
La participación de las energías renovables no convencionales (ERNC) en Chile ha alcanzado un hito significativo al llegar al 52% de la capacidad instalada neta nacional, según el último Reporte Mensual del Sector Energético de la Comisión Nacional de Energía (CNE). Esto se traduce en una potencia instalada de 20.006 MW, donde la tecnología solar fotovoltaica y eólica se destacan como los motores del crecimiento.
Crecimiento en la capacidad instalada
Hasta mayo de 2026, la capacidad instalada neta del sistema eléctrico chileno llegó a 38.173 MW, con un 30% proveniente de termoelectricidad y un 18% de hidroelectricidad convencional. Esta cifra representa un avance notable en la transición energética del país, donde las ERNC ya constituyen el bloque mayoritario de la matriz eléctrica nacional.
A su vez, se reporta un total de 185 proyectos renovables en construcción, que suman 4.176 MW de potencia, con predominancia de la energía solar fotovoltaica (3.768 MW) y un número creciente de iniciativas eólicas (370 MW).
Impulso del almacenamiento BESS
Uno de los avances más significativos del reporte es el desarrollo del almacenamiento en baterías, crucial para la optimización del sistema eléctrico. La CNE informa que 73 proyectos de almacenamiento en baterías (BESS) están actualmente en construcción, totalizando una potencia de 5.728 MW. Este tipo de almacenamiento permite gestionar mejor la producción de energía solar, facilitando su entrega en horarios de alta demanda, lo que es vital considerando la alta penetración solar en el norte del país.
Durante abril de 2026, el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) generó 6.944 GWh, de los cuales circa el 47% provino de centrales ERNC. La solar fotovoltaica, con 1.825 GWh, fue la principal fuente de generación renovable, reafirmando su liderazgo en la generación eléctrica.
Actividades en evaluación ambiental
El dinamismo del sector se ve además reflejado en los permisos ambientales. En abril se acogieron para evaluación dos nuevos proyectos solares fotovoltaicos, que sumarían 330 MW y una inversión de US$640 millones. En total, la cartera de proyectos en calificación ambiental incluye 86 iniciativas, con una capacidad total de 11.784 MW y una inversión proyectada de US$44.280 millones.
La creciente capacidad instalada de las energías renovables en Chile y el desarrollo de proyectos de almacenamiento en baterías son signos del compromiso del país hacia una matriz energética más sostenible y resiliente. La integración de estas tecnologías no solo tiene el potencial de reducir la dependencia de los combustibles fósiles, sino que también garantiza un suministro eléctrico más estable y eficiente a largo plazo. Con el avance en estas áreas, Chile se posiciona cada vez más como un líder en la transición energética en América Latina.






