
La compañía sumó 30.800 hectáreas a su superficie exploratoria en el sur de Chile, completó más de 350 sondajes y comenzó la adquisición de equipos para su primera planta modular de extracción de tierras raras.
Chilean Cobalt Corp. avanza en el desarrollo del proyecto NeoRe, una iniciativa de exploración y procesamiento de tierras raras ubicada en el sur de Chile, tras ampliar su superficie exploratoria en aproximadamente 30.800 hectáreas, alcanzar 3.000 metros de perforación y comenzar la adquisición de equipos para su primera instalación industrial. La empresa mantiene como objetivo iniciar la producción de carbonato mixto de tierras raras durante el primer semestre de 2027, condicionado al cumplimiento de los requisitos técnicos, financieros y regulatorios.
Los avances, dados a conocer el 12 de octubre de 2026, reflejan una estrategia que combina exploración geológica, desarrollo metalúrgico y preparación de infraestructura. El proyecto busca aprovechar depósitos de arcillas iónicas con presencia de elementos de tierras raras, minerales que adquieren creciente relevancia para la fabricación de tecnologías industriales, sistemas electrónicos, equipos energéticos y aplicaciones estratégicas.
La iniciativa es desarrollada por NeoRe SpA, propietaria y operadora del proyecto, mientras Chilean Cobalt avanza en el proceso destinado a concretar su adquisición.
NeoRe alcanza 67.400 hectáreas y amplía su potencial exploratorio
La expansión territorial constituye uno de los principales componentes del programa de desarrollo. Con la incorporación de aproximadamente 30.800 hectáreas, la superficie total del proyecto alcanza unas 67.400 hectáreas, aumentando las posibilidades de investigar nuevos sectores con mineralización de tierras raras.
Hasta octubre de 2026, las campañas exploratorias acumulan alrededor de 3.000 metros de perforación distribuidos en más de 350 sondajes.
Los trabajos incluyen levantamiento de información geológica, análisis de muestras y modelamiento de las zonas mineralizadas, con especial atención a las arcillas iónicas.
Este tipo de depósito presenta características diferentes a las explotaciones convencionales de roca dura. Parte de los elementos de tierras raras puede encontrarse adsorbida en minerales arcillosos, lo que permite evaluar métodos específicos de extracción y recuperación metalúrgica.
Sin embargo, su aprovechamiento comercial depende de factores como la concentración de los elementos recuperables, las características mineralógicas, el comportamiento del material durante el procesamiento y los costos asociados a la operación.
La ampliación del área exploratoria no representa, por sí sola, un aumento de recursos minerales certificados. Su importancia radica en extender el territorio disponible para investigaciones geológicas y determinar si existen sectores capaces de sostener futuras etapas productivas.
Primera planta modular avanza en ingeniería y adquisición de equipos
Uno de los componentes centrales de NeoRe corresponde a la futura Planta Modular de Extracción 1 (MEP-1), concebida como la primera instalación de procesamiento del proyecto.
La empresa completó la campaña de perforación correspondiente al sector propuesto para esta planta. Los resultados están siendo incorporados a los modelos geológicos y a la planificación minera, con el propósito de caracterizar el material que podría alimentar la operación inicial.
En paralelo, NeoRe emitió órdenes de compra y realizó pagos iniciales para los principales paquetes de equipos de largo plazo.
Esta etapa es relevante porque ciertos componentes industriales requieren períodos prolongados de fabricación, suministro y transporte. Anticipar su adquisición puede contribuir a reducir riesgos sobre el cronograma de construcción, aunque no garantiza el cumplimiento de la fecha prevista para iniciar operaciones.
La preparación técnica también considera estudios de constructibilidad y perforaciones geotécnicas destinadas a evaluar las condiciones del terreno donde se proyecta instalar la infraestructura.
Estas actividades permitirán desarrollar antecedentes para la ingeniería de detalle, las obras civiles y las decisiones relacionadas con el emplazamiento de los equipos.
No obstante, el proyecto todavía debe completar autorizaciones necesarias para su construcción y operación, además de asegurar el financiamiento y ejecutar las instalaciones correspondientes.
Pruebas metalúrgicas acumulan 12 lotes de carbonato de tierras raras
La iniciativa registra avances en el procesamiento experimental de arcillas iónicas, una etapa determinante para establecer la viabilidad técnica de la recuperación de elementos de tierras raras.
El programa piloto ha procesado aproximadamente 650 kilogramos de arcilla iónica, con los cuales se han obtenido 12 lotes de carbonato mixto de tierras raras, conocido internacionalmente como MREC.
Este producto representa una etapa intermedia de la cadena de valor. Su posterior procesamiento puede permitir separar y refinar elementos individuales destinados a diferentes aplicaciones industriales.
Las pruebas permiten evaluar el comportamiento del material durante las operaciones de extracción, eliminación de impurezas y precipitación de carbonatos.
Los resultados también aportan antecedentes para definir condiciones operacionales, consumo de reactivos, recuperación metalúrgica y posibles requerimientos de equipamiento.
La producción piloto, sin embargo, no equivale a una operación comercial. Para alcanzar esa condición será necesario demostrar que el proceso puede funcionar de manera sostenida, con parámetros técnicos y económicos compatibles con una instalación de mayor escala.
NeoRe continúa enviando muestras de carbonato mixto a potenciales socios industriales en Estados Unidos, donde se realizan evaluaciones orientadas a futuras alternativas de procesamiento y comercialización.
Chilean Cobalt busca integrar a Chile en la cadena de suministro de minerales críticos
El desarrollo de NeoRe ocurre en un escenario internacional marcado por el interés de distintas economías en diversificar el abastecimiento de minerales estratégicos.
Las tierras raras constituyen un grupo de 17 elementos químicos utilizados en múltiples procesos industriales. Entre sus aplicaciones destacan los imanes permanentes de alto rendimiento, motores eléctricos, generadores eólicos, componentes electrónicos y tecnologías vinculadas con defensa y automatización.
Dentro de este grupo, las tierras raras pesadas tienen especial relevancia por sus aplicaciones tecnológicas y por la concentración internacional de determinadas capacidades de procesamiento y refinación.
Chilean Cobalt busca establecer vínculos comerciales entre la producción chilena y empresas estadounidenses que participan en etapas posteriores de la cadena industrial.
Esta estrategia contempla no solamente la obtención de concentrados, sino también la posibilidad de establecer acuerdos para su tratamiento y eventual comercialización.
Para Chile, el desarrollo de iniciativas de esta naturaleza representa una oportunidad de diversificación minera más allá del cobre, litio, oro y otros productos tradicionales.
El país dispone de experiencia en exploración, servicios especializados, ingeniería y operación minera. Sin embargo, el desarrollo de una industria de tierras raras requiere capacidades específicas de caracterización mineralógica, separación química, refinación y gestión ambiental.
La disponibilidad de depósitos geológicos no garantiza automáticamente una industria competitiva. La diferencia estará determinada por la capacidad de transformar recursos minerales en productos comercializables bajo condiciones económicas y regulatorias sostenibles.
Inversión y desarrollo modular: las etapas que siguen
El avance de NeoRe también se relaciona con el proceso corporativo mediante el cual Chilean Cobalt busca adquirir la totalidad de la empresa operadora.
Durante septiembre de 2026, la compañía completó la segunda fase del programa de trabajo contemplado en su acuerdo de opción y avanzó hacia la negociación de un contrato definitivo de adquisición.
En ese contexto, Madesal SpA, accionista controlador de NeoRe, concretó una inversión estratégica adicional de US$1,5 millones en Chilean Cobalt.
El desarrollo proyectado considera una estrategia de crecimiento modular, mediante la cual nuevas capacidades de procesamiento podrían incorporarse progresivamente en función de los resultados geológicos, metalúrgicos y comerciales.
La planificación divulgada previamente contempla alcanzar una tasa anualizada aproximada de 50 toneladas de MREC durante 2027 y 300 toneladas durante 2028, con una eventual expansión posterior hacia 500 a 1.000 toneladas anuales.
Estas cifras corresponden a objetivos de desarrollo y no a capacidades productivas actualmente instaladas o garantizadas.
La materialización de esos niveles dependerá de la disponibilidad de material apto para procesamiento, las recuperaciones metalúrgicas, la ejecución de inversiones y las autorizaciones correspondientes.
Permisos y financiamiento serán decisivos para iniciar producción en 2027
El cronograma de NeoRe mantiene como referencia el primer semestre de 2027 para obtener su primera producción de carbonato mixto de tierras raras desde MEP-1.
Para cumplir esa meta, la iniciativa deberá completar una serie de condiciones vinculadas con permisos, financiamiento, construcción, recepción de equipos y puesta en marcha.
La tramitación regulatoria constituye una variable particularmente relevante, considerando que los proyectos de procesamiento mineral deben abordar materias relacionadas con el uso de agua, manejo de reactivos, residuos, emisiones y protección ambiental, conforme a las exigencias aplicables.
También será necesario determinar las necesidades de servicios industriales, transporte, energía y personal especializado para las distintas etapas operacionales.
Aunque todavía no se han confirmado cifras de empleo asociadas a la futura planta, el desarrollo de infraestructura de procesamiento puede generar oportunidades para proveedores de ingeniería, construcción, equipamiento y servicios técnicos.
En el ámbito regional, el eventual crecimiento de NeoRe podría ampliar la actividad exploratoria y abrir espacios para empresas vinculadas con estudios geológicos, laboratorios, metalurgia y mantenimiento industrial.
El desafío de convertir exploración en producción comercial
El proyecto NeoRe reúne tres procesos que serán determinantes durante los próximos meses: ampliar el conocimiento geológico de sus concesiones, demostrar la eficiencia del procesamiento metalúrgico y completar las condiciones necesarias para construir su primera planta.
El aumento de superficie exploratoria ofrece nuevas posibilidades de crecimiento, mientras que las perforaciones realizadas en el sector de MEP-1 permiten avanzar en la caracterización del material destinado a la operación inicial.
Por su parte, la producción experimental de carbonatos constituye una base técnica para evaluar futuras relaciones comerciales con procesadores internacionales.
El principal desafío será transformar estos avances en una operación industrial capaz de producir de manera continua y competitiva.
Para la minería chilena, NeoRe representa un caso relevante dentro de la búsqueda de nuevas oportunidades asociadas a minerales críticos. Su evolución permitirá observar hasta qué punto los depósitos de arcillas iónicas del sur del país pueden convertirse en una alternativa productiva y contribuir a diversificar la oferta minera nacional en un mercado internacional que busca nuevas fuentes de suministro.












