
La minera canadiense incorpora un activo ubicado a 20 kilómetros al sur de Mantoverde, con antiguas explotaciones mineras, mineralización superficial y trabajos geológicos en marcha para evaluar su potencial.
La compañía canadiense Gold Hart Copper Corp. (TSXV: HART) concretó la adquisición del proyecto Mantocobre, una propiedad de 4.000 hectáreas con potencial de mineralización de cobre y oro ubicada en la Región de Atacama, aproximadamente 60 kilómetros al norte de Copiapó. La operación, anunciada este 15 de octubre de 2026, amplía su presencia exploratoria en Chile y le permite incorporar un activo cercano a la mina Mantoverde, operada por Capstone Copper.
El terreno se encuentra aproximadamente 20 kilómetros al sur de Mantoverde, dentro de una zona geológica asociada al cinturón de depósitos de óxidos de hierro, cobre y oro (IOCG) de la cordillera de la Costa y al Sistema de Falla de Atacama.
La adquisición incorpora sectores con evidencias de mineralización superficial, antiguas labores de extracción artesanal y estructuras geológicas que serán investigadas mediante estudios geoquímicos y geofísicos.
Gold Hart mantiene el 100% de la propiedad, sin regalías mineras asociadas, y ya inició actividades preliminares para determinar las características y continuidad de la mineralización.
Mantocobre: una propiedad de 4.000 hectáreas cerca de Mantoverde
La ubicación constituye uno de los principales atributos del activo. Mantocobre comprende una superficie de 40 kilómetros cuadrados dentro de un distrito con antecedentes de explotación de cobre y oro.
Su proximidad a Mantoverde permite situar el proyecto dentro de un entorno minero que cuenta con infraestructura vial y experiencia operacional, aunque ambos activos corresponden a iniciativas independientes.
La propiedad dispone de acceso mediante una carretera pavimentada, condición que puede facilitar el traslado de personal, equipos de exploración y suministros durante las futuras campañas.
Entre las características geológicas identificadas destacan afloramientos con minerales secundarios de cobre, principalmente crisocola y malaquita, además de sectores con alteración hidrotermal y antiguas excavaciones.
También se identificó una veta de aproximadamente 145 metros de longitud que presenta antecedentes de explotación artesanal.
Estas evidencias permiten delimitar sectores de interés exploratorio, pero todavía no constituyen una estimación de recursos minerales ni permiten establecer la viabilidad económica de una eventual explotación.
El potencial geológico del cinturón IOCG de Atacama
Mantocobre se emplaza en un contexto geológico relevante para la minería chilena.
Los depósitos IOCG se caracterizan por su asociación con mineralización de cobre, oro y óxidos de hierro. En Chile, este tipo de sistemas tiene especial importancia en la cordillera de la Costa, donde se encuentran yacimientos que han contribuido al desarrollo de la producción cuprífera nacional.
El Sistema de Falla de Atacama, por su parte, constituye una estructura tectónica regional que ha influido en la evolución geológica y en la distribución de distintos sistemas mineralizados.
La presencia de estas condiciones no garantiza el descubrimiento de un depósito económicamente explotable, pero proporciona fundamentos geológicos para desarrollar campañas de prospección.
En Mantocobre, uno de los elementos que concentra el interés exploratorio es la cobertura sedimentaria presente en extensas áreas de la propiedad.
Parte de las estructuras potencialmente mineralizadas podría encontrarse oculta bajo sedimentos superficiales, lo que limita su reconocimiento mediante observaciones geológicas convencionales.
Por esta razón, la aplicación de métodos geofísicos y geoquímicos será determinante para identificar anomalías, definir blancos de exploración y establecer prioridades para eventuales perforaciones.
Gold Hart inicia estudios geofísicos y geoquímicos
La minera canadiense ya desplegó equipos de geólogos y geofísicos en Mantocobre para realizar trabajos preliminares de reconocimiento.
Las actividades buscan caracterizar las zonas con mineralización visible, investigar estructuras bajo cobertura y obtener antecedentes que permitan evaluar el potencial del terreno.
El trabajo inicial considera levantamientos geoquímicos y geofísicos, dos herramientas habituales en las primeras etapas de exploración minera.
Los estudios geoquímicos permiten identificar concentraciones anómalas de elementos de interés, mientras que los métodos geofísicos pueden aportar información sobre propiedades del subsuelo relacionadas con determinadas estructuras geológicas.
La integración de ambos tipos de datos será necesaria para establecer si existen objetivos que justifiquen campañas de perforación.
Por ahora, no se ha comunicado una estimación de recursos o reservas para Mantocobre, ni un programa definitivo de sondajes con metraje, presupuesto y calendario de ejecución.
Tampoco se han establecido cifras de producción proyectada, inversión para construcción o vida útil de una eventual operación.
El proyecto permanece, por tanto, en una fase temprana de evaluación geológica.
Adquisición sin regalías y con costos reducidos
Otro aspecto de la operación es su estructura de propiedad.
Gold Hart adquirió Mantocobre directamente del Estado chileno mediante una operación que representó un costo reducido para la compañía, aunque no se detalló un monto específico de adquisición.
El activo quedó bajo control total de la empresa y sin obligaciones de regalías asociadas a su propiedad.
Esta condición entrega flexibilidad para organizar futuras inversiones exploratorias, evaluar asociaciones o estructurar alternativas de desarrollo.
Sin embargo, el costo de adquisición del terreno no determina el capital que podría requerirse para avanzar hacia una eventual operación minera.
Las etapas posteriores podrían considerar perforaciones, estudios metalúrgicos, estimaciones de recursos, ingeniería, evaluaciones ambientales y permisos sectoriales.
La magnitud de esos desembolsos dependerá de los resultados técnicos y de la capacidad de la empresa para financiar las siguientes fases.
La estrategia de Gold Hart Copper en Chile
La incorporación de Mantocobre forma parte de una estrategia más amplia de expansión territorial de Gold Hart Copper en distintos distritos geológicos del país.
La compañía mantiene propiedades en el distrito de Vicuña, en la zona cordillerana vinculada a la exploración de cobre y oro, y también ha incorporado activos en el Sistema de Falla de Domeyko.
Entre ellos se encuentran las propiedades Nessa, ubicadas en un entorno geológico con antecedentes de mineralización de cobre, oro y plata.
Paralelamente, Gold Hart continúa gestionando una solicitud de concesión de exploración vinculada al activo Copioso, que presenta antecedentes históricos de explotación de oro, cobre y plata.
El procedimiento todavía no se encuentra completamente finalizado, pese a los avances registrados en su tramitación judicial.
La empresa busca configurar una cartera de propiedades en diferentes cinturones metalogénicos de Chile, combinando terrenos con antiguas labores mineras y áreas donde existen objetivos geológicos pendientes de evaluación.
Esta estrategia permite diversificar sus oportunidades exploratorias, aunque también exige distribuir recursos técnicos y financieros entre proyectos que presentan distintos niveles de conocimiento geológico.
Qué significa la adquisición para la minería de Atacama
La incorporación de Mantocobre suma una nueva iniciativa de exploración al entorno minero de la Región de Atacama.
Su desarrollo podría generar demanda por servicios de geología, geofísica, muestreo, análisis de laboratorio, transporte y apoyo logístico, dependiendo de la escala que alcancen los trabajos.
Para los proveedores regionales, las campañas de exploración representan una oportunidad de participación antes de que los proyectos ingresen a etapas de ingeniería y construcción.
No obstante, la adquisición todavía no permite anticipar la creación de empleos permanentes ni incrementos en la producción regional de cobre.
Esos efectos dependerán de la identificación de recursos minerales y de una eventual decisión de inversión.
Desde una perspectiva sectorial, el interés por Mantocobre también refleja la vigencia exploratoria de los distritos cupríferos de la cordillera de la Costa.
Aunque Chile concentra buena parte de sus grandes inversiones en yacimientos de escala mundial, las propiedades con antecedentes de explotación histórica continúan siendo objeto de evaluación mediante tecnologías modernas.
La disponibilidad de infraestructura, el conocimiento geológico acumulado y la cercanía a operaciones existentes pueden representar ventajas para reducir determinadas dificultades logísticas de la exploración.
Los próximos resultados definirán el futuro de Mantocobre
La atención estará puesta en los resultados de los levantamientos que Gold Hart desarrolla actualmente en terreno.
La identificación de anomalías geológicas consistentes permitiría avanzar hacia una definición más precisa de objetivos de perforación y, eventualmente, comprobar la continuidad de las estructuras mineralizadas en profundidad.
También será necesario determinar las características del cobre y oro presentes, sus concentraciones y las condiciones geológicas que podrían influir en una futura recuperación metalúrgica.
La adquisición de Mantocobre amplía la cartera chilena de Gold Hart Copper, pero el valor minero del activo dependerá de información técnica que todavía debe obtenerse.
El desafío será transformar los indicios superficiales y los antecedentes de explotación histórica en resultados exploratorios verificables, capaces de sustentar nuevas inversiones.
Para Atacama, el proyecto incorpora una alternativa adicional de exploración cuprífera y aurífera en un distrito con infraestructura minera consolidada, cuyo verdadero potencial comenzará a definirse con las próximas campañas de investigación geológica.












