Industria Minera

Isidora Gold prepara ingreso al SEIA en 2027 con inversión inicial de US$500 millones

Flagship Minerals planea invertir US$500 millones en el proyecto aurífero Isidora Gold, ubicado en la Región de Atacama, y espera iniciar su producción en 2031 tras presentar un EIA en 2027.

Isidora Gold prepara ingreso al SEIA en 2027 con inversión inicial de US$500 millones
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La iniciativa de Flagship Minerals se ubica en la franja de Maricunga, en la Región de Atacama. La compañía proyecta presentar un Estudio de Impacto Ambiental durante el primer semestre de 2027 y apunta a iniciar la producción de oro en 2031.

Flagship Minerals prepara el ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) de Isidora Gold, proyecto aurífero ubicado en las comunas de Copiapó y Tierra Amarilla, en la Región de Atacama, que contempla una inversión inicial estimada en US$500 millones.

La compañía, de capitales australianos, espera presentar un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) durante el primer semestre de 2027, según informó Álvaro Florez, representante legal de Flagship Minerals en Chile, a Pulso de La Tercera. La empresa proyecta que la iniciativa podría comenzar a producir oro en 2031.

El proyecto, anteriormente conocido como Pantanillo, está emplazado en la franja de Maricunga, uno de los principales distritos auríferos de la Región de Atacama, a una altitud cercana a los 4.200 metros sobre el nivel del mar.

Isidora Gold cuenta con 2,1 millones de onzas de recursos

Flagship Minerals informó que Isidora Gold cuenta actualmente con un recurso mineral de 115,2 millones de toneladas con una ley promedio de 0,56 gramos de oro por tonelada, equivalente a 2,1 millones de onzas de oro, bajo el estándar JORC 2012. Más del 90% del recurso se encuentra en las categorías Medido e Indicado, que presentan un mayor nivel de confianza geológica.

La compañía continúa realizando trabajos de exploración para determinar si puede ampliar esos recursos. La mineralización permanece abierta en algunas direcciones, por lo que Flagship considera nuevas campañas de perforación dentro de su programa de desarrollo.

Paralelamente, la minera trabaja en el estudio de prefactibilidad y en las líneas de base ambientales necesarias para preparar el EIA. De acuerdo con Florez, la empresa espera completar la prefactibilidad hacia fines de 2026.

Producción comenzaría en 2031

Los planes preliminares de Flagship apuntan a iniciar la construcción en 2029 y comenzar la operación de Isidora Gold en 2031. Para el primer año de producción, la compañía estima un volumen de entre 60.000 y 70.000 onzas de oro, equivalente a cerca de dos toneladas del metal.

La primera etapa considera los US$500 millones de inversión y una operación inicial de aproximadamente una década. Posteriormente, la empresa contempla una segunda fase que podría requerir entre US$700 millones y US$900 millones adicionales, aunque ese desembolso dependerá de los resultados de los estudios técnicos y de factibilidad que todavía están en desarrollo.

Flagship estima, además, que la evaluación ambiental podría extenderse por cerca de dos años. Ese plazo corresponde a una proyección de la compañía y no implica que el proyecto tenga actualmente una Resolución de Calificación Ambiental aprobada.

El suministro de agua, uno de los desafíos del proyecto

Uno de los aspectos que deberá resolver Isidora Gold es el abastecimiento de agua en la alta cordillera de Atacama. La empresa analiza alternativas que incluyen el uso de infraestructura hídrica compartida y eventualmente agua proveniente de desalación.

Florez planteó que los distintos proyectos ubicados en Maricunga podrían coordinar soluciones comunes de suministro, debido a las restricciones hídricas de la zona y a los costos asociados a transportar agua hasta operaciones situadas a más de 4.000 metros de altitud.

El eventual ingreso del EIA en 2027 será uno de los próximos pasos relevantes para Isidora Gold. Hasta entonces, el proyecto continúa en etapa de estudios, definición de ingeniería y exploración, por lo que tanto la inversión definitiva como el calendario de construcción y producción permanecen sujetos al avance de la evaluación ambiental, los permisos y los estudios técnicos.