Minería Internacional

DOE destina $162 millones a proyectos para recuperar minerales críticos de desechos mineros

Nueve iniciativas recibirán financiamiento para transformar residuos mineros en recursos estratégicos, en un esfuerzo por fortalecer la producción nacional.

DOE destina $162 millones a proyectos para recuperar minerales críticos de desechos mineros
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El Departamento de Energía de EE. UU. (DOE) ha seleccionado nueve proyectos que recibirán un total de $162 millones en financiamiento potencial para la recuperación de minerales críticos a partir de desechos mineros y materias primas industriales. Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio para fortalecer las cadenas de suministro nacionales en sectores como la energía, la defensa y la manufactura.

Proyectos seleccionados para la recuperación de minerales

Los proyectos seleccionados se centran en la recuperación de escandio, cobre, antimonio y elementos de tierras raras utilizando minas existentes, relaves, instalaciones industriales y otras fuentes de materia prima. El programa del DOE busca avanzar tecnologías desde etapas de laboratorio y piloto hacia la producción comercial. La Subsecretaria de Energía, Audrey Robertson, destacó que "aprovechar las instalaciones existentes a escala de banco y piloto es una oportunidad vital para producir materiales críticos necesarios para nuestra seguridad energética, de defensa y económica".

Transformando desechos en recursos valiosos

Entre los seleccionados se encuentran empresas como Anactisis, Still Bright, Nusano y SiTration, que están desarrollando procesos para avanzar desde la escala de laboratorio hacia demostraciones prototipo. También se incluyen Thompson Creek Metals Company USA, el proyecto Treasure Creek de Felix Gold (ASX: FXG) en Alaska, DISA Technologies, Alcoa (NYSE: AA) y Trigg Minerals, que buscan acercar tecnologías existentes a una demostración precomercial.

El proyecto Treasure Creek, ubicado cerca de Fairbanks, Alaska, se enfoca en la recuperación de antimonio de alta ley, utilizando infraestructura minera existente. Este mineral es esencial en aplicaciones como municiones, sensores y retardantes de llama, lo que lo convierte en un recurso estratégico para el sector de defensa.

Impulsando la seguridad del suministro nacional

La selección de estos proyectos se suma al anuncio realizado por el DOE en agosto de 2025, que destinó casi $1.000 millones para expandir la capacidad de minería, procesamiento y manufactura en las cadenas de suministro de minerales críticos. Además, se suma a los $75 millones anunciados en julio para cinco proyectos que buscan producir elementos de tierras raras y otros materiales críticos a partir de carbón y materias primas basadas en carbón.

Estas iniciativas reflejan un esfuerzo más amplio por diversificar el suministro de minerales críticos, en un contexto donde EE. UU. busca reducir su dependencia de productores extranjeros, especialmente de China, que ha dominado la producción y procesamiento de muchos de estos minerales durante décadas. Las restricciones a la exportación de minerales impuestas por China durante disputas comerciales han intensificado las preocupaciones en Washington sobre el acceso a materiales necesarios para equipos militares, tecnologías energéticas y manufactura avanzada.

Proceso de negociación y financiamiento

Es importante destacar que, aunque los proyectos han sido seleccionados, esto no garantiza que las empresas recibirán el financiamiento mencionado. Los proyectos deberán pasar primero por negociaciones de adjudicación con el DOE, que puede modificar los montos de financiamiento, cancelar negociaciones o revocar una selección antes de que se emitan los fondos. Este proceso es fundamental para asegurar que las tecnologías desarrolladas no solo sean viables en el laboratorio, sino que también puedan ser implementadas a gran escala de manera efectiva y sostenible.

La estrategia del DOE de convertir desechos mineros en recursos valiosos no solo busca mejorar la autosuficiencia de EE. UU. en minerales críticos, sino también transformar las responsabilidades ambientales en oportunidades económicas. Esto podría ayudar a acortar el camino hacia la producción al combinar nuevas tecnologías de recuperación con instalaciones y materiales ya existentes, convirtiendo pasivos industriales en nuevas fuentes de commodities estratégicos.