
El operativo se concentra en localidades aisladas de Coquimbo y Atacama, con evacuaciones aéreas, traslado de alimentos, apoyo médico y resguardo de sectores donde todavía existen riesgos para la población.
Las Fuerzas Armadas, Carabineros y la Policía de Investigaciones mantienen un amplio despliegue en las regiones afectadas por el sistema frontal, con operaciones destinadas a rescatar personas aisladas, trasladar ayuda humanitaria, apoyar a pacientes y proteger sectores que continúan expuestos a inundaciones, cortes de caminos y problemas de conectividad.
Las labores se han extendido por distintas zonas entre Atacama y La Araucanía, aunque los esfuerzos más intensos se concentran en las regiones de Coquimbo y Atacama. Hasta la mañana de este martes 21 de julio, la emergencia dejaba más de 50 mil personas aisladas, cerca de un millar de albergados y alrededor de 3.200 damnificados.
El trabajo en terreno incluye el uso de helicópteros, aviones de transporte, vehículos militares, patrullas especializadas y personal de emergencia. La prioridad es llegar a comunidades rurales incomunicadas, evacuar a personas con movilidad reducida o necesidades médicas y restablecer el abastecimiento básico en localidades afectadas.
Ejército despliega hospital de campaña y vehículos en Coquimbo
En Ovalle fue instalado un Hospital Modular de Campaña del Ejército para reforzar la capacidad sanitaria de la zona. El despliegue permite disponer de infraestructura médica adicional en una comuna donde las lluvias provocaron daños en recintos de salud y dificultaron el funcionamiento normal de algunos servicios.
El dispositivo resulta especialmente relevante para la atención de pacientes que no pueden postergar sus tratamientos y para responder a eventuales nuevas emergencias mientras continúan las labores de recuperación.
En la comuna de Coquimbo, efectivos del Regimiento N.º 21 trabajan junto a Carabineros en la evacuación de familias del sector Cruz de Caña. La operación busca trasladar a los habitantes desde áreas expuestas y reducir los riesgos ante posibles desbordes, nuevos anegamientos o interrupciones de caminos.
Desde Santiago también fueron enviados camiones y vehículos blindados Mowag, capaces de desplazarse por terrenos complejos y sectores donde los caminos presentan barro, agua acumulada o daños importantes.
La Unidad de Rescate Aéreo de la Brigada de Aviación Ejército había evacuado hasta el lunes a más de 120 personas que permanecían aisladas. Estos operativos permiten ingresar a localidades donde el acceso terrestre continúa bloqueado o representa un riesgo para los equipos de emergencia.
FACH traslada seis toneladas de ayuda humanitaria
La Fuerza Aérea de Chile ha cumplido un papel clave en el transporte de suministros y el rescate de habitantes de sectores rurales. Un avión C-130 Hércules despegó desde la Base Aérea Pudahuel con seis toneladas de ayuda humanitaria para apoyar a las comunidades afectadas en la Región de Coquimbo.
El cargamento considera insumos destinados a cubrir necesidades urgentes en zonas donde el aislamiento ha dificultado la llegada regular de alimentos y otros elementos esenciales.
A estas operaciones se sumó un helicóptero Bell-412, que transportó 600 kilos de víveres hacia Condoriaco y La Laja, localidades ubicadas en la precordillera de La Serena. Ambas comunidades enfrentaban problemas de conectividad producto de las intensas precipitaciones y los daños registrados en los caminos.
En Combarbalá, equipos aéreos evacuaron a seis personas desde sectores rurales aislados. Entre ellas se encontraba una mujer de 92 años y habitantes con movilidad reducida. Las mascotas de las familias también fueron trasladadas hasta el aeródromo de la comuna.
Los operativos aéreos son especialmente importantes para adultos mayores, personas electrodependientes, pacientes que necesitan diálisis y habitantes que requieren medicamentos de uso permanente. En estas situaciones, el aislamiento prolongado puede transformarse rápidamente en una emergencia sanitaria.
Carabineros apoya evacuaciones, pacientes y convoyes
Carabineros mantiene personal desplegado en Coquimbo y Atacama para realizar rescates, evacuaciones y labores de seguridad en los sectores afectados.
En la provincia de Huasco, los equipos policiales han apoyado el traslado de pacientes que necesitan mantener sus tratamientos médicos. También participan en la asistencia de familias aisladas, el resguardo de viviendas y la habilitación de rutas para permitir el ingreso de vehículos de emergencia.
Parte del trabajo considera la coordinación de convoyes con ayuda humanitaria y suministros destinados a restablecer el abastecimiento de agua potable en las comunas de Huasco y Freirina.
Personal del Grupo de Operaciones Policiales Especiales recorre además la ruta C-495, en el sector de Conay, comuna de Alto del Carmen. Las lluvias y nevadas dejaron a varias familias con dificultades para desplazarse y comunicarse, lo que obliga a realizar inspecciones permanentes para identificar nuevos puntos de aislamiento.
El despliegue policial también busca evitar el ingreso de personas a sectores peligrosos, proteger viviendas temporalmente desocupadas y mantener el orden durante la distribución de ayuda.
PDI activa equipo especializado para catástrofes
La Policía de Investigaciones activó su Equipo de Identificación de Víctimas en Catástrofes, unidad especializada que puede intervenir cuando una emergencia requiere procedimientos de identificación y coordinación forense.
En Atacama, detectives asistieron a una persona adulta mayor que permanecía postrada en una vivienda afectada de la población Pablo Neruda, en Vallenar. La mujer fue trasladada hasta un albergue habilitado.
Funcionarios de la institución también han participado en trabajos preventivos para contener el avance del agua hacia viviendas de la provincia de Huasco.
La presencia de equipos especializados permite reforzar la respuesta en comunas donde los servicios municipales y regionales se encuentran bajo una alta presión debido al número de personas afectadas y a la extensión territorial de la emergencia.
Armada resguarda el borde costero
La Autoridad Marítima mantiene patrullajes en el borde costero de Coquimbo, donde el sistema frontal dejó acumulación de sedimentos, troncos, materia orgánica y residuos.
Las marejadas y el material arrastrado por las lluvias pueden generar accidentes, especialmente en playas, roqueríos, desembocaduras y sectores utilizados habitualmente para actividades recreativas.
El llamado es a no acercarse a estas áreas mientras se mantengan las condiciones de riesgo. Aunque las precipitaciones disminuyan, el peligro puede continuar debido a corrientes, daños estructurales, socavones y objetos que permanecen ocultos bajo el agua o el barro.
Qué deben considerar las familias afectadas
Las personas que permanecen en sectores aislados deben evitar cruzar ríos, quebradas o caminos inundados por cuenta propia. La profundidad del agua y la estabilidad del terreno pueden cambiar en pocos minutos.
También es importante mantener disponibles documentos de identificación, medicamentos, teléfonos cargados, ropa de abrigo y artículos esenciales ante una posible evacuación. Adultos mayores, niños, personas con discapacidad y pacientes con tratamientos permanentes deben ser priorizados al informar una emergencia.
El despliegue continuará mientras existan comunidades sin conectividad y zonas con riesgos para la seguridad. La recuperación dependerá no solo de la reapertura de caminos, sino también de la reposición de agua potable, electricidad, atención médica y abastecimiento en las localidades más afectadas.












