
La industria minera avanza en la evaluación de tecnologías basadas en hidrógeno para reducir emisiones en el transporte de minerales, mientras Antofagasta concentra parte de las iniciativas destinadas a transformar el abastecimiento energético de las faenas.
La minería chilena comienza a profundizar su transición hacia el hidrógeno verde como alternativa para disminuir la dependencia del diésel en operaciones de alto consumo energético. Durante 2026, nuevas iniciativas tecnológicas, acuerdos empresariales y proyectos de logística minera han ampliado las posibilidades de incorporar este combustible en el transporte de carga, los equipos de extracción y otros procesos industriales.
El desarrollo adquiere especial relevancia para Chile, principal productor mundial de cobre, cuya industria enfrenta crecientes exigencias de reducción de emisiones, eficiencia operacional y competitividad internacional.
Aunque la electrificación directa ya ofrece soluciones para determinados equipos y vehículos, las aplicaciones de hidrógeno adquieren interés en operaciones que requieren elevada autonomía, grandes capacidades de carga o condiciones que dificultan utilizar exclusivamente baterías.
Antofagasta concentra oportunidades para la minería del hidrógeno
La Región de Antofagasta presenta condiciones especialmente relevantes para el desarrollo de esta tecnología.
Su concentración de grandes operaciones cupríferas, infraestructura energética, actividad portuaria y potencial de generación solar permiten explorar modelos donde la producción de hidrógeno se vincule directamente con consumidores industriales.
Uno de los avances de 2026 corresponde al acuerdo entre Marval Clean Logistics y H2 Green Mining, orientado a evaluar soluciones de transporte minero utilizando hidrógeno verde.
La iniciativa contempla las rutas que conectan Calama con los puertos de Mejillones y Antofagasta, corredores fundamentales para el movimiento de concentrados, insumos y productos de la industria cuprífera.
El trabajo considera evaluar el desempeño técnico de camiones impulsados por hidrógeno, la infraestructura necesaria para abastecerlos y los costos asociados a su implementación.
El acuerdo representa una etapa de evaluación tecnológica y comercial, no una sustitución masiva de las flotas actualmente operativas.
Su relevancia está en abordar simultáneamente tres componentes que determinan la viabilidad de esta tecnología: disponibilidad de combustible, equipamiento de transporte y demanda de servicios logísticos.
Camiones de extracción: uno de los desafíos principales
El transporte de material dentro de las faenas constituye una de las actividades donde la reducción del consumo de combustibles fósiles puede generar efectos significativos.
Los camiones de extracción de alto tonelaje trabajan en condiciones particularmente exigentes, enfrentando pendientes, grandes cargas, ciclos continuos y variaciones de temperatura.
Estas características obligan a desarrollar soluciones capaces de mantener la disponibilidad operacional sin comprometer la productividad minera.
Las tecnologías basadas en hidrógeno contemplan principalmente celdas de combustible que generan electricidad para alimentar sistemas de propulsión eléctricos.
También existen desarrollos vinculados a motores de combustión adaptados para utilizar hidrógeno, aunque ambas alternativas presentan desafíos técnicos y ambientales diferentes.
En los sistemas de celdas de combustible, el hidrógeno permite producir electricidad sin emisiones directas de dióxido de carbono durante su utilización.
Sin embargo, el beneficio climático total depende de que el combustible haya sido producido con electricidad renovable y de las emisiones asociadas a su cadena de suministro.
Para la minería, uno de los principales desafíos consiste en demostrar que estas tecnologías pueden operar durante jornadas prolongadas y soportar las condiciones de trabajo de una faena de gran escala.
Tecnología minera y desarrollo de proveedores
La incorporación de hidrógeno verde no depende únicamente de fabricar nuevos vehículos.
También exige desarrollar infraestructura de almacenamiento, sistemas de compresión, estaciones de abastecimiento, protocolos de seguridad y servicios especializados de mantenimiento.
Este escenario representa oportunidades para empresas proveedoras de ingeniería, automatización, equipos industriales, instrumentación y servicios energéticos.
En septiembre de 2026, Corfo impulsó un acuerdo empresarial orientado a promover aplicaciones de hidrógeno renovable en distintos procesos productivos.
La iniciativa incorporó a empresas como Colbún, Copec, Abastible y otras compañías vinculadas a los sectores energético, industrial y logístico.
Durante ese mismo período se presentó un prototipo de vehículo pesado de carga con tecnología híbrida eléctrico-hidrógeno, desarrollado mediante un programa tecnológico apoyado por Corfo.
El vehículo contempla una autonomía de hasta 600 kilómetros por carga en las condiciones declaradas para el prototipo.
Aunque este desarrollo no equivale a disponer de un camión de extracción minero comercial, constituye un antecedente relevante para evaluar aplicaciones en transporte pesado.
El costo del hidrógeno sigue siendo determinante
El avance tecnológico todavía enfrenta una barrera económica relevante: lograr que el hidrógeno verde sea competitivo frente al diésel y otras alternativas de descarbonización.
Su producción requiere electricidad renovable para alimentar electrolizadores que separan el hidrógeno del oxígeno presente en el agua.
Posteriormente, el combustible debe comprimirse o acondicionarse, almacenarse y transportarse hasta el lugar donde será utilizado.
Cada etapa incorpora costos energéticos, de infraestructura y operación.
Por esta razón, disponer de abundante energía solar no garantiza automáticamente que una aplicación minera resulte económicamente viable.
La competitividad depende del precio de la electricidad, las horas de utilización de los equipos, la escala productiva, las inversiones y la eficiencia de toda la cadena.
Además, el hidrógeno debe compararse con otras soluciones disponibles, incluyendo camiones eléctricos, sistemas trolley, baterías y mejoras en eficiencia energética.
La tecnología más conveniente puede variar entre una operación minera, un corredor logístico y una instalación industrial.
Agua y energía: condiciones para una producción sostenible
Otro aspecto central para la industria chilena es el abastecimiento de agua.
La electrólisis requiere agua de calidad adecuada y, en regiones mineras caracterizadas por su aridez, resulta especialmente relevante identificar fuentes que no incrementen la presión sobre recursos hídricos continentales.
El uso de agua desalinizada aparece como una alternativa para determinados proyectos, aunque demanda infraestructura adicional y consumo energético.
También será necesario evaluar los impactos de las plantas productoras de hidrógeno, las instalaciones de almacenamiento y los corredores de transporte.
En consecuencia, el desarrollo de esta industria requiere una planificación integrada que considere energía, agua, territorio, seguridad y demanda efectiva.
Qué significa para el futuro de la minería chilena
El interés por el hidrógeno verde responde a una transformación más amplia de la industria del cobre.
Los compradores internacionales prestan creciente atención a la huella ambiental de las materias primas, mientras las compañías mineras buscan reducir emisiones y controlar sus costos energéticos.
En este contexto, Chile tiene la oportunidad de aprovechar su experiencia minera para desarrollar aplicaciones industriales de hidrógeno, incorporar nuevas competencias tecnológicas y fortalecer su ecosistema de proveedores.
No obstante, la transición será gradual.
La principal prueba para el hidrógeno verde será demostrar competitividad económica y confiabilidad operacional frente a otras tecnologías.
El futuro de su utilización en minería dependerá menos del número de proyectos anunciados y más de su capacidad para convertirse en soluciones industriales permanentes.
REDIMIN Responde
¿Qué tecnologías está evaluando la industria minera para reducir emisiones en el transporte de minerales?
La industria minera está evaluando tecnologías basadas en hidrógeno para reducir emisiones en el transporte de minerales. Estas tecnologías incluyen celdas de combustible que generan electricidad para sistemas de propulsión eléctricos y motores de combustión adaptados para utilizar hidrógeno.
¿Qué región de Chile concentra iniciativas para el desarrollo del hidrógeno en minería?
La Región de Antofagasta concentra iniciativas para el desarrollo del hidrógeno en minería. Esta región presenta condiciones favorables debido a su concentración de grandes operaciones cupríferas, infraestructura energética, actividad portuaria y potencial de generación solar.
¿Qué acuerdo se firmó en 2026 relacionado con el transporte minero utilizando hidrógeno verde?
En 2026, se firmó un acuerdo entre Marval Clean Logistics y H2 Green Mining para evaluar soluciones de transporte minero utilizando hidrógeno verde. La iniciativa contempla las rutas que conectan Calama con los puertos de Mejillones y Antofagasta.
¿Cuáles son los desafíos principales para implementar camiones de extracción impulsados por hidrógeno?
Los desafíos principales para implementar camiones de extracción impulsados por hidrógeno incluyen mantener la disponibilidad operacional sin comprometer la productividad minera. Estos camiones deben enfrentar condiciones exigentes como pendientes, grandes cargas, ciclos continuos y variaciones de temperatura.
¿Qué barrera económica enfrenta el avance del hidrógeno verde en la minería?
El avance del hidrógeno verde en la minería enfrenta la barrera económica de lograr que sea competitivo frente al diésel y otras alternativas de descarbonización. La producción de hidrógeno verde requiere electricidad renovable y cada etapa de su producción, almacenamiento y transporte incorpora costos energéticos, de infraestructura y operación.












