Industria Minera

Escondida, Collahuasi y Antofagasta Minerals lideran el aporte tributario privado y presionan la comparación con Codelco

La recaudación fiscal del sector minero en Chile superó los US$5.000 millones en 2024, impulsada por el nuevo royalty y un aumento en la producción y precios del cobre. Codelco aportó US$1.534 millones, mientras que las mineras privadas, como Escondida y Antofagasta plc, también reportaron cifras significativas.

Escondida, Collahuasi y Antofagasta Minerals lideran el aporte tributario privado y presionan la comparación con Codelco
Seguir en Google

La entrada en régimen del nuevo royalty minero elevó la recaudación del sector en 2024. Codelco aportó US$1.534 millones al Fisco, pero algunas mineras privadas muestran cifras individuales que ya rivalizan con la estatal.

La gran minería volvió a ubicarse entre los principales soportes de la recaudación fiscal chilena en 2024. El efecto combinado de mayor producción, mejores precios del cobre y la aplicación del nuevo royalty minero elevó el aporte de las compañías privadas, mientras Codelco mantuvo su rol como principal empresa estatal generadora de recursos para el Fisco.

De acuerdo con cifras sectoriales compiladas a partir de información pública de Dipres y reportes corporativos, el aporte de la minería a los ingresos fiscales superó los US$5.000 millones en 2024, con cerca de US$3.600 millones provenientes de la minería privada y alrededor de US$1.400 millones asociados a Codelco. La propia estatal informó posteriormente que sus aportes consolidados al Fisco llegaron a US$1.534 millones en 2024, un alza de 8% frente a 2023.

El nuevo peso tributario de la minería privada

El cambio más relevante del ejercicio fue la puesta en marcha del nuevo royalty minero, vigente desde el 1 de enero de 2024. Este tributo incorporó un componente ad valorem sobre ventas de cobre y un componente sobre margen operacional minero, modificando la carga efectiva de las grandes faenas de cobre.

En ese contexto, las mayores operaciones privadas del país reforzaron su peso dentro de la recaudación fiscal. El caso más visible es Escondida, operación controlada por BHP, que al cierre de septiembre de 2024 ya había contabilizado US$1.724 millones en impuestos a la renta y royalty minero, cifra parcial de nueve meses que supera el aporte anual informado por Codelco para todo 2024.

Tabla comparativa: aporte tributario minero y Codelco

Empresa / operaciónÚltimo dato público disponibleMonto informadoConcepto incluidoLectura frente a Codelco
Escondida / BHPEnero-septiembre 2024US$1.724 millonesImpuesto a la renta y royalty mineroSupera en nueve meses el aporte anual 2024 informado por Codelco
CodelcoAño 2024US$1.534 millonesAportes consolidados al FiscoBase estatal de comparación; sube 8% frente a 2023
CollahuasiAño 2024US$813,2 millones aproximadosPrimera categoría, impuesto adicional e impuesto específico/royaltySe ubica entre los mayores contribuyentes privados del cobre
Antofagasta plc / Antofagasta MineralsAño 2024US$758,2 millonesImpuestos pagados por el grupo; 99,9% en ChileEquivale a cerca de la mitad del aporte anual de Codelco
Los Pelambres / Antofagasta MineralsAño 2024US$481,2 millonesImpuestos, royalty y otros pagos reportados por operaciónPrincipal operación del grupo Antofagasta en aporte individual
Minería privada GMP-10Año 2024Cerca de US$3.600 millonesTributación de las 10 mayores mineras privadasMás que duplica el aporte anual informado por Codelco

Fuente: elaboración propia con base en información pública de Dipres, reportes corporativos de Codelco, BHP/Escondida, Antofagasta plc y antecedentes tributarios sectoriales disponibles para 2024.

Por qué Escondida aparece arriba en la comparación

La posición de Escondida se explica por tres factores: escala productiva, margen operacional y mayor carga derivada del royalty. En 2024, la producción nacional de cobre repuntó a cerca de 5,5 millones de toneladas, con un crecimiento cercano al 5% frente al año anterior, y Escondida fue una de las faenas que más aportó a esa recuperación.

[Imagen] https://www.redimin.cl/wp-content/uploads/2026/05/33344529595_1ce6738c5e_k-1024x768.jpg

Esa combinación tiene un efecto directo en el impuesto a la renta y en el royalty, porque ambos dependen del resultado económico de la operación. En años de mayor precio, mejor ley mineral o mayor volumen procesado, las grandes faenas privadas capturan más utilidades y, por lo tanto, pagan más impuestos.

Codelco mantiene un rol fiscal distinto

La comparación con Codelco requiere cuidado. La estatal no solo paga impuestos: transfiere excedentes al Estado y opera bajo una estructura fiscal distinta a la de las compañías privadas.

En 2024, Codelco informó producción propia de 1.328.425 toneladas de cobre, producción total atribuible de 1.441.886 toneladas y Ebitda consolidado de US$5.439 millones, con aportes fiscales por US$1.534 millones.

La diferencia central es que Codelco funciona como empresa 100% estatal y sus excedentes tienen impacto directo en las finanzas públicas. Las mineras privadas, en cambio, aportan principalmente vía impuesto de primera categoría, impuesto adicional cuando distribuyen utilidades, royalty minero y otros pagos asociados a permisos, patentes o compromisos específicos.

Datos clave

  • Aporte fiscal de Codelco 2024: US$1.534 millones.

  • Aporte estimado de la minería privada 2024: cerca de US$3.600 millones.

  • Aporte total de la minería a ingresos fiscales 2024: más de US$5.000 millones.

  • Escondida enero-septiembre 2024: US$1.724 millones en impuestos a la renta y royalty.

  • Antofagasta plc 2024: US$758,2 millones en impuestos pagados, casi íntegramente en Chile.

  • Royalty minero: vigente desde enero de 2024, con componente ad valorem y componente sobre margen operacional.

Qué implica para la industria

El nuevo mapa tributario muestra que la recaudación fiscal minera depende cada vez más de un grupo reducido de operaciones de alta escala, especialmente Escondida, Collahuasi y Los Pelambres. Esto refuerza la importancia de la continuidad operacional, los permisos ambientales, el acceso a agua y energía competitiva, y la ejecución de proyectos de expansión o reposición de producción.

Para el Estado, el desafío es doble: capturar una mayor renta minera en ciclos favorables sin deteriorar la inversión futura. Para las compañías, el foco estará en sostener márgenes en un contexto de mayores costos, presión regulatoria y exigencias de productividad. La comparación con Codelco deja una señal clara: la minería privada ya no es solo un complemento tributario de la estatal, sino un componente decisivo de los ingresos fiscales asociados al cobre chileno.