La minera puso el foco en sus proyectos Sarfartoq y Skaergaard tras el anuncio del nuevo marco de seguridad entre Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia. El acuerdo, que aún debe ser firmado y ratificado, no contempla por sí mismo derechos mineros ni acceso estadounidense a los yacimientos de la isla.
Greenland Mines afirmó que el acuerdo de seguridad anunciado entre Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia podría favorecer el desarrollo de una cadena occidental de suministro de minerales críticos en el Ártico, en momentos en que Washington y sus aliados buscan reducir su dependencia de proveedores externos para tierras raras, metales para defensa y tecnologías avanzadas.
La compañía, que cotiza en el Nasdaq bajo el símbolo GRML, destacó especialmente sus proyectos Sarfartoq, de tierras raras en el suroeste de Groenlandia, y Skaergaard, de paladio, platino, oro y otros metales en el sureste de la isla. Greenland Mines sostiene que ambos activos podrían integrarse en una red de suministro conectada con instalaciones de procesamiento e infraestructura industrial de países aliados.
La interpretación de la empresa se produjo después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el 18 de septiembre un entendimiento con Dinamarca y Groenlandia para ampliar y prolongar la presencia de seguridad de Estados Unidos en el territorio ártico.
El pacto todavía debe ser firmado y ratificado
El alcance minero del anuncio requiere una distinción. El entendimiento presentado por los tres gobiernos es, hasta ahora, un acuerdo de seguridad y defensa, no un convenio que entregue concesiones mineras ni derechos automáticos a compañías estadounidenses sobre los recursos groenlandeses.
El gobierno danés informó que Groenlandia, Dinamarca y Estados Unidos esperan firmar formalmente el acuerdo durante la Asamblea General de Naciones Unidas. Después deberá completar los procedimientos parlamentarios nacionales necesarios antes de entrar en vigor.
Copenhague y Nuuk también han subrayado que el marco reconoce la soberanía e integridad territorial del Reino de Dinamarca y el derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación.
Trump ha descrito el pacto en términos más amplios y ha señalado que Estados Unidos tendrá capacidad permanente para proteger la seguridad de Groenlandia. El acuerdo también apunta a impedir que países considerados adversarios establezcan instalaciones militares o concreten determinadas inversiones sensibles en la isla. Los detalles completos del texto todavía no han sido publicados.
Para Greenland Mines, ese nuevo escenario de seguridad podría añadir respaldo geopolítico a la creciente importancia de Groenlandia como fuente potencial de minerales estratégicos.
Sarfartoq concentra la apuesta por tierras raras
El activo más directamente relacionado con esa estrategia es Sarfartoq, un proyecto dominado por neodimio y praseodimio, elementos utilizados en imanes permanentes de alto desempeño empleados en vehículos eléctricos, turbinas eólicas, electrónica y aplicaciones de defensa.
La estimación de recursos divulgada por la compañía para el depósito ST1 contempla 6,9 millones de toneladas de recursos indicados con una ley de 1,60% de óxidos totales de tierras raras (TREO) y otros 5,3 millones de toneladas de recursos inferidos con 0,96% TREO.
En conjunto, el escenario híbrido a cielo abierto y subterráneo suma aproximadamente 12,2 millones de toneladas con una ley media de 1,32% TREO. La compañía advierte que se trata de recursos minerales y no de reservas, por lo que todavía no existe demostración definitiva de viabilidad económica.
Una evaluación inicial del proyecto calculó, en su escenario alto, un valor presente neto antes de impuestos de hasta US$2.050 millones. Greenland Mines estima además que la producción anual planificada de óxido de neodimio-praseodimio podría equivaler a alrededor de 34% del volumen actualmente refinado fuera de China, tomando como referencia los niveles de consumo de 2025.
Ambas cifras corresponden a estimaciones de desarrollo y no a producción efectiva.
Compañía busca más que duplicar su superficie en Sarfartoq
La minera dio este lunes otro paso para ampliar su presencia en el distrito al solicitar al Gobierno de Groenlandia una licencia adicional sobre aproximadamente 262 kilómetros cuadrados, inmediatamente al este de su actual propiedad.
Si la solicitud es aprobada, la superficie controlada en torno a Sarfartoq aumentaría desde unos 192 kilómetros cuadrados hasta aproximadamente 454 kilómetros cuadrados.
La zona adicional todavía no cuenta con un recurso mineral definido y tampoco está incluida en la evaluación económica de ST1. La estrategia de la empresa es avanzar simultáneamente en el desarrollo del depósito conocido y explorar nuevas zonas mineralizadas dentro del distrito.
Skaergaard suma paladio, platino y oro
El segundo activo central de Greenland Mines es Skaergaard, en el sureste de Groenlandia, un sistema de gran escala con mineralización de paladio, platino, oro y potencial asociado a otros metales, entre ellos vanadio.
La documentación presentada por la empresa ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) registra para Skaergaard recursos indicados de 153,6 millones de toneladas con 3,04 gramos por tonelada de paladio equivalente, además de 177,5 millones de toneladas de recursos inferidos con 3,07 gramos por tonelada de paladio equivalente.
Sin embargo, el proyecto todavía no cuenta con reservas minerales declaradas ni ha completado los estudios técnicos y económicos necesarios para demostrar su recuperación económica. Greenland Mines mantiene una participación indirecta de 80% en el activo.
Una cadena de suministro en el Atlántico Norte
Greenland Mines plantea integrar ambos proyectos dentro de lo que denomina un Corredor de Metales Críticos del Atlántico Norte, destinado a conectar recursos extraídos en Groenlandia con capacidad de procesamiento y demanda industrial en jurisdicciones aliadas.
El concepto responde a uno de los principales problemas que enfrenta Occidente en el mercado de tierras raras: disponer de depósitos minerales no garantiza una cadena de suministro independiente si la separación, refinación y fabricación de materiales continúan concentradas fuera de sus fronteras.
El nuevo acuerdo de seguridad no resuelve por sí mismo los desafíos que enfrentan los proyectos groenlandeses. El desarrollo minero en la isla sigue condicionado por permisos, financiamiento, infraestructura, logística, condiciones ambientales, resultados metalúrgicos y aceptación local.
La reacción de los inversionistas, sin embargo, fue inmediata. Las acciones de Greenland Mines llegaron a subir más de 220% durante la sesión del lunes, en medio de fuertes movimientos también en otras compañías vinculadas a recursos minerales de Groenlandia. El salto reflejó expectativas del mercado sobre una mayor atención estadounidense hacia los activos estratégicos de la isla, más que un cambio concreto en los permisos o en el estado de desarrollo de los proyectos.
El paso decisivo será ahora la firma definitiva del acuerdo entre los tres gobiernos y el detalle de sus disposiciones. Solo después podrá determinarse hasta qué punto la mayor presencia estadounidense en Groenlandia se traduce en inversiones, infraestructura o mecanismos concretos para acelerar una cadena occidental de minerales críticos.









