo podría terminar financiando contrataciones que se habrían producido de todas formas o incluso sustituyendo trabajadores existentes por otros que puedan acceder al beneficio estatal.

Bajo ese escenario, una empresa podría reducir parte de su dotación y posteriormente contratar trabajadores utilizando el subsidio, sin que exista un aumento efectivo del número total de personas empleadas.

Para Briones, el programa debería estar diseñado de forma que los recursos sean entregados únicamente cuando exista un incremento comprobable de la nómina laboral de la empresa.

El economista tomó como referencia los mecanismos utilizados durante la pandemia, cuando algunos incentivos estaban asociados al aumento de trabajadores respecto de una dotación previa. El objetivo, planteó, debería ser subsidiar exclusivamente empleos adicionales y no simplemente financiar contrataciones.

También puso en duda que la entrega de 100 mil subsidios pueda interpretarse automáticamente como la generación de 100 mil nuevos puestos de trabajo.

Gobierno movilizará $1,3 billones

Chile Despega fue presentado por el presidente José Antonio Kast a fines de septiembre como una estrategia para generar más de 100 mil puestos de trabajo entre lo que resta de 2026 y 2027.

El programa contempla cuatro líneas centrales: acelerar la inversión pública y obras que puedan ejecutarse rápidamente; ampliar los incentivos directos a la contratación; entregar mayor liquidez y acceso a financiamiento a las empresas; y desplegar los proyectos territorialmente de acuerdo con las necesidades laborales de cada zona.

Una de las principales partidas corresponde al Ministerio de Obras Públicas, que incorporará cerca de US$400 millones adicionales mediante una cartera de más de 240 contratos relacionados con pavimentación, puentes, sistemas de agua potable rural y bordes costeros.

El Ejecutivo estima que esta cartera permitiría generar aproximadamente 23 mil puestos de trabajo.

El programa también contempla adelantar $130 mil millones en pagos a proveedores del sistema de salud, con el objetivo de liberar capital de trabajo, además de hasta $300 mil millones para fortalecer las garantías estatales de Fogape y facilitar el acceso de empresas a financiamiento.

Por ello, los US$100 millones cuestionados por Briones representan solo el componente asociado directamente a subsidios laborales y no la totalidad de los recursos movilizados por Chile Despega.

Desempleo llega a 9,6%

El debate ocurre en medio de un deterioro de las cifras laborales. El Instituto Nacional de Estadísticas informó que la tasa de desocupación alcanzó 9,6% en el trimestre junio-agosto, un aumento de un punto porcentual frente al mismo período de 2025.

La fuerza de trabajo aumentó 0,3% en doce meses, mientras que el número de personas ocupadas disminuyó 0,9%. Al mismo tiempo, la cantidad de desocupados creció 13%, impulsada tanto por quienes habían perdido su empleo como por quienes buscaban trabajo por primera vez.

La tasa de ocupación informal se ubicó, además, en 26,3%, mientras que el indicador combinado de desocupación y tiempo parcial involuntario alcanzó 16,2%.

Ese escenario constituye el principal argumento del exministro para pedir un programa de mayor escala. Briones planteó que, frente a la magnitud del problema, un fondo cercano a US$500 millones permitiría una intervención más acorde con el tamaño del mercado laboral chileno.

Actividad económica también enfrenta presión

La debilidad del empleo coincide con nuevas señales de desaceleración económica. El Banco Central informó que el Imacec de agosto cayó 1,0% interanual y retrocedió 0,7% frente al mes anterior en términos desestacionalizados.

La principal incidencia negativa provino de la minería, cuya actividad se contrajo 17,4% en doce meses, especialmente por una menor extracción de cobre. Sin considerar minería, la actividad económica registró un crecimiento anual de 1,4%.

Briones también expresó cautela respecto de una recuperación rápida durante 2027. Su estimación apunta a un crecimiento económico cercano al 2,5%, aunque advirtió que el resultado podría ser inferior dependiendo de la evolución del escenario externo, la minería, el consumo y el crédito.

La discusión sobre Chile Despega queda así concentrada no solo en cuánto dinero movilizará el Gobierno, sino en un punto determinante para medir su efectividad: cuántos de los empleos asociados al programa serán efectivamente puestos de trabajo nuevos y permanentes, en lugar de contrataciones que habrían ocurrido igualmente o sustituciones dentro de las empresas.