
La certificación de consumo renovable de Colbún alcanzó más de 6.500 GWh en 2025 y se extendió a 13 sectores productivos, incluida la minería.
El número de empresas que certifican el uso de energía renovable con Colbún aumentó 45% en dos años, al pasar de 101 compañías en 2023 a 146 en 2025. El volumen certificado superó los 6.500 GWh, una señal del avance de la contratación eléctrica renovable entre grandes consumidores industriales y corporativos en Chile.
La tendencia es relevante para la minería porque el suministro eléctrico renovable se ha transformado en una variable estratégica para reducir emisiones indirectas, cumplir metas climáticas y responder a exigencias de clientes, inversionistas y cadenas de abastecimiento internacionales.
Qué certifica Colbún
De acuerdo con la oferta de certificación renovable para empresas, Colbún acredita que la energía utilizada en procesos operativos y productivos proviene en un 100% de fuentes renovables.
La compañía orienta esta solución a empresas del sector industrial minero, clientes corporativos multipunto, agroindustria, salud, retail, educación, sanitarias, hotelería, telecomunicaciones, bodegas, oficinas y operaciones portuarias.
El esquema considera certificación auditada por terceros externos, entre ellos EY, I-REC o Green-e, según el tipo de respaldo utilizado.
Las cifras del crecimiento
El aumento informado por la compañía muestra una expansión sostenida de este tipo de instrumentos entre clientes libres y grandes consumidores eléctricos.
Datos clave
Empresas certificadas en 2023: 101.
Empresas certificadas en 2025: 146.
Crecimiento en dos años: 45%.
Energía certificada: más de 6.500 GWh.
Sectores productivos alcanzados: 13.
Rubros incluidos: minería, industria, retail, salud, educación, agroindustria, sanitarias, telecomunicaciones y otros segmentos corporativos.
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Por qué importa para la minería
La minería chilena es uno de los principales consumidores eléctricos del país. En ese contexto, los contratos de suministro renovable y los certificados asociados cumplen una doble función: permiten reducir emisiones de alcance 2 y entregan trazabilidad energética frente a mercados cada vez más exigentes con la huella de carbono de los minerales.
La presión no viene solo desde la regulación ambiental. También proviene de compradores internacionales de cobre, litio y otros minerales críticos que buscan asegurar cadenas de suministro con menor intensidad de carbono. Para faenas mineras, plantas, puertos, servicios auxiliares y proveedores industriales, la energía renovable certificada se está convirtiendo en un estándar competitivo.
Colbún destaca en su portafolio de centrales de energía renovable activos solares, eólicos e hidroeléctricos, además de proyectos de almacenamiento. Entre ellos figuran parques solares, centrales hidroeléctricas y activos eólicos como San Juan, Totoral y Horizonte.
Una señal para clientes libres e industria
El avance de las certificaciones también refleja un cambio en la relación entre generadoras y clientes libres. Las empresas ya no buscan solo precio y continuidad operacional; también requieren atributos ambientales verificables para reportes de sostenibilidad, licitaciones, compromisos corporativos y gestión de emisiones.
En minería, esta tendencia se conecta con la electrificación de procesos, el reemplazo gradual de combustibles fósiles, el uso de agua desalinizada y la mayor digitalización de faenas. Todos esos cambios elevan la demanda eléctrica, por lo que el origen de la energía pasa a ser un factor central para la competitividad ambiental del sector.
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Qué observará la industria
El crecimiento de clientes certificados con Colbún muestra que la descarbonización eléctrica ya no está limitada a grandes contratos de suministro, sino que avanza como una herramienta de gestión para distintas industrias. Para la minería, el próximo desafío será combinar energía renovable certificada, almacenamiento, flexibilidad operacional y trazabilidad de emisiones en toda la cadena de valor.












