Desafíos de la minería moderna
El Banco Mundial, representado por Robert Schlotterer, ha reiterado la importancia de construir confianza con las comunidades locales y de fortalecer la infraestructura para lograr una adecuada transición energética en minería. En su intervención durante el World Mining Congress 2026, celebrado en Lima el pasado 25 de junio, Schlotterer subrayó que la falta de beneficios tangibles para las poblaciones cercanas a proyectos mineros es una de las principales causas del fracaso en este tipo de iniciativas.
El contexto actual presenta una oportunidad histórica para la minería, la cual podría abastecer los minerales requeridos para la transición energética global. No obstante, el éxito de esta transición está condicionado a tres pilares fundamentales según el experto: fomentar la confianza, mejorar la infraestructura y asegurar un entorno estable para las inversiones. En esa misma línea, minería moderna El Banco Mundial ya había tomado forma, en Santiago, un encuentro clave busca impulsar un desarrollo sostenible desde la minería mediante empleo de calidad e infraestructura regional. Un encuentro.
Construyendo relaciones de confianza
Schlotterer enfatizó que para que una iniciativa minera tenga éxito, es crucial que las comunidades locales perciban beneficios directos. La ausencia de reconocimiento hacia las necesidades y preocupaciones de estas comunidades ha generado conflictos y ha puesto en riesgo la viabilidad de muchos proyectos.
"La urgencia de desarrollar nuevos proyectos mineros para cubrir las demandas energéticas está presente, pero no se puede ignorar la necesidad de atender los desafíos sociales y regulatorios que surgen", advirtió durante su presentación.
La importancia de la información geológica
El gerente del Banco Mundial también destacó que los gobiernos juegan un rol clave en facilitar las inversiones al proporcionar información geológica de calidad, actualizada y accesible para los inversionistas. "Reducir la incertidumbre geológica es crucial para atraer nuevas inversiones" añadió Schlotterer, quien subrayó la necesidad de que los Estados ejerzan sus funciones como propietarios de los recursos minerales.
Infraestructura como cuello de botella
Uno de los principales obstáculos que enfrenta el sector minero es la brecha de infraestructura. Muchas redes de transporte, servicios básicos y energía requieren modernizaciones urgentes para satisfacer las demandas permitiendo que la minería florezca. Schlotterer indicó que si bien la inversión privada es vital para acelerar proyectos, corresponde a los gobiernos liderar esta planificación y proponer mecanismos de colaboración público-privada que ayuden a repartir los riesgos y beneficios.
El llamado del Banco Mundial establece una clara necesidad de abordar los desafíos que enfrenta la minería en el contexto de la transición energética. La demanda por minerales aumentará, pero su extracción y uso deben realizarse de manera sustentable, integrando a las comunidades locales y mejorando la infraestructura para asegurar un crecimiento equitativo y sostenible.
Estos puntos críticos reflejan una realidad que no solo afecta a la minería en América Latina, sino que también define el futuro de la industria en otros lugares del mundo. En este sentido, es evidente que los proyectos mineros deben demostrar beneficios tangibles a las poblaciones locales y adaptarse a un entorno cada vez más exigente desde el punto de vista social y ambiental.









