
La capitalización conjunta del grupo cayó a US$2,19 billones al cierre del segundo trimestre, arrastrada por la corrección del oro y el retroceso de varias productoras de metales preciosos. BHP y Rio Tinto, en cambio, recuperaron posiciones entre las compañías diversificadas.
Las 50 compañías mineras listadas de mayor valor bursátil del mundo perdieron en conjunto US$228.000 millones durante el segundo trimestre de 2026, en una corrección que redujo casi por completo el avance acumulado por el sector durante los primeros meses del año.
Al cierre de junio, la capitalización combinada del grupo alcanzó US$2,19 billones, frente a los US$2,41 billones registrados al término del primer trimestre. Con ese ajuste, la ganancia acumulada durante 2026 quedó limitada a unos US$22.000 millones, después de que el mercado minero comenzara el año con fuertes valorizaciones impulsadas por el oro, la plata y el cobre.
El descenso no fue uniforme. Las productoras auríferas concentraron una parte significativa de las pérdidas, mientras varias compañías diversificadas y expuestas al cobre lograron sostener o incrementar su valor. El movimiento refleja una nueva rotación de capital dentro de la industria, con inversionistas reduciendo posiciones en empresas que habían capturado gran parte del rally de los metales preciosos.
La corrección del oro golpea a las auríferas
El oro fue uno de los principales factores detrás del ajuste bursátil. El metal comenzó el trimestre cerca del máximo alcanzado a fines de enero, en torno a US$5.589 por onza, pero terminó junio intentando sostener el nivel de US$4.000, después de caer bajo esa referencia durante la última semana del mes.
La magnitud del retroceso afectó directamente a las compañías productoras de metales preciosos, que todavía representan 17 integrantes del grupo y más de una cuarta parte de su capitalización total.
Agnico Eagle perdió cerca de US$28.000 millones de valor bursátil entre abril y junio, equivalente a una caída de 26%. Kinross Gold registró una contracción de magnitud similar, mientras Gold Fields retrocedió 28%.
Uno de los descensos más pronunciados correspondió a Shandong Gold, cuya valorización disminuyó 40%. La minera china cayó 16 posiciones y terminó el trimestre en el lugar 46 del listado.
Las compañías de regalías y streaming tampoco quedaron protegidas frente al ajuste. Wheaton Precious Metals, Franco-Nevada y Royal Gold registraron pérdidas de entre 18% y 23%, pese a que sus modelos de negocio suelen ofrecer una exposición operacional más acotada frente a las fluctuaciones del precio del metal.
Newmont mostró un comportamiento relativamente más defensivo. La principal productora mundial de oro perdió 16% durante el trimestre, pero avanzó hasta el cuarto lugar general, superando a Zijin Mining. Su menor valorización previa frente a otras auríferas limitó parcialmente la magnitud de la corrección.
BHP vuelve a superar los US$200.000 millones
Mientras las compañías auríferas perdían terreno, las grandes mineras diversificadas recuperaron protagonismo.
BHP aumentó 16% durante el segundo trimestre y agregó cerca de US$28.000 millones a su valor bursátil. La compañía cerró junio con una capitalización aproximada de US$209.000 millones, consolidándose nuevamente como la minera listada más valiosa del mundo.
El desempeño permitió a BHP volver a ubicarse sobre la barrera de los US$200.000 millones, nivel que había superado por primera vez durante el primer trimestre.
Rio Tinto también recuperó posiciones y terminó el período en el segundo lugar, con una valorización cercana a US$162.000 millones. La recuperación de ambas compañías evidencia una mayor preferencia del mercado por portafolios diversificados, con exposición simultánea a cobre, mineral de hierro, aluminio y otros commodities.
Southern Copper mantuvo el tercer puesto, apoyada por su alta exposición al cobre y por una estructura de activos concentrada en Perú y México.
Zijin Mining, en tanto, cayó alrededor de 20%, aunque permaneció levemente sobre los US$100.000 millones de capitalización. Tras la salida de Agnico Eagle de ese rango, solo cinco compañías del sector conservaron valorizaciones superiores a esa cifra.
Cobre alcanza récord, pero aumenta la volatilidad
El cobre también experimentó fuertes oscilaciones durante el trimestre. El precio alcanzó un máximo de US$6,72 por libra en el mercado COMEX a mediados de mayo, equivalente a unos US$14.800 por tonelada, antes de retroceder desde esos niveles.
La volatilidad se trasladó a las acciones de las compañías con mayor exposición al metal.
Glencore llegó a aproximarse a los US$95.000 millones de capitalización a comienzos de junio, pero posteriormente perdió cerca de 20%. La compañía terminó el trimestre en el séptimo lugar, con una valorización inferior a US$80.000 millones.
Teck Resources avanzó 13%, mientras First Quantum Minerals subió 10% y escaló diez posiciones hasta el puesto 31. El movimiento de First Quantum coincidió con una mejora en las expectativas sobre una eventual reactivación de Cobre Panamá, operación paralizada desde fines de 2023.
Anglo American también aumentó su valoración y subió cuatro posiciones hasta el lugar 13, en un período marcado por el avance de su proceso de reorganización y combinación con Teck. Una eventual entidad integrada tendría un valor estimado cercano a US$82.000 millones, suficiente para ubicarse entre las diez mayores mineras listadas del mundo.
El litio no replica la recuperación del precio
El comportamiento del litio volvió a mostrar una brecha entre el mercado del commodity y el desempeño de las acciones.
El carbonato de litio grado batería cerró junio cerca de US$22.400 por tonelada, con un avance aproximado de un tercio durante 2026. El precio había llegado a duplicarse entre diciembre y fines de enero antes de moderar su trayectoria.
Sin embargo, las empresas del segmento no capturaron plenamente esa recuperación. Las tres productoras de litio presentes entre las mayores mineras perdieron entre 13% y 25% de su valor durante el segundo trimestre.
Ganfeng Lithium, Albemarle y SQM mantienen la representación del sector dentro del grupo, con una capitalización combinada cercana a US$55.000 millones. La cifra continúa muy por debajo de los US$120.000 millones que llegaron a concentrar seis compañías de litio durante el ciclo alcista de 2022.
El desacople refleja las dudas del mercado sobre la velocidad de recuperación de los precios, el crecimiento de la oferta y la capacidad de las empresas para sostener márgenes después de varios años de inversión acelerada.
Tierras raras mantienen baja presencia bursátil
A pesar del aumento de inversiones públicas y privadas en cadenas de suministro de minerales estratégicos, las compañías de tierras raras siguen teniendo una presencia limitada entre las mayores mineras del mercado.
China Northern Rare Earth permanece como el principal representante del segmento, ubicada en el lugar 28 con una capitalización cercana a US$26.000 millones.
MP Materials quedó fuera del grupo después de perder aproximadamente la mitad de su valor, mientras Lynas Rare Earths, valorizada en torno a US$12.000 millones, continúa bajo el umbral necesario para ingresar.
El valor mínimo para formar parte de las 50 mayores mineras cayó desde US$18.000 millones al cierre de marzo a cerca de US$13.000 millones al término de junio, reflejando la magnitud de la corrección general.
Una señal para la inversión minera
La pérdida de US$228.000 millones no implica necesariamente un deterioro equivalente en la producción o en los flujos operacionales de las compañías, pero sí modifica las condiciones de financiamiento, adquisición de activos y desarrollo de nuevos proyectos.
Una menor capitalización puede encarecer las emisiones de acciones, limitar operaciones de compra y reducir la capacidad de compañías medianas para financiar expansiones. Al mismo tiempo, las empresas diversificadas que mantuvieron valorizaciones elevadas cuentan con una posición comparativamente más favorable para avanzar en consolidaciones o adquisiciones.
La corrección también confirma que la valorización minera continúa estrechamente ligada a los movimientos de los commodities, incluso en un escenario de demanda estructural por cobre, litio, uranio y tierras raras.
Para la industria, el tercer trimestre estará marcado por la capacidad del oro para estabilizarse, la trayectoria del cobre después de sus máximos de mayo y la evolución de proyectos relevantes en minerales críticos. El mercado seguirá diferenciando entre compañías capaces de transformar precios elevados en producción, flujo de caja y crecimiento, y aquellas cuya valorización se sostuvo principalmente en expectativas.












