
Chile acelera la expansión de su infraestructura de almacenamiento eléctrico con 32 proyectos de baterías en construcción, que suman 3.702 MW de potencia y 15.398 MWh de capacidad energética. Las inversiones asociadas alcanzan los US$3.172 millones, mientras el país se aproxima a una meta de almacenamiento que originalmente estableció para 2050 y que podría alcanzar durante los primeros meses de 2027.
Las cifras corresponden al Reporte de Proyectos en Construcción e Inversión del Sector Energía, con información de septiembre de 2026. El documento muestra que el crecimiento de las baterías está modificando la infraestructura eléctrica nacional, especialmente en las regiones con alta concentración de generación solar.
El avance responde a una necesidad del Sistema Eléctrico Nacional: aprovechar los excedentes de energía renovable producidos durante el día y disponer de electricidad almacenada cuando disminuye la generación solar o aumenta la demanda.
Chile suma 58 proyectos de almacenamiento entre construcción y pruebas
La cartera de almacenamiento se extiende más allá de las instalaciones que actualmente ejecutan obras civiles.
El Ministerio de Energía contabiliza 26 sistemas adicionales en etapa de pruebas, que representan 3.459 MW de potencia y 15.500 MWh de capacidad energética.
Al sumar ambas categorías, Chile reúne 58 proyectos de almacenamiento que todavía deben completar distintas etapas antes de incorporarse plenamente a la operación comercial.
Estas instalaciones representan en conjunto 7.161 MW de potencia y 30.898 MWh de capacidad para almacenar electricidad.
La diferencia entre ambas unidades es fundamental. Los megavatios (MW) indican la potencia que un sistema puede entregar en un momento determinado, mientras que los megavatios hora (MWh) representan la cantidad de energía que puede almacenar.
Por ejemplo, una instalación de 100 MW con capacidad de 400 MWh podría entregar, teóricamente, su potencia nominal durante cuatro horas. La duración real depende de sus condiciones de operación, eficiencia y límites técnicos.
Esta característica permite que las baterías funcionen como una herramienta para trasladar energía entre diferentes horarios, aumentando la flexibilidad del sistema eléctrico.
La meta energética que Chile podría cumplir 23 años antes
Uno de los resultados más relevantes del crecimiento del almacenamiento es su efecto sobre los objetivos de largo plazo establecidos en la Política Energética Nacional.
El documento fija dos referencias: al menos 2.000 MW de almacenamiento para 2030 y 6.000 MW para 2050.
La primera ya fue superada. Al cierre de septiembre de 2026, el Ministerio de Energía contabilizaba 3.123 MW en operación, equivalentes a aproximadamente el 52% del objetivo previsto para mediados de siglo.
Para alcanzar los 6.000 MW todavía se requiere incorporar otros 2.877 MW operativos.
Sin embargo, los proyectos actualmente en construcción y pruebas superan ampliamente esa diferencia.
Si las instalaciones previstas cumplen sus calendarios de puesta en servicio, Chile podría llegar a los 6.000 MW a comienzos de 2027, aproximadamente 23 años antes del horizonte original.
La suma de la capacidad operativa, en construcción y en pruebas alcanza 10.284 MW, pero esta cifra no debe confundirse con capacidad actualmente disponible para abastecer el sistema.
El cumplimiento anticipado depende de que las instalaciones pendientes terminen sus obras, completen las pruebas técnicas y reciban las autorizaciones necesarias para entrar en operación.
Las grandes baterías que están transformando la infraestructura eléctrica
Entre las iniciativas que ilustran la expansión de esta tecnología se encuentra el proyecto fotovoltaico Tarapacá, desarrollado por Fotovoltaica Pozo Almonte, vinculada a FRV, en la Región de Tarapacá.
La instalación contempla una planta solar de 168 MW junto con un sistema de baterías de 336 MW de potencia y 1.344 MWh de almacenamiento, equivalente a cuatro horas de funcionamiento a potencia nominal en condiciones teóricas.
El proyecto demuestra cómo una instalación renovable puede combinar generación y almacenamiento, permitiendo gestionar la electricidad producida según los requerimientos del sistema.
Otra iniciativa relevante es Monte Águila, de Grenergy, ubicada en la Región del Biobío. La compañía informó en mayo de 2026 que esta planta híbrida contempla 342 MW solares y 1.034 MWh de almacenamiento, como parte de su plataforma Central Oasis.
El desarrollo de proyectos en distintas regiones muestra que el almacenamiento no se limita al norte del país, aunque las zonas de mayor generación fotovoltaica mantienen una importancia especial por la disponibilidad de energía durante las horas de sol.
Las baterías ya tienen un efecto medible en el sistema eléctrico
La expansión del almacenamiento no se observa únicamente en las inversiones anunciadas.
El boletín estadístico de septiembre de 2026 de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA) contabilizó 3.125 MW y 13.555 MWh de baterías en operación, considerando instalaciones independientes y sistemas asociados a centrales generadoras.
Durante ese mes, las inyecciones de electricidad desde baterías alcanzaron 584 GWh, equivalentes al 7,9% de la energía eléctrica registrada en el Sistema Eléctrico Nacional durante septiembre.
En el acumulado de enero a septiembre, la participación de estas inyecciones llegó al 5,1%.
Estas cifras muestran que las baterías ya cumplen una función concreta en el suministro eléctrico, más allá de constituir una cartera de futuros proyectos.
Su importancia también está relacionada con los recortes de generación renovable, que se producen cuando determinadas condiciones de operación o limitaciones de la red impiden aprovechar toda la electricidad solar y eólica disponible.
ACERA contabilizó 3.546 GWh de energía renovable recortada entre enero y septiembre de 2026, un 4,6% menos que en igual periodo de 2025.
Aunque el almacenamiento puede contribuir a reducir estos excedentes desaprovechados, la disminución observada no puede atribuirse exclusivamente a las baterías, porque también intervienen las condiciones de generación, demanda, transmisión y operación del sistema.
Nuevas inversiones avanzan en evaluación ambiental
El crecimiento del sector también se refleja en los proyectos que todavía no comienzan su construcción.
Al cierre de septiembre existían 12 iniciativas de almacenamiento independiente en evaluación ambiental, con inversiones estimadas en US$2.823 millones.
Estos proyectos suman 2.401 MW de potencia y 13.719 MWh de capacidad energética.
La cartera contempla distintas tecnologías de almacenamiento, no exclusivamente baterías. Entre ellas figura la Central de Almacenamiento de Energía Renovable por Bombeo Atacama, una iniciativa basada en almacenamiento hidráulico.
Durante septiembre ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental un nuevo proyecto independiente, con una inversión estimada de US$266 millones, una potencia de 441 MW y una capacidad de almacenamiento de 1.765 MWh.
En el mismo periodo, otros tres proyectos independientes obtuvieron aprobación ambiental, reuniendo inversiones por US$998 millones y una potencia conjunta de 1.140 MW.
Estas aprobaciones permiten avanzar en la tramitación de las iniciativas, pero no significan que las obras hayan comenzado ni que los recursos ya se hayan ejecutado.
El desafío de conectar las nuevas baterías
La magnitud de la cartera plantea una nueva exigencia para el sector eléctrico: integrar las instalaciones sin comprometer la estabilidad y seguridad de la red.
El Coordinador Eléctrico Nacional ha establecido procedimientos de verificación para los sistemas de almacenamiento, que consideran pruebas previas a su conexión, ensayos durante la puesta en servicio y seguimiento de su comportamiento operativo.
La incorporación masiva de baterías requiere coordinar sus ciclos de carga y descarga, evaluar su respuesta ante contingencias y considerar las restricciones de las redes de transmisión.
Por ello, la cantidad de proyectos construidos no garantiza por sí sola que toda su capacidad pueda utilizarse sin limitaciones.
El desarrollo del almacenamiento continuará dependiendo de la infraestructura de conexión, las autorizaciones técnicas, el avance efectivo de las obras y las condiciones de operación del sistema.
Con más de US$3.100 millones en inversiones asociadas a proyectos en construcción y una capacidad operativa que ya supera el objetivo establecido para 2030, Chile dispone de una cartera suficiente para adelantar su siguiente meta nacional.
La principal incertidumbre ya no está únicamente en cuántos proyectos existen, sino en cuántos conseguirán entrar efectivamente en operación durante 2026 y 2027.
REDIMIN Responde
¿Cuántos proyectos de baterías están en construcción en Chile y cuál es su capacidad?
Chile tiene 32 proyectos de baterías en construcción, con una capacidad de 3.702 MW de potencia y 15.398 MWh de capacidad energética.
¿Cuánto es la inversión total asociada a los proyectos de almacenamiento en construcción en Chile?
La inversión total asociada a los proyectos de almacenamiento en construcción en Chile es de US$3.172 millones.
¿Cuántos proyectos de almacenamiento están en etapa de pruebas y cuál es su capacidad?
Hay 26 proyectos de almacenamiento en etapa de pruebas en Chile, con una capacidad de 3.459 MW de potencia y 15.500 MWh de capacidad energética.
¿Cuál es la meta de almacenamiento de energía que Chile podría alcanzar antes de lo previsto?
Chile podría alcanzar la meta de 6.000 MW de almacenamiento de energía a comienzos de 2027, 23 años antes del horizonte original fijado para 2050.
¿Qué porcentaje de la energía eléctrica registrada en el Sistema Eléctrico Nacional en septiembre fue inyectado desde baterías?
En septiembre, las inyecciones de electricidad desde baterías representaron el 7,9% de la energía eléctrica registrada en el Sistema Eléctrico Nacional.






