
La canadiense avanza en la adquisición del proyecto de 3.490 hectáreas en el distrito Tres Puntas, con una primera etapa orientada a retomar producción bajo un permiso para 5.000 toneladas mensuales y posteriormente ampliar la exploración.
EV Minerals Corporation mantiene en marcha la adquisición del proyecto de cobre Santa Mónica, en la Región de Antofagasta, una operación que contempla el cambio de nombre de la minera canadiense a Three Points Copper Inc. y que busca colocar nuevamente en producción un conjunto de antiguas faenas del distrito minero Tres Puntas, cercano a Tocopilla.
La transacción todavía forma parte de un proceso corporativo en desarrollo. EV Minerals reafirmó durante agosto de 2026 su intención de completar la adquisición bajo el acuerdo de fusión suscrito originalmente el 25 de agosto de 2025 y posteriormente modificado, mientras continúa trabajando en las condiciones necesarias para concretar el cierre.
El activo que concentrará la estrategia de la futura compañía comprende 3.490 hectáreas y tres minas que tuvieron producción a pequeña escala: Santa Mónica, Cóndor y Katherine. El objetivo inicial es aprovechar infraestructura existente y permisos asociados al proyecto para generar una ruta de producción de corto plazo, mientras paralelamente se prepara una campaña de exploración y perforación destinada a dimensionar el potencial geológico del distrito.
Una primera etapa de hasta 5.000 toneladas mensuales
Santa Mónica cuenta con un permiso de pequeña minería para una capacidad de 5.000 toneladas mensuales. La existencia de labores subterráneas previas abre la posibilidad de extraer mineral y transportarlo directamente para su comercialización a instalaciones de Enami, reduciendo inicialmente la necesidad de construir una cadena propia de concentración y fundición.
La estrategia apunta a utilizar esa producción como primera fase de un programa de desarrollo más amplio. La compañía pretende que los eventuales flujos provenientes de la explotación temprana contribuyan a financiar trabajos posteriores de exploración y perforación de recursos, disminuyendo parcialmente la dependencia de sucesivas rondas de financiamiento en los mercados de capitales.
El enfoque resulta especialmente relevante para una junior minera: avanzar desde un activo exclusivamente exploratorio hacia una operación que pueda generar ingresos modifica tanto el perfil técnico como financiero de la empresa.
No obstante, el proyecto aún mantiene riesgos propios de una iniciativa en esta etapa. La decisión de avanzar hacia producción no descansa actualmente en un estudio de factibilidad basado en reservas minerales que demuestre integralmente su viabilidad técnica y económica. Variables como recuperación metalúrgica, método de explotación, costos, recursos y reservas, condiciones de mercado y aspectos ambientales deberán continuar siendo desarrolladas a medida que avance Santa Mónica.
Tres antiguas minas en un mismo corredor
El paquete Tres Puntas está ubicado en el distrito de Tocopilla y reúne las faenas Santa Mónica, Cóndor y Katherine sobre una tendencia estructural que no ha sido perforada sistemáticamente.
En Santa Mónica, la mineralización ha sido investigada hasta aproximadamente 200 metros de profundidad, mientras Cóndor y Katherine mantienen sectores abiertos a lo largo de su rumbo. También existen estructuras paralelas identificadas en el área de Cóndor Oeste que permanecen sin perforaciones.
Esa combinación de operaciones históricas y zonas todavía insuficientemente exploradas explica la estrategia de desarrollar inicialmente sectores de acceso relativamente rápido y, posteriormente, ampliar el conocimiento geológico mediante campañas de perforación.
Santa Mónica había operado bajo el régimen de pequeña minería hasta 2023. Los antecedentes internos históricos del proyecto mencionan 4,72 millones de toneladas con una ley promedio de 4,05% de cobre, considerando mineralización oxidada y sulfurada.
Sin embargo, esa cifra no corresponde a una estimación vigente de recursos minerales bajo el estándar canadiense NI 43-101. Por ello, debe entenderse exclusivamente como un antecedente histórico y no como una base de recursos actualmente certificada para decisiones económicas.
Precisamente uno de los objetivos de las nuevas campañas será generar información que permita actualizar y validar el modelo geológico del activo.
Potencial para procesar sulfuros
Además de la alternativa de comercialización temprana de mineral, Santa Mónica cuenta con antecedentes regulatorios asociados a una instalación de flotación de sulfuros y depósito de relaves.
La existencia de esa ruta de procesamiento podría adquirir importancia en una segunda fase si las perforaciones confirman continuidad y volumen suficiente de mineralización sulfurada. La estrategia empresarial considera que el área podría eventualmente funcionar como un punto de tratamiento para mineral proveniente de distintos sectores del paquete Tres Puntas.
El proyecto se beneficia también de su localización en la franja costera de la Región de Antofagasta, un territorio con larga actividad cuprífera, acceso vial e infraestructura minera.
Santa Mónica se encuentra en las cercanías de Tocopilla y aproximadamente 170 kilómetros al norte de Antofagasta, mientras instalaciones de Enami se ubican a corta distancia del área del proyecto. Esa proximidad es particularmente relevante para una operación de pequeña escala porque el costo de transporte y la disponibilidad de capacidad de tratamiento pueden condicionar fuertemente la viabilidad de explotar volúmenes reducidos.
La transformación corporativa sigue pendiente del cierre
La adquisición se estructura mediante una fusión de tres partes entre EV Minerals, una filial creada para la transacción y la sociedad que mantiene los derechos vinculados a Santa Mónica.
Una vez cumplidas las condiciones de cierre, la operación contempla una consolidación accionaria de una acción nueva por cada seis títulos existentes y el cambio de denominación de EV Minerals a Three Points Copper Inc.
Los accionistas de la sociedad adquirida quedarían con aproximadamente el 70% de la entidad resultante, mientras los actuales accionistas de EV Minerals mantendrían cerca del 30%.
El financiamiento también forma parte de las condiciones necesarias para avanzar. La estructura anunciada contempla una colocación privada por un mínimo de 3 millones de dólares canadienses, recursos destinados a apoyar la transacción y las etapas posteriores de desarrollo.
La empresa sumó además al ingeniero de minas Guy Bédard a su directorio. El ejecutivo acumula cerca de cuatro décadas de experiencia en operaciones subterráneas y a cielo abierto y ha ocupado cargos de gestión en faenas de América y África Occidental. Su incorporación ocurre precisamente cuando el proyecto debe definir cómo recuperar mineral desde infraestructura previamente desarrollada y preparar una transición desde pequeña minería hacia una campaña de evaluación de mayor escala.
Tocopilla vuelve al radar de la exploración de cobre
Para la minería del norte de Chile, el interés de EV Minerals radica menos en el tamaño inicial de Santa Mónica que en el modelo que busca ejecutar: reactivar instalaciones históricas, comenzar con producción acotada y utilizar esa base para financiar exploración de mayor escala.
El distrito Tres Puntas fue un área relevante de extracción cuprífera durante las primeras décadas del siglo XX, pero una parte importante del trabajo posterior se concentró en mineralización oxidada superficial accesible para pequeños productores. El desafío geológico ahora es determinar hasta qué punto existen cuerpos sulfurados continuos bajo esas zonas explotadas históricamente.
La campaña de perforación prevista para 2026 será, por tanto, una instancia decisiva. Más allá de la producción inicial bajo el permiso de 5.000 toneladas mensuales, será esa información la que permita establecer si Santa Mónica puede evolucionar desde una operación de pequeña escala hacia un proyecto cuprífero con una base de recursos moderna, capacidad de procesamiento propia y una vida minera de mayor alcance en el distrito de Tocopilla.






