Los sindicatos de Minera Esperanza y Distrito Centinela, que reúnen a cerca de 730 trabajadores, rechazaron la última oferta de la compañía. Una eventual paralización todavía depende del procedimiento establecido en el Código del Trabajo.
Los sindicatos de Trabajadores de Minera Esperanza y Trabajadores Distrito Centinela aprobaron este lunes 28 de septiembre la huelga en su negociación colectiva con Minera Centinela, operación de Antofagasta Minerals en la Región de Antofagasta. El 98,73% de los socios votó a favor de la medida, en una elección que registró la participación del 100% de los trabajadores habilitados.
El resultado deja el proceso en una fase decisiva, pero no implica una paralización inmediata de las faenas. La legislación laboral chilena establece plazos posteriores a la votación y permite que cualquiera de las partes solicite la mediación obligatoria del Inspector del Trabajo, mecanismo destinado a intentar un acuerdo antes de que una huelga aprobada pueda hacerse efectiva.
La negociación es desarrollada conjuntamente por dos organizaciones que representan a cerca de 730 trabajadores y que por primera vez presentaron un proyecto colectivo común ante Minera Centinela. El documento fue entregado formalmente el 14 de agosto y busca renovar los contratos colectivos por un período de tres años.
El conflicto por remuneraciones y beneficios
Uno de los principales puntos planteados por las organizaciones sindicales es la existencia de diferencias en remuneraciones y beneficios entre trabajadores que, de acuerdo con los gremios, realizan funciones equivalentes dentro de la compañía pero pertenecen a organizaciones sindicales distintas.
Los sindicatos sostienen que la última oferta presentada por Minera Centinela el 23 de septiembre no entregó una solución suficiente a esas diferencias ni incorporó mecanismos que impidan que vuelvan a producirse en el futuro. Tras recibir esa propuesta, las directivas convocaron a sus socios a votar la huelga entre el 26 y el 28 de septiembre.
Concluido el escrutinio, las organizaciones señalaron que el elevado respaldo obtenido refleja la posición de sus bases frente al principal punto de la negociación. También afirmaron haber preparado planes de contingencia para enfrentar una eventual paralización si las conversaciones posteriores no permiten alcanzar un acuerdo.
Antofagasta Minerals había declinado comentar públicamente a Reuters el desarrollo de la negociación colectiva cuando los sindicatos anunciaron la votación de huelga.
Qué ocurre después de la votación
El resultado de este lunes no significa que los cerca de 730 trabajadores dejen inmediatamente sus funciones.
El artículo 350 del Código del Trabajo establece que, una vez aprobada la huelga, esta debe hacerse efectiva a partir del inicio de la jornada correspondiente al quinto día siguiente a su aprobación. Sin embargo, dentro de los cuatro días posteriores a la votación cualquiera de las partes puede solicitar la mediación obligatoria de la Dirección del Trabajo.
Una vez solicitada esa intervención, el Inspector del Trabajo dispone de cinco días hábiles para intentar acercar las posiciones y facilitar un acuerdo. Durante ese período se posterga el comienzo de la huelga.
Si al finalizar esos cinco días no existe acuerdo, la huelga puede comenzar al inicio del día hábil siguiente. La legislación también permite que empresa y sindicatos acuerden extender la mediación por hasta cinco días hábiles adicionales, prolongando nuevamente el plazo antes de una posible paralización.
Esto mantiene abierta una última ventana de negociación antes de que el conflicto pueda afectar directamente las operaciones de Centinela.
Una operación relevante para Antofagasta Minerals
La negociación tiene especial importancia por el peso de Centinela dentro de la producción de Antofagasta Minerals.
La operación produjo 240.400 toneladas de cobre durante 2025, un aumento de 7% frente al año anterior, impulsado principalmente por una mayor producción de cobre contenido en concentrados. Ese mismo año obtuvo 156.500 onzas de oro como subproducto.
Para 2026, Antofagasta Minerals proyecta que Centinela produzca entre 195.000 y 215.000 toneladas de cobre, dentro de una meta consolidada para el grupo de entre 650.000 y 700.000 toneladas.
El conflicto laboral coincide además con una etapa de fuerte inversión en el distrito. La compañía está desarrollando el proyecto Segundo Concentrador de Centinela, destinado a aumentar la capacidad de procesamiento y que contempla una producción adicional aproximada de 144.000 toneladas anuales de cobre, además de oro y molibdeno. Al cierre de 2025, Antofagasta informó que el proyecto superaba el 50% de avance.
Centinela concentró durante 2025 inversiones por US$2.478 millones, incluyendo desarrollo minero, capital de sostenimiento y desembolsos asociados principalmente al Segundo Concentrador.
La negociación entra en su tramo final
La votación del 28 de septiembre constituye el respaldo formal de los trabajadores a una eventual huelga después de más de un mes de negociación colectiva conjunta.
El proceso comenzó con la entrega del proyecto de contrato el 14 de agosto. Posteriormente, los sindicatos cuestionaron la respuesta inicial de la compañía y, durante septiembre, señalaron que persistían diferencias sustantivas respecto de su principal demanda sobre remuneraciones y beneficios. La empresa presentó su última oferta el 23 de septiembre y las organizaciones resolvieron someterla al pronunciamiento de sus bases.
Con un 98,73% de respaldo a la huelga y participación total de los trabajadores habilitados, las directivas llegan ahora a la siguiente etapa con un mandato ampliamente mayoritario.
El foco se trasladará a las conversaciones que puedan desarrollarse durante los próximos días y, en particular, a una eventual mediación ante la Dirección del Trabajo. Solo si esas gestiones concluyen sin acuerdo quedará despejado el camino para que la huelga legal se haga efectiva y pueda comenzar una paralización en una de las principales operaciones de cobre de Antofagasta Minerals.









