La firma española ingresó al Sistema de Evaluación Ambiental una iniciativa fotovoltaica con almacenamiento en baterías que se emplazará en la comuna de María Elena, reforzando el desarrollo energético del norte del país y la expansión de la matriz renovable.
La compañía española Grenergy presentó ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) un nuevo proyecto fotovoltaico para la Región de Antofagasta, con una inversión estimada en US$577 millones, consolidando su presencia en uno de los principales polos energéticos del país.
La iniciativa se ubicará a unos 60 kilómetros al noroeste de Calama, en la comuna de María Elena, provincia de Tocopilla, y considera la construcción de un parque solar con una potencia instalada aproximada de 566,58 MWp, equivalente a una potencia nominal de 467,5 MW. Según la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) ingresada al SEA, el objetivo del proyecto es generar energía eléctrica a partir de la captación y transformación de radiación solar, contribuyendo al abastecimiento del sistema eléctrico nacional.
Te puede interesar
Producción industrial cae 3,4% en Chile: cobre y alimentos explican la baja de marzo
Uno de los elementos centrales del proyecto es la incorporación de un sistema de almacenamiento de energía mediante baterías modulares tipo BESS. Esta infraestructura permitirá almacenar parte de la energía generada para su posterior reinyección al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), aportando flexibilidad operativa y ayudando a mitigar congestiones en la matriz energética, especialmente en horas de alta generación solar.
Desde el punto de vista de la inversión, el desglose entregado por la compañía indica que US$286 millones se destinarán a la construcción del parque fotovoltaico, mientras que otros US$291 millones se invertirán en el sistema de almacenamiento en baterías. Esta combinación refuerza la tendencia creciente en el sector energético chileno hacia proyectos híbridos, que integran generación renovable con soluciones de respaldo y gestión de energía.
En materia laboral, la etapa de construcción tendrá un impacto relevante en el empleo local. Grenergy estima una demanda máxima de hasta 400 trabajadores por mes, con un promedio cercano a 200 personas, durante un período aproximado de 20 meses. En tanto, durante la fase de operación, el proyecto requerirá una dotación permanente de cinco trabajadores para labores de monitoreo presencial en jornada diurna. A ello se sumará personal adicional para supervisión, mantenimiento y control de accesos, con una dotación máxima de nueve personas y un promedio de cinco trabajadores.
De acuerdo con el cronograma presentado, las obras de construcción comenzarían en julio de 2027, mientras que la entrada en operación comercial del proyecto está prevista para abril de 2029, sujeta a la obtención de los permisos ambientales y sectoriales correspondientes.
Grenergy cuenta con una trayectoria de 12 años en Chile, donde mantiene su oficina más grande fuera de España. Desde el país, la compañía coordina además sus operaciones en otros mercados de América Latina, como Perú, Colombia y México, posicionando a Chile como su principal centro operativo regional y reforzando su apuesta por el desarrollo de energías renovables a gran escala.









