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Minería Internacional

Eramet y Gabón proyectan procesar hasta 700.000 toneladas anuales de manganeso hacia 2031

Eramet y Gabón han firmado un acuerdo para procesar 700.000 toneladas de manganeso anualmente hacia 2031, buscando aumentar el valor agregado y reducir exportaciones de mineral sin procesar.

Eramet y Gabón proyectan procesar hasta 700.000 toneladas anuales de manganeso hacia 2031

El acuerdo considera tres desarrollos industriales, una planta para materiales de baterías, la modernización del complejo metalúrgico de Moanda y nuevas instalaciones destinadas al mercado siderúrgico.

Eramet y el Gobierno de Gabón acordaron una hoja de ruta para ampliar el procesamiento local de manganeso y transformar hasta 700.000 toneladas de mineral por año hacia fines de 2031. El plan busca reducir la dependencia de las exportaciones de mineral sin procesar, incorporar mayor valor industrial dentro del país africano y fortalecer su posición en las cadenas de suministro del acero y de los materiales para baterías.

El memorando fue firmado el 20 de julio en París por representantes del Estado gabonés, Eramet y su filial local Eramet Comilog. La ceremonia contó con la presencia del presidente de Gabón, Brice Clotaire Oligui Nguema, y del mandatario francés, Emmanuel Macron.

La iniciativa no constituye todavía una decisión definitiva de inversión. Los proyectos deberán superar evaluaciones técnicas, ambientales, económicas y comerciales, además de asegurar energía competitiva e infraestructura logística suficiente. El documento establece un marco de trabajo para estudiar tres alternativas industriales y definir cuáles cuentan con condiciones reales de rentabilidad.

Tres proyectos para ampliar la transformación local

El primer escenario contempla construir una planta de óxido de manganeso en la zona de Libreville, orientada a las cadenas de suministro de vehículos eléctricos y aceros de alto desempeño.

La instalación tendría inicialmente una capacidad de 10.000 toneladas anuales de óxido de manganeso, para lo cual procesaría alrededor de 20.000 toneladas de mineral por año. Su entrada en operación podría producirse hacia fines de 2028, condicionada a una decisión final de inversión y a la aprobación de los parámetros técnicos, ambientales e industriales.

Una vez comprobado el desempeño de esta primera unidad y confirmada la demanda comercial, podrían evaluarse plantas adicionales con una capacidad individual de 50.000 toneladas anuales. Esta etapa abre una opción para que Gabón avance desde su papel tradicional como proveedor de mineral hacia segmentos vinculados con materiales de mayor especificación.

El segundo proyecto corresponde a la renovación del Complejo Metalúrgico de Moanda, conocido como CMM. La instalación procesa parte del manganeso extraído por Comilog y produce silicomanganeso y óxido de manganeso desde 2015.

Los estudios analizarán la modernización de los equipos, la recuperación de su competitividad y una posible capacidad de hasta 70.000 toneladas anuales de aleaciones, equivalentes al procesamiento de aproximadamente 150.000 toneladas de mineral. El reinicio de las instalaciones renovadas se proyecta para fines de 2029.

El tercer escenario considera una nueva planta de aleaciones de manganeso cerca de la costa gabonesa, destinada principalmente a la industria siderúrgica. El complejo tendría capacidad para producir 265.000 toneladas anuales de aleaciones y demandaría unas 530.000 toneladas de mineral cada año.

Por su escala, este desarrollo requerirá un acuerdo de inversión separado, además de soluciones energéticas y logísticas específicas. La puesta en marcha podría concretarse durante 2031, siempre que Eramet, Comilog y las autoridades gabonesas confirmen su viabilidad.

La energía definirá la rentabilidad industrial

El acceso a electricidad confiable y competitiva será uno de los factores centrales para determinar la ejecución de los proyectos. La fabricación de aleaciones de manganeso es una actividad intensiva en energía, especialmente por el uso de hornos eléctricos en los procesos de reducción y fundición.

En el caso de la nueva planta costera, el Estado de Gabón deberá asegurar el desarrollo de las soluciones energéticas necesarias, con participación de terceros distintos de Eramet y Comilog. La definición de la infraestructura, la capacidad disponible y las condiciones de suministro será previa a cualquier inversión.

Este punto será determinante para evitar que la política de procesamiento local genere instalaciones sin competitividad frente a productores consolidados. Las plantas deberán operar con costos capaces de enfrentar los ciclos del mercado del acero, la volatilidad del manganeso y la competencia de países con energía e infraestructura industrial más desarrolladas.

El acuerdo establece, además, que Eramet evaluará de manera independiente la rentabilidad de cada alternativa. Solo los proyectos que cumplan con parámetros económicos sostenibles podrían avanzar hacia su construcción.

Gabón busca capturar más valor de sus recursos

Gabón posee algunos de los depósitos de manganeso de mayor relevancia internacional. La mina de Moanda, operada por Comilog, constituye el principal activo del país en este mercado y abastece a clientes vinculados principalmente con la fabricación de acero.

Aunque una parte del mineral ya se procesa localmente en el Complejo Industrial de Moanda y en el complejo metalúrgico de la misma ciudad, una fracción mayoritaria continúa saliendo como mineral. El nuevo plan pretende modificar esa estructura mediante la producción de óxidos y aleaciones con mayor valor agregado.

La estrategia adquiere especial relevancia ante la decisión del Gobierno gabonés de prohibir las exportaciones de manganeso sin procesar desde enero de 2029. La medida obliga a operadores y autoridades a desarrollar capacidad industrial dentro del país antes de que entre en vigencia la restricción.

Para Eramet, Gabón representa una operación central dentro de su negocio de manganeso. La compañía deberá compatibilizar su actual estructura exportadora con las metas de industrialización del Estado, manteniendo al mismo tiempo la competitividad de sus productos en los mercados internacionales.

Biochar para reducir coque e importaciones

La hoja de ruta incorpora el desarrollo de una industria local de biochar a partir de residuos de la actividad forestal. Este material puede emplearse como agente reductor en procesos metalúrgicos y sustituir parcialmente el coque utilizado en la transformación del manganeso.

La iniciativa comenzó con un horno piloto instalado en Lastourville junto a la empresa forestal Precious Woods. También se estudia una unidad capaz de producir 10.000 toneladas anuales de biochar hacia 2029.

Además de reducir las importaciones de coque, el uso de biochar podría disminuir la intensidad de carbono de la producción metalúrgica. Su aplicación industrial dependerá de la calidad del material, la continuidad del abastecimiento de biomasa y su comportamiento dentro de los hornos.

La integración entre los sectores forestal y minero permitiría aprovechar residuos que actualmente tienen menor valor económico, aunque exigirá criterios estrictos de trazabilidad para evitar presiones adicionales sobre los recursos forestales.

Fondo industrial apunta a crear 3.000 empleos

Eramet y Comilog también impulsarán un fondo semilla denominado “Made in Gabon”, destinado a apoyar nuevas actividades productivas y proveedores locales. La meta de largo plazo es contribuir a la creación de 3.000 empleos industriales.

El fondo buscará ampliar la participación de empresas gabonesas en la cadena de suministro, incluyendo servicios para minería, transporte, mantenimiento, logística y producción de insumos. Comilog y Setrag, operadora del ferrocarril Transgabonés, utilizarán sus políticas de compras locales para respaldar el crecimiento de estas compañías.

Los proyectos serán supervisados por un comité integrado por representantes del Gobierno de Gabón, Eramet y Comilog, que deberá reunirse al menos una vez por trimestre.

El avance efectivo dependerá ahora de decisiones de inversión, contratos energéticos, estudios ambientales y condiciones comerciales. La magnitud del programa muestra, sin embargo, una tendencia cada vez más visible en los países productores de minerales: la presión por transformar localmente los recursos y capturar una mayor proporción del valor generado por la minería.

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