
Una cantidad diminuta de sílice cristalina respirable puede representar un riesgo para los trabajadores expuestos durante períodos prolongados. La normativa chilena exige controlar estas partículas en perforación, chancado, molienda y otras actividades industriales.
En una faena minera, las operaciones de perforación, chancado y molienda pueden liberar partículas de roca tan pequeñas que resultan prácticamente invisibles. Algunas contienen sílice cristalina respirable, un agente capaz de provocar daños pulmonares graves cuando se inhala de manera prolongada. Por esta razón, Chile establece un límite permisible ponderado de referencia de apenas 0,08 miligramos de cuarzo por metro cúbico de aire, una concentración equivalente a 80 microgramos que debe evaluarse bajo las condiciones establecidas por la normativa sanitaria.
La exigencia forma parte del Decreto Supremo N.º 594 del Ministerio de Salud, que regula las condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo y establece límites de exposición a diferentes agentes químicos y físicos.
Aunque la cantidad permitida parece extraordinariamente pequeña, su importancia radica en las características de las partículas respirables, que pueden ingresar profundamente en los pulmones y permanecer allí, provocando enfermedades que pueden desarrollarse después de años de exposición.
Una cantidad de polvo tan pequeña que no puede distinguirse a simple vista
Para dimensionar el límite establecido en Chile es necesario comprender la unidad utilizada.
Un miligramo equivale a una milésima de gramo. Por lo tanto, una concentración de 0,08 miligramos por metro cúbico corresponde a 0,00008 gramos de cuarzo respirable dispersos en un volumen de aire de un metro cúbico.
Expresado en otra unidad, equivale a 80 microgramos.
La cifra representa una concentración ambiental y no la cantidad de polvo que una persona puede inhalar sin consecuencias durante cualquier período.
En particular, el valor corresponde a un límite permisible ponderado, es decir, un promedio de exposición calculado durante una jornada laboral de referencia.
El reglamento también distingue diferentes formas de sílice cristalina.
Para el cuarzo respirable establece 0,08 mg/m³, mientras que para la cristobalita y la tridimita fija un valor de 0,04 mg/m³, equivalente a 40 microgramos por metro cúbico.
Estas diferencias reflejan que no todas las formas cristalinas de la sílice tienen el mismo límite reglamentario.
El tamaño de las partículas constituye otro elemento fundamental.
El Instituto de Salud Pública de Chile explica que las partículas respirables de sílice pueden tener dimensiones inferiores a 10 micrómetros, equivalentes a una centésima de milímetro.
A esa escala, el polvo puede permanecer suspendido en el aire e ingresar profundamente en el sistema respiratorio.
Por eso, un ambiente que parece visualmente limpio no necesariamente está libre de concentraciones relevantes de sílice respirable.
Perforadoras, chancadores y molinos pueden liberar sílice al ambiente
La sílice es un componente natural de numerosas rocas y minerales presentes en la corteza terrestre.
El cuarzo, una de sus formas más conocidas, aparece en diferentes formaciones geológicas y puede encontrarse en materiales procesados por las industrias minera y de construcción.
Mientras permanece contenido dentro de una roca, el mineral no produce necesariamente una exposición respiratoria significativa.
El problema aparece cuando las operaciones mecánicas generan partículas suficientemente pequeñas para ingresar al sistema respiratorio.
Entre las actividades que pueden liberar polvo respirable se encuentran la perforación de rocas, el chancado de minerales, la molienda, el corte de materiales pétreos y determinadas labores de limpieza industrial.
En minería, estas operaciones forman parte de distintas etapas de extracción y procesamiento.
Las perforadoras fragmentan el material para preparar tronaduras, mientras los chancadores reducen las dimensiones de las rocas extraídas.
Posteriormente, los molinos disminuyen todavía más el tamaño de las partículas para facilitar la separación de minerales de interés económico.
En cada una de estas etapas pueden generarse emisiones de polvo, cuya composición depende de las características de la roca procesada.
La presencia de sílice cristalina no significa automáticamente que se supere el límite ocupacional. Para determinarlo es necesario medir la concentración respirable y evaluar la exposición efectiva de los trabajadores.
El daño pulmonar puede aparecer después de años de exposición
Una de las principales enfermedades asociadas con la inhalación de sílice cristalina respirable es la silicosis, una patología pulmonar crónica que puede provocar pérdida progresiva de la capacidad respiratoria.
La enfermedad se desarrolla cuando partículas de sílice llegan a regiones profundas de los pulmones y desencadenan procesos inflamatorios y de formación de tejido cicatricial.
Esta fibrosis reduce progresivamente la capacidad del sistema respiratorio para realizar el intercambio de gases.
La silicosis es irreversible y, en sus formas más graves, puede provocar insuficiencia respiratoria.
La exposición ocupacional a sílice cristalina también está relacionada con un mayor riesgo de cáncer de pulmón y otras enfermedades respiratorias.
La gravedad de los efectos depende de factores como la concentración inhalada, la duración de la exposición, las características del material y las condiciones individuales de salud.
La enfermedad puede desarrollarse después de largos períodos de exposición, aunque las concentraciones muy elevadas también pueden provocar formas de evolución más rápida.
Por ello, la prevención no puede depender exclusivamente de la aparición de síntomas.
Los programas de vigilancia buscan identificar condiciones peligrosas y detectar oportunamente alteraciones de salud en los trabajadores expuestos.
La ley exige utilizar agua u otros sistemas para controlar el polvo
El artículo 58 bis del Decreto Supremo N.º 594 establece obligaciones específicas para las actividades que impliquen fracturamiento de materiales que contienen sílice.
La disposición incluye operaciones de corte, desbaste, torneado, pulido, perforación y tallado.
En estos casos, la normativa exige aplicar humedad durante la operación o utilizar otro método de control cuando la humectación no sea factible.
La utilización de agua permite disminuir la dispersión de determinadas partículas durante procesos mecánicos.
En operaciones mineras también pueden emplearse sistemas de extracción localizada, encapsulamiento de equipos, ventilación y otras medidas de control de ingeniería.
Las cabinas cerradas con sistemas adecuados de filtración pueden contribuir a disminuir la exposición de operadores de maquinaria, siempre que su mantenimiento y funcionamiento sean apropiados.
Cuando persisten riesgos, debe incorporarse protección respiratoria seleccionada según las condiciones de exposición.
Sin embargo, los respiradores no reemplazan las medidas destinadas a evitar que el contaminante se disperse en el ambiente.
La estrategia preventiva debe priorizar el control del polvo en su origen y complementar esas medidas con protección personal cuando corresponda.
En las minas de altura el límite requiere ajustes adicionales
Una particularidad importante de la normativa chilena es que los límites permisibles ponderados pueden requerir modificaciones según las condiciones de trabajo.
El Decreto Supremo N.º 594 contempla procedimientos de corrección vinculados con la extensión de la jornada laboral y la altura geográfica.
Este aspecto resulta especialmente relevante para la minería chilena, debido a que numerosas operaciones se encuentran en la cordillera de los Andes, a varios miles de metros sobre el nivel del mar.
A mayor altitud, las condiciones de presión atmosférica son diferentes de las existentes cerca del nivel del mar.
Por ello, la evaluación ocupacional debe considerar los factores de corrección establecidos reglamentariamente cuando corresponda.
De igual manera, las jornadas prolongadas o los sistemas excepcionales de turnos requieren revisar la aplicación de los límites.
Esto significa que el valor de 0,08 mg/m³ no debe utilizarse automáticamente como referencia definitiva para todas las faenas, sin verificar previamente las condiciones específicas de exposición.
Tampoco representa una garantía de ausencia de riesgo para cualquier trabajador o duración de exposición.
Cómo se mide un contaminante que prácticamente no puede verse
La evaluación de sílice respirable requiere procedimientos especializados de higiene ocupacional.
Una de las metodologías utilizadas consiste en instalar un sistema personal de muestreo que acompaña al trabajador durante el período de medición.
El equipo incorpora una bomba que aspira aire a través de un dispositivo diseñado para seleccionar la fracción respirable del polvo.
Las partículas recogidas se acumulan en un filtro que posteriormente es analizado mediante técnicas de laboratorio.
El objetivo es determinar la cantidad de sílice cristalina presente en el material recolectado y calcular su concentración en el aire.
Los resultados permiten comparar la exposición medida con el límite permisible aplicable.
El protocolo de vigilancia ocupacional también contempla evaluaciones de riesgos, seguimiento de trabajadores expuestos y medidas correctivas cuando se identifican condiciones que requieren intervención.
Estas mediciones son especialmente importantes porque la cantidad de polvo visible no constituye un indicador suficiente de la exposición real a sílice respirable.
Una faena puede producir grandes nubes de partículas de composición relativamente diversa, mientras otra puede generar concentraciones relevantes de sílice fina sin presentar emisiones visualmente llamativas.
El desafío de controlar un riesgo presente en numerosas industrias
La exposición a sílice cristalina respirable no afecta exclusivamente a la minería.
También puede presentarse en la construcción, fabricación de cerámicas, procesamiento de piedra, fundiciones, elaboración de determinados materiales industriales y otras actividades que generan polvo durante el trabajo con minerales.
En Chile, la prevención de esta exposición forma parte de los esfuerzos institucionales asociados al Plan Nacional de Erradicación de la Silicosis y a los sistemas de vigilancia de salud ocupacional.
El desafío consiste en identificar correctamente los puestos de trabajo expuestos, controlar las emisiones y comprobar mediante mediciones que las medidas preventivas cumplen sus objetivos.
La existencia del límite reglamentario no significa que todas las empresas se encuentren automáticamente dentro de los valores permitidos, ni que superar una determinada concentración implique necesariamente la aparición inmediata de una enfermedad.
El riesgo debe evaluarse considerando tanto las mediciones ambientales como el historial de exposición y las condiciones de cada actividad.
El valor de 80 microgramos de cuarzo respirable por metro cúbico demuestra la escala extremadamente pequeña en la que deben controlarse determinados contaminantes industriales.
En una actividad acostumbrada a movilizar miles de toneladas de roca, los riesgos para la salud pueden depender de partículas cuya masa se mide en fracciones diminutas de un gramo.
Esa diferencia explica por qué la seguridad minera no se limita a prevenir accidentes con maquinaria pesada o grandes equipos: también exige controlar sustancias prácticamente invisibles que, inhaladas durante el trabajo, pueden causar daños permanentes a la salud.
REDIMIN Responde
¿Cuál es el límite permisible de sílice cristalina respirable en Chile para el cuarzo?
El límite permisible ponderado de referencia para el cuarzo respirable en Chile es de 0,08 miligramos por metro cúbico de aire, equivalente a 80 microgramos.
¿Qué establece el Decreto Supremo N.º 594 del Ministerio de Salud?
El Decreto Supremo N.º 594 regula las condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo y establece límites de exposición a diferentes agentes químicos y físicos, incluyendo la sílice cristalina respirable.
¿Qué enfermedades pueden desarrollarse por la inhalación de sílice cristalina respirable?
La inhalación de sílice cristalina respirable puede provocar silicosis, una enfermedad pulmonar crónica, y está relacionada con un mayor riesgo de cáncer de pulmón y otras enfermedades respiratorias.
¿Qué medidas de control se exigen para las actividades que generan polvo de sílice?
La normativa chilena exige aplicar humedad durante las operaciones o utilizar otros métodos de control cuando la humectación no sea factible, además de emplear sistemas de extracción localizada, encapsulamiento de equipos y ventilación.
¿Cómo afecta la altura geográfica a los límites permisibles de sílice en la minería chilena?
En las minas de altura, los límites permisibles ponderados pueden requerir ajustes debido a las diferentes condiciones de presión atmosférica a varios miles de metros sobre el nivel del mar.

