Industria Minera

Ira Rennert liquida US$150 millones tras casi dos décadas de litigios por contaminación en La Oroya

Ira Rennert ha acordado pagar US$150 millones para resolver más de mil demandas por contaminación de la fundición La Oroya en Perú, tras 19 años de litigio.

Ira Rennert liquida US$150 millones tras casi dos décadas de litigios por contaminación en La Oroya
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El magnate estadounidense Ira Rennert ha llegado a un acuerdo que cierra más de mil demandas relacionadas con la contaminación de la fundición de La Oroya, Perú, sellando un pago de US$150 millones. Este acuerdo pone fin a un litigio que ha durado prácticamente 19 años y que amenazaba con ir a juicio el próximo 29 de junio en Missouri.

La Oroya, ubicada en los Andes peruanos, ha sido el centro de graves acusaciones por emisiones tóxicas que afectaron a residentes de la zona. De acuerdo a los abogados de los demandantes, el acuerdo beneficiará a más de 1.380 residentes, quienes alegaron que la fundición causó efectos negativos en su salud, principalmente a causa de la contaminación del aire y del agua. Inicialmente, se estima que cada demandante podría recibir cerca de US$109.000, aunque esta cifra podría variar dependiendo de los costos legales y los términos establecidos en cada caso.

La historia de este conflicto se remonta a 2007, cuando monjas católicas que trabajaban con niños en la comunidad presentaron los primeros reclamos por la contaminación provocada por la fundición, que había comenzado sus operaciones en 1922 y fue adquirida por Rennert en 1997. Los residentes han sostenido que, tras la adquisición, las promesas de mejora en las condiciones ambientales quedaron sin cumplir.

Jerome Schlichter, abogado de los demandantes, enfatizó que el acuerdo simboliza la culminación de una lucha de casi dos décadas por obtener justicia para los “niños que fueron víctimas inocentes” de la contaminación. La resolución se da en un contexto donde aún existen cerca de 3.000 demandas adicionales que siguen sin resolverse, lo que sugiere que el legado de este caso podría prolongarse aún más.

A través de su representante, Matthew Wohl, CEO de Doe Run Resources Corp., la empresa de Rennert, se comunicó que han invertido más de US$300 millones en mejorar las condiciones de La Oroya y en reducir las emisiones contaminantes. Sin embargo, también afirmaron que el estado peruano no cumplió con sus obligaciones de remediación del sitio.

Un estudio de la Universidad de Saint Louis de 2005 reveló niveles elevados de plomo en los niños de La Oroya, respaldando las alegaciones de los demandantes sobre efectos sanitarios serios. Este caso es emblemático en el debate sobre el desarrollo industrial en Perú, el cual enfrenta el reto de equilibrar el desarrollo económico con la salud pública y la responsabilidad ambiental.

La resolución del caso Rennert se posiciona como una advertencia significativa para la industria minera global sobre los riesgos legales y reputacionales ante la contaminación histórica, especialmente en operaciones que tienen un impacto directo en comunidades vecinas. Este acuerdo podría sentar un precedente sobre la responsabilidad corporativa en la minería latinoamericana, subrayando la importancia de considerar los impactos ambientales en la planificación y ejecución de proyectos mineros.

Finalmente, cabe destacar que, a sus 92 años, Rennert es uno de los industriales más prominentes de Estados Unidos, con una fortuna estimada en US$6.6 mil millones. Este acuerdo evita que su riqueza se convierta en un foco de atención en el inminente juicio, aunque la atención y las críticas sobre el legado de la fundición La Oroya continúan.